Raimundo Fitero
DE REOJO

La moneda

Casi nunca cae de canto. O sale cara o sale cruz. Me refiero a los árbitros de fútbol que lanzan una moneda para sortear el campo y el saque. Alguien sabe con exactitud, ¿por qué suspendieron un clásico del siglo el pasado sábado entre Barça y Real Madrid? Se suspendió hace varias semanas, con gran revuelo, por conflictos entre las diferentes facciones que gobiernan el negocio balompédico. Una decisión política, dicen que por no poder garantizar la seguridad en el campo de fútbol. Después dicen que está caro el pescado.

En este territorio futbolístico, ya que hemos glosado con bastante afectación positiva el crecimiento del fútbol jugado por mujeres, pues resulta que van a ir a la huelga porque no llegan a acuerdos con el convenio colectivo, con los mínimos que deben cobrar las jugadoras y por otras cuestiones que inciden en la discriminación que siguen sufriendo las mujeres, hasta en esto del llamado deporte reina. Las contratan por horas, por días. No es broma, no. Y existen desigualdades inmensas entre equipos respaldados por entidades potentes y aquellos que han surgido desde abajo. Atentos.

Se puede, o no se puede, pero hay que lanzar la moneda. Sorprende la marcha atrás del cafre presidente chileno, que ha retirado a los ejércitos, ha levantado el estado de sitio, ha hecho dimitir a todo su gabinete, se la envaina, promete hacer cambios en sus leyes más criticadas y todo porque salieron más de un millón de chilenos a la calle. Tomamos nota.

Al Brexit le dan en Europa tres meses más de prórroga. Tendrán elecciones, ¿y nuevo referéndum? En Argentina al empresario Macri, lo mandan al paro político un tándem peronista compuesto por Fernández y Fernández. En Bogotá gana la alcaldía una mujer lesbiana y progresista. La moneda a veces sale cara. Otras, barata. Y en Catalunya, ¿qué?