GARA
BILBO

Reuniones diarias por un pacto en la concertada antes del paro

Las partes implicadas en el conflicto laboral en la enseñanza concertada acordaron ayer celebrar reuniones diarias hasta el 5 de noviembre, en vísperas de la huelga de un mes aún en vigor, en aras a alcanzar un acuerdo. Las partes conocieron al «facilitador».

La sede del Consejo de Relaciones Laborales (CRL) en Bilbo acogió ayer el encuentro entre sindicatos y patronal de la enseñanza concertada con el «experto en mediación» Iñaki Vargas, que actuará como «facilitador» para desbloquear la situación. Los posteriores encuentros serán ya diarios con todas las partes conjuntamente, sobre las 9.30, con el objetivo de apurar el tiempo «al máximo» para intentar llegar a un consenso antes del inicio de la huelga de un mes prevista para el 7 de noviembre

En el encuentro de ayer, patronales y sindicatos acordaron fijar la figura del mediador, así como asegurar la presencia del Departamento de Educación de Lakua en las reuniones. Concretaron el calendario de reuniones y no incidieron en contenidos, según la viceconsejera de Administración y Servicios de Lakua, Olatz Garamendi.

Antes del encuentro, Miren Zubizarreta, responsable de ELA, subrayó que las patronales y el Departamento de Educación tienen que hacer «planteamientos suficientes que puedan llevar a la consecución de acuerdos».

«Mientras tanto, nosotros seguiremos con nuestra dinámica de movilizaciones», añadió, antes de referirse a la manifestación de esta tarde en Bilbo.

El director general de Kristau Eskola, Mikel Ormazabal, emplazó a «dejar al protagonismo» al facilitador y aseguró que «trabajarán a tope» para llegar «a una solución». Indicó que no llevaban planteamientos nuevos a la reunión y que querían explicar al mediador el porqué de la propuesta, algo que, dijo, no han podido hacer.

Elizalde: «Un atraco»

El obispo de Gasteiz, Juan Carlos Elizalde, consideró «un atraco» y un «ajuste de cuentas» el conflicto laboral en la enseñanza concertada, en centros católicos en su mayoría. «Desde luego hay razones oscuras», dijo.

Ormazabal circunscribió a «una opinión personal» las declaraciones, que «ni merece comentar porque es enturbiar la situación o aprovechar alguien para que se enturbie».

Zubizarreta replicó que «lo que es un atraco es que se quiera llevar adelante un servicio educativo a costa de precarizar las condiciones de los trabajadores que llevan diez años sin actualizar sus condiciones».

Subrayó que no saben «lo que cuesta que la gente salga a la huelga y movilizaciones».