El jurado declara culpable a la mujer acusada de matar a su hija de 9 años en Bilbo
El jurado popular declaró ayer culpable de «asesinato con alevosía agravado» a la acusada de matar a su hija en Atxuri. Ahora toca determinar la pena, que puede llegar a prisión permanente revisable.

Las cinco mujeres y cuatro hombres que integraban el jurado popular presentaron ayer el resultado de sus deliberaciones, un día y medio después de que finalizara la vista oral del caso, celebrada entre los días 12 y 17 en la Audiencia de Bizkaia.
El veredicto da la razón tanto al Ministerio Fiscal, como a la acusación particular en representación del padre de la menor, y a la acción popular de la asociación Clara Campoamor, que consideraban que la mujer mató con alevosía a la pequeña, con la concurrencia de parentesco y de ser la víctima menor de 16 años.
La niña murió de una parada cardiorrespiratoria tras ingerir un cóctel «letal» de fármacos y «quizá» en combinación con «algún mecanismo de asfixia», aunque este último aspecto no se ha podido determinar en la autopsia, según mantuvieron los peritos en el juicio.
Por estos hechos, las partes acusatorias piden por primera vez en Bizkaia la condena a prisión permanente revisable, mientras que la defensa, la libre absolución ya que, según la versión de la acusada, un encapuchado accedió a su vivienda y le obligó a actuar contra su hija.
La abogada de la acusada solicitaba subsidiariamente la atenuante de confesión –apreciada por el jurado, pero considerada poco relevante– y colaboración con la justicia, lo que conllevaría, en caso de que fuera aceptada, la reducción de la pena a imponer y eludir la prisión permanente revisable.
La Fiscalía, además, condiciona la indemnización que se determine para el padre de la menor, Valeriano Borja, a que se acredite legalmente su paternidad, asumida por todas las partes, aunque no acreditada de manera legal. Borja aclaró que ha estado tiempo tratando de reconocer a la pequeña, aunque el asunto «ha estado parado» por el proceso judicial,
Los hechos ocurrieron el 16 de enero pasado, cuando la hermana de la víctima, de 20 años de edad, llegó a la casa y encontró inconscientes y abrazadas a su madre y a la niña. Tras alertar a los servicios emergencias, los sanitarios pudieron reanimar a la mujer, pero la menor falleció.
Durante la vista oral, la acusada mantuvo su versión de la presencia de un tercero en la vivienda y afirmó entre sollozos: «Yo no tengo por qué matar a una hijita; no me entra en la cabeza matar a un hijo, no le entra en la cabeza a nadie. Yo amaba a mi hija, a ambas hijas, a la mayor también».
Tras el veredicto, la magistrada deberá redactar la sentencia.

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