2019/12/26

Erreportajea
 
CHAMPIONS, LA CULMINACIÓN DE 34 AÑOS DEL LEKA ENEA
Imanol CARRILLO
1230_leka_enea1

Leka Enea nació en la localidad de Irun hace 34 años, los mismos que tiene María Rubio, responsable de prensa que atiende a GARA para poder confeccionar este reportaje en uno de los años más importantes del club de tenis de mesa. A lo largo de estas más de tres décadas Leka Enea ha ido dando pasitos. Supuso «un escalón bastante gordo» tener equipos en las máximas categorías a nivel estatal –confiesa Rubio–. Otro hito «como para enmarcar» fue tener un local prácticamente propio: el Centro de Tecnificación Sonia Etxezarreta pertenece al Ayuntamiento de Irun, pero le cede el local para «uso exclusivo de tenis de mesa».

El tercer paso ha supuesto disputar la Champions League por primera vez en su historia, siendo el único club estatal que ha competido tanto con el equipo masculino como con el femenino el mismo año. Para clasificarse para la ETTU Cup, la segunda competición europea a la que es asiduo Leka Enea en sus dos equipos de Superdivisión, hay que quedar entre los 5 o 6 primeros en Liga. En cambio, la Champions tiene un sistema diferente. «Va por el ránking de los jugadores», explica a este periódico Rubio. Por ello este año han realizado unos fichajes con muchísimos puntos en ese aspecto.

Todo ello ha provocado «sorpresa», «mucha alegría», «una experiencia muy bonita e increíble»... Son adjetivos utilizados por Rubio, así como los jugadores de Superdivisión Endika Díez y Roxana Iamandi. Evidentemente los resultados no han sido los mejores, con un solo triunfo en los seis encuentros masculinos –justamente se logró en el último– y ninguno en los cuatro femeninos, aunque la responsable de prensa valora como un «éxito» la capacidad que ha tenido el equipo y la respuesta de la gente dentro del club. «Contra el campeón de la Champions fue un show, era como si te aparece el Messi de tenis de mesa. Fue un partidazo. La imagen ha salido fortalecida», explica.

Endika Díez, jugador y entrenador, cuenta que «hay plantillas que son como el Real Madrid». Destaca el equipo ruso (Fakel Gazprom Orenburg), que «es una barbaridad». «Tiene cuatro jugadores entre los 20 mejores del mundo. En España no hay nadie ni entre los 80 mejores», añade.

El sabor es agridulce. «Como experiencia ha sido increíble» y «estamos contentísimos» porque «como club hemos avanzado un montón». Sin embargo, «como experiencia de juego, se queda un poco lejos. Son mucho mejores, demasiada diferencia».

Por su parte, Roxana Iamandi explica que «sabíamos que en chicas teníamos un poco más de oportunidad de clasificarnos o por lo menos intentar estar un poco más cerca de ellas, pero el sorteo ha sido una mala suerte. Hemos caído en un grupo muy difícil; nos ha costado y el nivel es muy alto», explica.

A por todas en Liga y Copa

Al equipo femenino, al menos, le queda el consuelo de disputar en febrero los cuartos de final de la ETTU Cup ante el G.D. do Centro Social do Juncal y, por supuesto, la Liga, donde ambos equipos aspiran a todo. «El equipo de chicas es muy fuerte. Maria Xiao, que venía de Cartagena, viene de ganar la Liga directamente», explica María Rubio, quien también menciona a Iamandi «y las jugadoras que teníamos» para lograr el objetivo. Las chicas son colíderes aun habiendo perdido un partido en 8 jornadas; los chicos son segundos, a tres puntos del líder.

La Copa también está entre ceja y ceja, aunque Endika Díez no tiene muy claro si el sistema, distinto al de Liga, les beneficiará o no. «En Liga puedes empatar 3-3 o cuando un equipo llega a 4 se acaba. En la Copa, el primer equipo que llegue a 3 gana. Una de nuestras fortalezas es que no tenemos ningún jugador flojo. Pero no tenemos ningún jugador superestrella que si te gana dos, solo te falta que te gane uno más», explica.

Plena dedicación a este deporte

Actualmente, de los alrededor de 120 personas que juegan en el Leka Enea este año, unos 7-8 son profesionales que se dedican en exclusiva a este deporte. Endika Díez y Roxana Iamandi don dos de ellos. Entrenan de lunes a viernes de 9.00 a 11.00-11.30 y de 16.00 a 17.30, además de entrenar con la escuela del club, con los niños, hasta las 20.00 o 21.00. A ello hay que sumarle los partidos de los fines de semana. «Trabajamos táctica, resistencia y físico porque, aunque la gente no sepa mucho, es difícil jugar al tenis de mesa. Necesitamos estar en forma», explica Iamandi. Y «tener muchos reflejos con una cierta técnica ya adquirida», añade Rubio.

Los fichajes, ¿cómo se hacen?

Endika Díez le añade a su labor el trabajo de fichar, algo que ha cambiado mucho con internet. «Ahora es más fácil», explica el jugador. Y es que «antes fichabas a un chino del que no sabías si era zurdo o diestro». «Te tenías que fiar de lo que te decían», coincide al respecto María Rubio. «Con el tema de Youtube es muchísimo más sencillo demostrar que uno está ahí por méritos propios y no porque tengas un buen padrino», subraya.

Así, ahora en el club hay jugadores que han jugado con Endika Díez en categorías inferiores o contra él o con su país campeonatos de Europa o torneos internacionales.

Una cantera muy bien cuidada

En estos 34 años, Leka Enea siempre se ha caracterizado por cuidar mucho la cantera. Desde que el club cuenta con un local propio, «el número de personas se disparó», comenta Rubio. «Yo cuando empecé a jugar tenía 12 años. Entonces éramos 20-25 en todo el club, y ahora estamos hablando de unos 120 más todos los chavales que tendrán los colegios. Se ha perdido el ambiente familiar a nivel de números, pero hay un ambiente muy sano en cuanto a partidos y demás. Se hacen campeonatos padres e hijos; se crean vínculos», relata. Así, Leka Enea anima a todo el que quiera probar este deporte a ir un día a ver cómo funciona esto del ping-pong. Para los más rezagados, sería un bonito regalo de Olentzero.

 

Roxana Iamandi y la adaptación

Roxana Iamandi (Constanza, Rumanía, 25 años) es un claro ejemplo de las jugadoras extranjeras que llegan al Leka Enea buscando un hueco y que encuentran acomodo. La rumana llegó hace un año y medio «solo como sparring» y ahora ya ha comenzado a jugar de manera oficial.

En su caso, la aclimatación ha sido más sencilla porque «aquí estaba jugando una rumana, Ioana Tecla, y mi novio (Jaime Vidal) lleva varios años jugando aquí y también es entrenador», explica una Iamandi que llegó después de jugar durante cinco años en el Arteal de Santiago de Compostela. «El clima no me ha pillado por sorpresa», comenta en tono jocoso. «En el club todo genial, toda la gente me ha tratado super bien, todo el equipo está super unido. Da gusto trabajar aquí», subraya.

Otro caso de adaptación es el del húngaro Zoltan Batorfi, que llegó en 2003 para jugar durante 8 cursos. Su mujer también jugaba. Ahora él es entrenador de la selección femenina de Hungría, pero su hijo tenía 9 años cuando llegó a Irun y hoy en día vive en la localidad guipuzcoana junto a su novia. «No se dedica al tenis de mesa. Te podría decir que no ha cogido una pala en su vida», relata bromista María Rubio. I. C.

 

Sobre los cambios que se viven en el tenis de mesa

En sus 12 años en el Leka-Enea, Endika Díez (Barakaldo, 29 años) ha disputado esta temporada la Champions League por primera vez. Además de jugador, el vizcaino también hace las labores de entrenador del grupo profesional del club. «No es la situación ideal», admite, añadiendo que en toda la Superdivisión no hay nadie que compagine las dos labores, la de jugador y la de entrenador. Además de su cambio de vida tras su reciente paternidad, en los últimos 20 años ve muchísimas novedades en este deporte del tenis de mesa. «Los cambios en la reglamentación están yendo a que la pelota tenga más golpes, como en el tenis; que el punto sea largo. Cada vez predomina más el físico o que seas una bestia y te muevas rápido. La bola es más grande, para que se vea mejor en la televisión. La van cambiando de material para que vaya con menos efecto y las palas son más lentas», explica el vizcaino. Asimismo, analiza que «antes el set era a 21 y ahora es a 11. Incluso hay Ligas en las que en el último set solo se juegan siete puntos o que juegan 20 minutos y a partir de ese tiempo solo se juega hasta los 5 puntos. Lo están recortando mucho para que sea más vistoso e igualado. Entonces, la parte mental es fundamental». I. C.