Amaia EREÑAGA
bilbo

La Gran Maestra Mabi Revuelta

Mabi Revuelta (Bilbo, 1967) ejerce de Gran Maestra moviendo los hilos, las figuras de ajedrez y nuestro imaginario cultural en «Acromática. Una partida inmortal», la espectacular exposición que ayer inauguró en la Alhóndiga de Bilbo, donde permanecerá hasta enero.

«Yo creía que era sobria, pero me he dado cuenta de que estoy llena de color». La reflexión le salía ayer a Mabi Revuelta al contemplar la propuesta que ha desplegado, a modo de tablero, en la sala Bastida de la Alhóndiga. Fruto de dos años de trabajo, en “Acromática. Una partida inmortal”, la lucha entre el blanco y negro antagónicos del ajedrez juega a transformarse valiéndose de elementos como el color, la teatralidad, el cine, la danza o la literatura. Y todo con una finalidad: provocar una reflexión sobre la importancia del papel del arte como elemento regenerador en estos nuevos tiempos que nos están tocando vivir.

El concepto de juego, la voluntad de crear puentes entre el arte y la educación y el uso del tiempo son tres de los ejes de la obra de Mabi Revuelta. Ganadora en 2016 del Gure Artea, su obra está presente en museos y colecciones de todo el mundo. Es una de las artistas más interesantes del arte vasco actual; una creadora con un imaginario propio en el que no resulta difícil entrar. Al contrario, ella juega y propone al espectador que juegue. Aunque lo que plantea de fondo es realmente serio.

Juego, juega

«‘Acromática’ expresa la madurez de Mabi Revuelta como artista. Pocos proyectos hay en el Estado español actualmente con esta ambición y estas capas», en palabras de la historiadora Susana Blas, comisaria de la muestra. Con una estructura circular, este «viaje» por el mundo de Mabi Revuelta es como una partida de ajedrez. La apertura es una revisión de “Pearls” (2002), un bodegón con perlas de cerámica que surgió de la lectura de un clásico de la ciencia ficción: el “Solaris” de Stanislaw Lem.

El viaje por la obra de Mabi Revuelta sigue por la parte llamada “Medio juego”, que incluye la parte más sustancial de la exposición: “Acromática”, su proyecto más reciente y en el que revisa el legado de las vanguardias del siglo XX. El punto de partida de esta obra multidisciplinar es la conocida como La Inmortal, la partida de ajedrez disputada en 1851 entre Adolf Anderssen y Lionel Kieseritzky.

Marcel Duchamp, uno de los artistas esenciales del siglo XX, que era jugador de ajedrez, también habló de ella. Y Mabi Revuelta, aquí, convierte a Duchamp en personaje de ficción (interpretado por una mujer, no en vano se le acusó de apropiarse de la obra de sus coetáneas) en una de las dos películas que se proyectan sincronizadas en la sala.

Toda una experiencia, en la que ha involucrado a un equipo de veinte personas, entre músicos, bailarines... El fin de partida es una retrospectiva sobre las dos décadas de trabajo de la artista.

La muestra estará hasta el 24 de enero en Bilbo y de allí irá al Matadero de Madrid.