Rusia amplía sus ataques tras el hundimiento del «Moskva»
Coincidiendo con la asunción por parte de Rusia del hundimiento de su buque insignia, el «Moskva», Ucrania ha denunciado el incremento de sus bombardeos, tanto en el este (Jarkov), como en el oeste (Lviv), e incluso en la región de Kiev, de donde el Ejército ruso se replegó hace días. Moscú informó de ataques a fábricas militares y aeródromos

El Ejército ruso parece haber reforzado sus ataques en Ucrania. Las sirenas antiaéreas se escucharon durante toda la noche del viernes y la madrugada del sábado en buena parte del país y, según medios locales, se registraron fuertes explosiones tanto en la capital Kiev como en la ciudad occidental de Lviv.
Las autoridades regionales reportaron tres ataques aéreos rusos en la región de Kiev –de la que los soldados rusos se replegaron hace dos semanas–, a los que se suman otros bombardeos registrados en el este de Ucrania.
Una de las explosiones más potentes ocurrió en Darnitski, al sureste de la capital.
El Ministerio de Defensa ruso confirmó este ataque contra una fábrica militar en las inmediaciones de la capital y reivindicó otro bombardeo similar contra un «taller de reparación de equipo militar» en Mikolaiv, en el sur.
El Gobierno ucraniano reconoció, por su parte, el ataque de un misil contra un aeródromo militar en Kirovogrado y otro ataque que habría dejado un muerto en Poltava, ambas localidades del centro de Ucrania.
Bombardeos en Jarkov
Al menos diez personas murieron –entre ellas un bebé de siete meses– y 35 han resultado heridas en un bombardeo contra un distrito industrial de la ciudad de Jarkov, en el noreste de Ucrania, que las autoridades locales han atribuido al ataque de un lanzacohetes ruso contra autobuses que huían de la ciudad.
Jarkov (o Jarkiv) es la segunda ciudad más poblada de Ucrania tras Kiev y es mayoritariamente ruso-parlante. Forma parte de la Novorrosia, término zarista que engloba a ocho oblast (distritos o regiones) del este de Ucrania (entre ellos Crimea y el Donbass) conquistados por Catalina La Grande a finales del siglo XVIII y que reivindica el nacionalismo pan-ruso.
El Ministerio de Defensa ruso había anunciado, coincidiendo con el hundimiento de su buque insignia Moskva, que incrementaría sus ataques en respuesta a bombardeos desde helicópteros contra localidades en territorio ruso cerca de la frontera, de los que acusa a Kiev. El Gobierno ucraniano niega estos ataques.
El Ministerio de Defensa ucraniano asegura que el barco fue alcanzado por dos misiles neptuno torpedo. El Ejército ruso reconoció un incendio y, aunque aseguró en un principio que no se había hundido e iba a ser remolcado a puerto, 24 horas más tarde informó de que se había ido a pique. Ayer bombardeó la fábrica militar Vizar, en los alrededores de la capital, que produce ese tipo de torpedos. Moscú aseguró, en todo caso, que había rescatado con vida a los 500 tripulantes del barco.
El diario 'The Washington Post' asegura que Rusia habría enviado a EEUU una nota diplomática en la que advierte a la OTAN que el envío de armas «muy sensibles» a Ucrania supondría «echar más gasolina al fuego» y podría provocar «consecuencias imprevisibles».
El Moskva era el buque insignia de la flota rusa en el Mar Negro y, junto con otros buques, había participado en el bloqueo al puerto de Mariupol, donde se libran duros combates desde hace semanas, y en bombardeos a Odessa, estratégica ciudad portuaria a orillas del Mar Negro.
Una portavoz del ejército ucraniano aseguró, por contra, que la tripulación del barco no pudo ser rescatada íntegramente. Esto último, sin embargo, no ha sido confirmado por ninguna fuente independiente.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, aseguró que la guerra podría ser mucho más corta de lo que algunos gobiernos y medios de comunicación pronostican si Occidente envía más armas a Ucrania y decreta un embargo petrolero a Rusia, así como un bloqueo total de su sector bancario.
Zelenski, que ofreció un balance de entre 2.500 y 3.000 soldados ucranianos muertos y cerca de 10.000 heridos –Rusia habla de más de 15.000 muertos y el doble de heridos–, respondía así al secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, quien ha trasladado a sus homólogos europeos que la guerra en Ucrania podría alargarse hasta finales de 2022.
El Gobierno de Alemania anunció el viernes su intención de aumentar su presupuesto de asistencia militar para 2022 a 2.000 millones de euros, destinando un gran porcentaje de este para apoyar a Ucrania.
Sin embargo, la decisión final de qué alcance tendrá el armamento que dará Berlín sigue pendiente, y mientras los Verdes y los liberales del FDP apoyan el suministro de artillería pesada a Kiev, los socialdemócratas (SPD) del canciller Olaf Scholz siguen divididos en este asunto.
La República Checa y la URSS
Rusia habría enviado una carta a la República Checa en la que sostiene que el país centroeuropeo no puede pasar tecnología militar de fabricación soviética a terceros países sin el permiso de Moscú, algo que Praga rechazó como un «disparate».
La República Checa ha enviado a Ucrania por tren decenas de tanques T-72 y vehículos blindados de combate BVP, según informó el pasado día 5 el diario digital Echo24.
El Ministerio checo de Defensa no ha confirmado oficialmente esta información.
Militares británicos entrenan a los ucranianos en antitanques
Miembros de las fuerzas especiales británicas entrenan a tropas locales en Kiev, informaba "The Times" en su edición de ayer. Es la primera vez que un medio, además occidental, confirma el asesoramiento de militares británicos desde que empezó la invasión rusa de Ucrania el 24 de febrero.
Los oficiales de dos batallones estacionados en la capital ucraniana y sus alrededores aseguraron al periódico que habían recibido entrenamiento militar de soldados británicos en las últimas dos semanas.
Entre ellos, el capitán Yuriy Myronenko, cuyo batallón está en Obolon, al norte de Kiev, que explicó que los militares de las fuerzas especiales habían venido a instruir a los nuevos reclutas para usar los NLAW, los misiles antitanque suministrados por Gran Bretaña.
El ministerio de Defensa de Londres no ha confirmado esta información, escudándose en su protocolo de no hacer comentarios sobre operaciones especiales.
"The Times" apunta que se trata de la primera vez que se constata la presencia de soldados británicos en activo en suelo ucraniano desde que comenzó la guerra, pues hasta ahora los formadores habían sido exmilitares o voluntarios.
Los preparadores británicos ya estuvieron en Ucrania después de la invasión de Crimea, pero fueron retirados el pasado febrero para evitar un conflicto directo con las fuerzas rusas y la posibilidad de que la OTAN se viera involucrada directamente en el conflicto, toda una línea roja según ha advertido Moscú.
La noticia se conoce en un momento de incremento de las tensiones entre Rusia y Gran Bretaña, que ha asumido un papel de liderazgo en Europa a la hora de armar a Kiev y sancionar a Moscú.
Así, Rusia prohibió ayer la entrada en el país al primer ministro británico, Boris Johnson, y a otros doce altos cargos por «las acciones hostiles sin precedentes adoptadas contra Moscú» por parte de Londres
«Este paso se ha dado como respuesta a la desenfrenada campaña político-informativa desatada por Londres, que apunta al aislamiento internacional de Rusia, a la creación de condiciones para contener a nuestro país y estrangular la economía nacional», señaló el Ministerio de Exteriores ruso.

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