Mikel INSAUSTI
DONOSTIA
CRÍTICA «EL OTRO TOM»

Tratamientos masificados para casos individuales

La premiada guionista uruguaya Laura Santullo ha colaborado con el realizador también charrúa Rodrigo Plá en sus películas “La zona” (2007), “La demora” (2012) y “Un monstruo de mil cabezas” (2015), por lo que ha terminado codirigiendo “El otro Tom” (2021), que se basa en la novela homónima que ella misma escribió. La historia que comparten es un drama social familiar, que denota una muy trabajada documentación, sobre todo en cuestiones médicas. Los premios recibidos a su paso por distintos festivales internacionales denotan su poder de convicción. En Morelia se llevó el Premio a la Mejor Dirección, en Tokio el de Mejor Actriz para Julia Chavez, y en Huelva el Colón de Oro a la Mejor Película.

Lo fronterizo vuelve a emerger como un gran condicionante en “El otro Tom”, película que toma El Paso a modo de referencia para explicar la problemática diaria del inmigrante mexicano que pasa al otro lado. Elena (Julia Chavez) es una madre soltera inmigrante, que ha de sacar adelante a su hijo Tom (Israel Rodríguez) por sus propios medios, ya que el padre ausente prefirió quedarse en el país azteca junto a una nueva pareja. La protagonista se ve indefensa, dado que sus trabajos precarios no le permiten liberarse de la depedencia de las ayudas gubernamentales. A raiz del diagnóstico para su niño de 9 años asociado al Trastorno del Déficit de Atención e Hiperactividad), se verá en manos de las autoridades educativas, sanitarias y demás responsables de los servicios sociales.

El pequeño sufre una crisis a causa de un medicamento que le lleva a urgencias, lo que hace que la madre recele de tanta receta. La falta de protocolos escolares para tales casos deriva en un abuso de las pastillas como solución.