Aritz INTXUSTA
IRUÑEA

Solo una subida del 30-40% en la leche salvará los rebaños de latxa, dice EHNE

Los ganaderos de latxa de Nafarroa están cerrando sus explotaciones. El último, en Sakana, se quitó 300 cabezas. Los precios pactados en febrero no cubren la subida de pienso, luz y forraje. El sindicato EHNE calcula que será necesario subir el precio de la leche entre un 30% y un 40% e incluir salvaguardas en los contratos.

Fermín Gorraiz, presidente de EHNE en Nafarroa, exponiendo la situación.
Fermín Gorraiz, presidente de EHNE en Nafarroa, exponiendo la situación. (Jagoba MANTEROLA | FOKU)

La situación es insostenible. «Muy jodida», confesaron. A los precios disparados del pienso -más del 40% tras comenzar la guerra de Ucrania- y de la electricidad (70%) se ha sumado la sequía. Los prados no tienen suficiente hierba para alimentar los rebaños. Se calcula que, solo por la falta de agua, los ganaderos han tenido que gastar 35,74 euros más en dar de comer a cada animal. La oveja latxa, que es una ganadería extensiva, tiene un presente (ya no futuro) muy complicado.

Los responsables de EHNE aseguran que las empresas han comenzado a visitar los caseríos buscando acuerdos con incrementos del 15% o del 18%, aprovechándose de que el sector está muy atomizado y hay muchos productores de pequeño tamaño. Los precios están por los suelos. Se está pagando más por el litro de ovejas Asaf o Lacaune, razas que se crían de forma intensiva, que por las latxas. A la leche de Asaf o Lacaune también se le llama «leche castilla».

«Nos estamos encontrando con que la histórica lucha del sector en la defensa de las razas autóctonas, junto con las denominaciones de origen Idiazabal y Roncal, pueden quedarse en agua de borrajas», explicó Fermín Gorraiz, presidente de EHNE.

Según el sindicato, solo una subida de entre el 30% y el 40% puede salvar los rebaños que quedan. Y además, habría que incluir mecanismos de salvaguarda para el productor, para el caso de que pienso y luz sigan subiendo.

El sector ovino en Nafarroa tenía más de 800.000 cabezas hace 30 años. Hoy aguantan casi la mitad: 476.000. Cada reducción de estos números tiene nombre y apellidos.

Patxiku Irisarri, secretario general de EHNE, informó de que la última explotación en desaparecer estaba en Sakana y tenía un rebaño de 300 cabezas. Irisarri indicó también que sabe de otros pastores que buscan otro trabajo para poder cerrar su explotación.

El sindicato ve necesario cerrar los nuevos precios cuanto antes. El calendario tradicional, según explicaron, les pone contra las cuerdas. La producción anual de leche arranca en noviembre, pero el precio no se cierra hasta febrero.

«Lo normal es que vayan pagando lo mismo que el año anterior hasta que se fija lo nuevo. La situación de indefensión para el ganadero es terrible. Lleva tres meses entregando la leche y, además, lo que vende es algo perecedero que tiene que entregar ya», explica Lorenzo Sarratea, presidente de la DO Roncal.

Otra demanda del sindicato EHNE pasa por la incorporación al Foro del Sector Latxo (un organismo con representación de las administraciones de la CAV y Nafarroa así como de los sindicatos ganaderos) de las denominaciones de origen (DO) Idiazabal y Roncal. Estas DO dan salida al 90% de la producción de leche de oveja latxa, según EHNE, por lo que en ellas toman parte la mayoría de los implicados.

La situación hoy es tan complicada que solo se habló del futuro muy al final de la rueda de prensa. Gorraiz fue tajante: otra sequía como esta «y el año que viene no quedamos ninguno, desaparecemos».

Los ganaderos vascos no están preparados para tanto sol y tan poca agua. Están acostumbrados a comprar forraje para sustituir al pasto, si acaso, allá por julio. Este año no ha sido así, por lo que el forraje se ha disparado o, directamente, no se puede encontrar. «Forraje hay muy poco y muy caro. El año pasado, que ya estaba caro, estaba en 180 euros la tonelada. Hoy, la tendremos a 350 y con previsión de subir», dijo.

Países árabes

El forraje, como el pienso, se mueve en el mercado internacional. Gorraiz asegura que los países árabes están llevándose la mayor parte del que sale a la venta. Y eso no es lo peor, pues el presidente de EHNE advierte de que estos países cierran contratos para el año próximo para adquirir forraje a 400 euros la tonelada.

«Que el año que viene no tengamos esta sequía, porque no va a haber dónde comprar comida para los animales», avisó Gorraiz.

«No hacemos tornillos, no podemos parar seis meses y ya está. Los animales tienen que comer todos los días. Si no hay para darles de comer, los quitaremos», continuó Irisarri.

Remató la advertencia Sarratea: «Es prácticamente imposible que, si cierras, puedas salir adelante de nuevo con otra explotación». En este punto, el presidente de la DO Roncal recordó la difícil situación por la que atraviesan los jóvenes que se han atrevido con nuevos proyectos.