Ion SALGADO
GASTEIZ

La aprobación inicial del PGOU muestra tres formas de abordar el futuro de Gasteiz

El pleno ratificó la aprobación inicial del nuevo PGOU con los votos de PNV, PSE y Elkarrekin. EH Bildu se abstuvo y el PP lo rechazó. Tres posiciones que muestran tres formas de abordar el futuro de Gasteiz.

Urtaran saluda a Fernández (Elkarrekin Gasteiz).
Urtaran saluda a Fernández (Elkarrekin Gasteiz). (J. FONTANEDA | FOKU)

Los concejales de PNV, PSE y Elkarrekin Gasteiz sumaron sus votos en el pleno para dar vía libre a la aprobación inicial de la revisión del nuevo Plan General de Ordenación Urbana. EH Bildu se abstuvo, mostrando una postura crítica, y el PP votó en contra de un proyecto que prevé la construcción de 25.000 nuevas viviendas en la capital alavesa.

La edil delegada de Territorio y Acción por el Clima, la jeltzale Ana Oregi, defendió las bondades de un plan que comenzó a gestarse hace quince años, en 2008, año en el que la crisis financiera hizo saltar por los aires un modelo económico basado en el ladrillo. Recordó que el PGOU vigente, aprobado en el 2000, está «caduco y obsoleto, y no es acorde a las necesidades de la sociedad actual». «Necesitamos una ciudad compacta, compleja y cohesionada», manifestó.

Una idea compartida por Óscar Fernández, portavoz de Elkarrekin Gasteiz, que puso en valor «un paso importante» para abandonar un modelo urbanístico «basado en un consumo de suelo depredador, que se realizó de forma desordenada en barrios como Salburua y Zabalgana».

Críticas de EH Bildu

EH Bildu, por su parte, censuró la premura del debate sobre el nuevo PGOU. El lunes se aprobó en comisión y el martes se ratificó en un pleno que comenzó a las 08.00 horas. «Han convocado el pleno al día siguiente, no vaya a ser que a la gente le dé tiempo a leérselo, o a que alguien quiera venir en turno popular», criticó el portavoz soberanista, Félix González.

Saludó la incorporación de ciertas demandas de EH Bildu al PGOU, como la desclasificación de los sectores 17 y 18, pero lamentó que no se dé una «ruptura real» con el modelo anterior. «Se plantea una ciudad para 315.000 habitantes cuando en los 22 años del plan que está en vigor se han ganado 37.000. Ahora nos plantean un crecimiento de 65.000 habitantes en un plazo de diez a quince años. En un contexto de crisis y reto demográfico esta previsión no nos muestra un cambio de rumbo», manifestó, reclamando pasos en favor del alquiler social.

Desde el PP, Miguel Garnica rechazó la desclasificación de suelo, y advirtió de que «un plan que nace del conflicto solo tiene un futuro: el conflicto». «Se iban a poner promociones en marcha y esto va a hacer que se encarezcan las viviendas un 10 o un 15%», dijo.