Ion SALGADO
GASTEIZ

PNV y PSE rechazan un plan contra los efectos del cambio climático en las vías férreas

PNV y PSE emplearon ayer su mayoría absoluta para rechazar una enmienda de transacción firmada por EH Bildu y Elkarrekin Podemos-IU, que proponía la elaboración de un plan de adaptación para hacer frente a los problemas que ocasiona el cambio climático en la red ferroviaria.

El pasado 18 de julio un tren descarriló en Donostia. El accidente se debió a un garrote ferroviario, una deformación de las vías provocada por el calor, y a un error de comunicación, tal como señaló el consejero de Transportes, en respuesta a una pregunta del parlamentario Unai Fernández de Betoño.

Este representante de EH Bildu defendió ayer en la Cámara la elaboración de un plan de adaptación para hacer frente a los problemas ocasionados por el cambio climático en la red de Eusko Trenbide Sarea, incidiendo en que hay 18 puntos, 11 en Bizkaia y 7 en Gipuzkoa, «donde aparecen garrotes con gran frecuencia».

Garrotes en 18 puntos

«Hasta ahora se han producido garrotes en 18 puntos, ¿pero qué tipo de clima vamos a tener en el futuro? ¿Esta situación irá a peor?», preguntó antes de recordar que el 1 de enero los termómetros llegaron a marcar 20 grados en Gasteiz, y que el pasado verano fue el segundo más cálido desde que se guardan registros. «Es un dato que evidencia que el problema de la dilatación irá en aumento», apuntó.

PNV y PSE lo rechazaron, alegando que ya se han adoptado las medidas ante un «problema histórico e implícito a las líneas de vía métrica debido a los pequeños radios de curva».