Joe Biden respalda la escalada bélica con su visita sorpresa a Kiev
EEUU no quiere dudas sobre la continuidad de la guerra y del rearme de Ucrania al año de que se iniciara la invasión rusa. La visita sorpresa a Kiev de Joe Biden reforzó ayer el mensaje bélico avanzado en la Conferencia de Seguridad de Munich. Biden anunció otra entrega adicional de armamento de 460 millones de dólares, mientras la UE urge a reponer la munición ucraniana.

Aunque Ucrania y sus aliados insisten en que el primer año desde el comienzo de la invasión de Ucrania marcará el inicio de una gran ofensiva rusa fue el presidente de EEUU, Joe Biden, el que escogió el simbolismo del aniversario para llevar a cabo una visita sorpresa a Kiev en la que prometió más armas a su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski, respaldando la escalada bélica defendida en la reciente Conferencia de Seguridad de Munich.
Como medida de precaución, Washington había advertido a Moscú unas horas antes de la primera visita de Biden a la capital ucraniana desde la invasión a Ucrania el 24 de febrero de 2022.
Biden anunció la entrega de municiones de artillería, obuses, misiles Javelin y radares de vigilancia aérea con un coste total de 460 millones de dólares que elevan la aportación militar total de Washington a Kiev a unos 29.300 millones, unos 80 millones de dólares cada día. Pero no es suficiente para un conflicto que tritura vidas y armamento cada día.
El presidente de EEUU quiso dejar claro «que no hubiera dudas sobre el apoyo de EEUU a Ucrania», después de que en la Conferencia de Munich los aliados de Kiev se animaran unos a otros no solo a aumentar el apoyo militar «masivo», sino a hacerlo hasta lograr la derrota de Rusia.
El representante de la diplomacia de la UE, Josep Borrell, se sumó a la exigencia de entregar más y mejores armas y hacerlo más rápido poniendon el foco sobre todo en la munición. «El ritmo al que se consumen las municiones es superior al ritmo a que se producen», afirmó, subrayando que no hay tiempo de esperar a los pedidos de la industria, por lo que reclamó a los Estados de la UE que aporten sus arsenales.
Después de conseguir que sus aliados le entreguen tanques modernos, Ucrania pide aviones de combate para poder resistir la ofensiva rusa, pero también necesita reempalzar constantemente municiones y equipos.
Tras un año de guerra, el ministro ucraniano de Defensa, Oleksi Reznikov, reconoció que hay debates y recelos en algunas de las sociedades de países aliados de Ucrania sobre esta entrega cada vez mayor de armamento ante la posibilidad de que que pueda ser utilizado de manera «incorrecta» y arrastarlos a una guerra fuera de todo control.
Reznikov señaló que Kiev debe convencerles de lo contrario, y en ese objetivo la visita de Biden se convirtió en un fuerte apoyo. Así, Zelenski insistió en su petición de sistemas con un alcance de más de 100 km para atacar las líneas de suministro rusas y vio buena disposición en Biden.
«Esta conversación nos acerca a la victoria», señaló el jefe de Estado ucraniano que dijo que los dos líderes hablaron de «cómo ganar (la guerra) este año», aunque las declaraciones de Munich apuntaron a una guerra prolongada incluso durante años.
Rezkikov explicó que «ahora está en marcha el proceso de acumulación de recursos en ambos lados. Cada uno está listo para tomar la iniciativa y estamos esperando. Estamos listos para la ofensiva rusa y estamos preparando una contraofensiva».
China rechaza la presión.
Los avisos occidentales se extienden también a China, cuyos pasos la OTAN confirmó que vigila de cerca y a la que EEUU sigue queriendo empujar a la confrontación.
El Ejecutivo chino negó ayer que esté estudiando suministrar armas a Rusia y acusó a Washington de«echar leña al fuego», con las acusaciones del secretario de Estado, Antony Blinken, que amenazó a Pekín con «consecuencias».
«No aceptamos que EEUU señale con el dedo las relaciones entre China y Rusia, y mucho menos ejerza presión y coerción. Es EEUU y no China el que constantemente envía armas al campo de batalla», replicó el Ministerio chino de Exteriores.
Pekín pidió a Washington que «reflexione seriamente sobre sus propias acciones y haga más para calmar la situación, promover la paz y el diálogo, dejar de culpar a otros y difundir información falsa».
El sábado, China anunció una propuesta para encontrar una solución política y ayer reiteró que su postura se resume en «alentar la paz y promover el diálogo».

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