Koldo LANDALUZE
DONOSTIA
LA CASA

Paredes con vida y emociones

En este su tercer largometraje, el valenciano Álex Montoya ha apostado por adaptar la galardonada novela gráfica de Paco Roca -publicada por la editorial vasca Astiberri-, basada en su propia vida.

La trama sigue a tres hermanos que, tras la muerte de su padre, se reúnen en la casa de verano familiar con intención de reformarla y venderla, aunque pronto descubren que los recuerdos que guarda la casa los afectan más de lo que esperaban.

La interpretación magistral de Luis Callejo, especialmente en escenas como la visita al médico, cautiva a los espectadores en cada momento. Montoya, a pesar de mantenerse fiel a la novela gráfica, amplifica las tensiones entre los hermanos para luego unirlos en un abrazo conmovedor, una de las escenas más emotivas de la película.

Los personajes interpretados por David Verdaguer, Lorena López y Óscar de la Fuente son distintos entre sí, pero se encuentran finalmente en un lugar común que los une para siempre. Los breves flashbacks en formato Súper 8, especialmente las imágenes del padre fallecido, añaden nostalgia y profundidad a los personajes, creando un ambiente íntimo. La autenticidad de los objetos y detalles también enriquece la película, ya que fueron rodados en la misma casa de Valencia que inspiró el cómic de Paco Roca. La historia, aunque aparentemente centrada en la figura del protagonista, refleja la experiencia de muchas familias que construyeron segundas viviendas en los años 70.

De este modo, “La casa” logra un equilibrio notable entre la nostalgia y el humor, destacándose especialmente por los comentarios frescos de la pequeña nieta, interpretada por Tosca Montoya, hija del director. A diferencia de ser un drama puro, Montoya consigue emocionar al público sin caer en la trampa del recurso fácil de la sensiblería.