ELA denuncia que «el salario de las personas extranjeras es un 45% inferior»
En la presentación de su campaña por un sindicalismo antirracista, ELA denunció ayer «el racismo estructural que sufren las personas migrantes», que les condena a la precariedad laboral y que incide en otros ámbitos de su vida. Sus representantes señalaron que «el salario de las personas extranjeras es un 45% inferior al de las autóctonas».

El salario de las personas extranjeras «es un 45% inferior al de las autóctonas», según denunció ayer ELA en la presentación de una campaña que va a lanzar en Nafarroa para activar 350 secciones sindicales en la lucha contra el racismo y la discriminación.
Según detalló en rueda de prensa la delegada de ELA de Eurest, Nelly Nieto, las personas con nacionalidad de fuera de la Unión Europea presentan «una tasa de paro 20 puntos por encima de las que tienen nacionalidad española», diferencia que se incrementa aún más en el caso de las mujeres. Lo mismo sucede con la temporalidad, donde la media general es del 21% frente al 57% de las personas migradas.
De igual modo, refirió que datos aportados por la Hacienda Foral de Gipuzkoa extrapolables a Nafarroa reflejan una enorme brecha salarial de más de 12.500 euros, con un salario un 45,3% menor en el caso de las personas de fuera de la UE.
Al respecto, el coordinador del sindicato ELA en Nafarroa, Imanol Pascual, sostuvo que «hay empresas que están utilizando la situación de las personas migradas para maximizar beneficios» con porcentajes muy altos de personas migradas en su plantilla con el objetivo de «aprovecharse de su vulnerabilidad y su precariedad».
Esta situación, comentó, se mantiene en sectores tradicionales como el agropecuario, pero cada vez más se extiende a otros, como la hostelería o el sociosanitario.
No solo tienen más dificultades en el ámbito laboral sino que se enfrentan a mayores problemas de acceso a la vivienda por las dificultades para acceder a un alquiler y la «xenofobia en las inmobiliarias», según expuso la responsable de Acción Social de ELA en Nafarroa, Saioa Urriza.
También aseguró que hacen frente a una «vulneración a la hora de acceder a prestaciones sociales» por el aumento hasta los dos años del tiempo de empadronamiento mínimo exigido para recibir la Renta Garantizada y a un sistema educativo que «segrega en base a clase y origen».
Uno de los mayores culpables de esta situación es la Unión Europea, afirmó Imanol Pascual, quien lamentó la «continuidad en el tiempo» de sus políticas «para limitar y vulnerar los derechos» de las personas migrantes, dando como último paso la firma a finales del 2023 del Pacto Europeo de Migraciones y Asilo.
Esta norma, denunció el coordinador de ELA en Nafarroa, «busca la criminalización de las personas migradas dejando de lado la solidaridad y el derecho al asilo», destinando financiación a «perseguir la inmigración y a retenerla en lugar de buscar una integración» y logrando así únicamente «mayor precariedad y sufrimiento».
A nivel estatal, refirió, se mantiene una Ley de Extranjería que «está condenando a una parte importante de la población», mientras que Nafarroa «utiliza sus propios mecanismos», como aumentar el tiempo de empadronamiento para recibir la Renta Garantizada, poner «cada vez más trabas» a este empadronamiento y «aplicar criterios racistas en controles policiales».
CAMPAÑA
Para hacer frente al racismo en las empresas, ELA lanza la campaña “Guztion prekaritatea borrokatu. Hacia un sindicalismo antirracista”, que va a llevar a cabo en los próximos meses y en la que difundirá el informe “Guztion prekaritatea borrokatu: Por un sindicalismo antirracista”.
A través de esta iniciativa, el sindicato ELA busca crear conciencia sobre estos problemas, incidir en la detección de la precariedad e incluir estos parámetros en la negociación en al menos 350 secciones sindicales en Nafarroa.

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