Boris deja muertos, evacuaciones... y una ciudad checa casi sumergida
Al menos cinco personas han muerto en Rumanía, dos en Polonia y una en Austria debido a la tormenta Boris, que durante el fin de semana ha provocado inundaciones y evacuaciones en otros países como Eslovaquia o República Checa, donde una ciudad, Krnov, está sumergida casi por completo y es imposible evacuarla.

Las lluvias torrenciales provocadas por la tormenta Boris siguen causando estragos en Europa central y oriental. Ayer el balance de víctimas mortales siguió aumentando y ya se cuentan al menos ocho muertos causados por las inundaciones que en la República Checa han sumergido casi por completo la ciudad de Krnov.
El 80% del territorio de esta ciudad checa, situada en el este y cerca de la frontera polaca, se encontraba ayer bajo el agua, mientras las autoridades advertían de que ya es imposible evacuarla y dependen de la ayuda regional.
Krnov, con 23.000 habitantes, está ubicada en la región de Moravia-Silesa, en la confluencia de los ríos Opava y Opavice, cuyos niveles de agua aumentaron considerablemente tras las precipitaciones registradas desde el jueves.
El primer ministro checo, Petr Fiala, instó a la población a seguir las indicaciones de los equipos de rescate, subrayando que «algunos ciudadanos se han negado a evacuar, poniendo en peligro sus vidas y las de aquellos que deberán salvarlos en caso de que la situación empeore».
Por su parte, el presidente de la República Checa, Petr Pavel, advirtió que «las inundaciones están lejos de terminar», pero que ya es posible identificar qué municipios y regiones requerirán mayor asistencia. Entre las zonas más afectadas está también la localidad de Jesenice, situada entre las regiones de Olomouc y Moravia-Silesa, al noreste del país, donde ayer 2.000 personas fueron evacuadas.
DOS FALLECIDOS EN POLONIA
En el suroeste de Polonia, al menos dos personas fallecieron y miles de ciudadanos tuvieron que ser evacuados de pueblos inundados debido a las intensas lluvias, que provocaronel desbordamiento de ríos y la rotura de una presa que obligó al Ejército a rescatar a residentes aislados con helicópteros.
La tormenta Boris, que puede llegar la próxima semana a Alemania, se ha cobrado hasta el momento dos muertos, un hombre en localidad de Krosnowice, en el distrito de Kłodzko, en Baja Silesia, y otro en Bielsko-Biala, en Silesia, según las autoridades.
La precipitación total entre el sábado y el domingo alcanzó en Polonia al menos 100 milímetros en 64 estaciones de medición y más de 150 milímetros en otras 19. El Instituto Meteorológico registró más de 200 milímetros en tres puntos de medición.
En ciudades como Kłodzko, diez calles del centro estuvieron ayer bajo el agua, y la profundidad del agua en los barrios inundados osciló entre 50 cm y 1,5 metros. En Stronie Śląskie, Baja Silesia, se rompió una presa y el agua fluyó por el río Biała Lądecka hacia la cuenca del río Nysa Kłodzka.
En Silesia, el embalse de Racibórz Dolny recibió las aguas crecientes del río Oder para intentar evitar inundaciones catastróficas en el sur. Según el ministro, más unidades militares se dirigen a la zona afectada por las inundaciones. «Allí donde los gobernadores han expresado la necesidad de más unidades, como por ejemplo el de Opole, los soldados estarán disponibles», dijo.
Así, ayer era prácticamente imposible llegar a Stronie Śląskie y Lądek Zdrój. En ambas ciudades, la población fue evacuada, los ríos se desbordaron y el agua inundó los edificios. El Ministerio de Defensa Nacional envió un helicóptero Mi-17 a Stronie Śląskie para evacuar a los residentes.
En Głuchołazy, en la provincia de Opole, la presión del agua destruyó el puente provisional. Las autoridades también enviaron helicópteros para rescatar a los residentes de la ciudad inundada. Durante varias horas socorristas intentaron reforzar el puente colocando piedras en sus estribos. Sin embargo, ayer el agua rompió los diques.
La Policía polaca envió un helicóptero Black Hawk para recoger a las personas que se encontraban en un tejado en Bodzanów Rudawa, en la misma provincia.
CINCO MUERTOS EN RUMANÍA
Al menos cinco personas muerieron y dos continúaban ayer desaparecidas tras las inundaciones registradas en el este de Rumanía, que causaron daños en más de 5.800 hogares y dejaron sin electricidad a 25.000 personas, según informaron ayer las autoridades locales.
«Registramos situaciones críticas en los condados de Galati y Vaslui, donde aproximadamente 5.890 hogares se vieron afectados, 303 personas fueron evacuadas y cinco personas fueron encontradas muertas», reportó el Ministerio del Interior rumano en un comunicado.
Los equipos de rescate hallaron ayer a una persona fallecida en la comuna de Slobozia Conachi, en la región sureste de Galati, donde el sábado otras cuatro víctimas más fueron localizadas. El Ministerio del Interior informó también de dos personas desaparecidas, una en la localidad de Pechea y otra en Costache Negri, ambas en el condado de Galati, gravemente afectado por el desbordamiento de ríos y las fuertes lluvias.
En Pechea, a unos 220 kilómetros al noreste de la capital, Bucarest, once personas se han negado a evacuar sus hogares a pesar de estar en zonas inundadas, solicitando solo alimentos y agua.
Para asistir a los evacuados en Galati y en Vaslui, distrito situado cerca de la frontera con Moldavia, el Gobierno rumano instaló campamentos temporales con camas y servicios básicos, como cocinas móviles y duchas. Desde el Ministerio del Interior estiman que más de 15.000 personas han sido afectadas por el fuerte temporal en el este del país.
RÍOS DESBORDADOS EN VIENA
El temporal de lluvias en Viena desbordó ayer el río y el canal del Danubio, lo que obligó al cierre de carreteras y estaciones de metro, además de causar evacuaciones y cortes de luz en la capital austríaca.
Las autoridades locales cerraron ayer Westautobahn, la autopista más antigua de Austria, que conecta la capital con Salzburgo a su paso por el estado federal de Baja Austria, el cual fue declarado zona catastrófica por las inundaciones. Otras carreteras de la ciudad, al igual que tramos de las líneas de metro U4 y U6, que son paralelas al río Viena, también fueron cerradas.
Los depósitos de contención de este río, que desemboca en el canal del Danubio, alcanzaron su capacidad máxima, lo que permitió que el agua avance sin medidas de retención por la ciudad, de acuerdo con la agencia de noticias austríaca APA.
El río Viena, que pasa entre edificios de viviendas, se desbordó y su nivel creció de 50 centímetros a 2,26 metros, según la emisora pública ORF.
En los distritos del oeste de Viena, en concreto, en Penzing, Leasing y Hietzing, decenas de personas fueron evacuadas ayer por la mañana como medida preventiva ante las inundaciones
El panorama fue aún más grave en el estado federado de Baja Austria, el más grande y poblado del país, donde más de 1.100 hogares fueron evacuados por el desbordamiento de ríos y embalses, de acuerdo con las autoridades locales. Un bombero falleció durante una operación de rescate en el marco de las inundaciones.
Ante la magnitud del temporal, el canciller federal austríaco, Karl Nehammer, anunció en redes sociales que los estudiantes de las regiones más afectadas, incluida Viena, no están obligados a asistir a la escuela hoy. El servicio meteorológico Geosphere Austria prevé que las precipitaciones continúen hasta mañana, acompañadas de fuertes vientos, lo que complicará aún más las labores de rescate y limpieza en todo el país.
AYUDA DE LA UE
La Unión Europea expresó su solidaridad con los afectados por las inundaciones, cuyas consecuencias son «devastadoras» y anunció que está «lista para actuar».
La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, mostró su «más sincera solidaridad» con las víctimas y aseguró que «la UE está dispuesta a prestar su apoyo». «Europa está lista para actuar», dijo la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola.

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