Xole ARAMENDI
DONOSTIA
Elkarrizketa
josé luis rebordinos
Director de Zinemaldia

«Junto a la del 60º aniversario, esta es la edición más fuerte»

Zinemaldia tiene como ejes en su programación el cine de género y de contenido social, y continúa apostando por la presencia de la Industria y los nuevos talentos. En esta entrevista destaca la presencia de varios actores internacionales, la importancia de la paridad y también hace referencia al retorno de Johnny Depp al certamen.

(Jon URBE | FOKU)

«Con la del 60º aniversario, es la edición más fuerte por las presencias y por la Sección Oficial». Así lo afirma José Luis Rebordinos nada más comenzar la entrevista. Él destaca la presencia de Cate Blanchett, Pedro Almodóvar, Tilda Swinton, Javier Bardem, Monica Belucci, Isabel Huppert, Pamela Anderson o Andrew Garfield, sin olvidar nombres como los de Sean Baker, Leos Karas, François Ozon o Costa Gavras.

Zinemaldia se vertebra sobre dos ejes: el cine de género y el cine social. «El cine de género no se veía en los grandes festivales, era como de segunda. Hace 8-10 años que todos los grandes festivales -incluidos Cannes, Berlín, Venecia y San Sebastián- ponemos más cine de género. ¿Por qué gusta el cine de terror, la comedia, el musical? Porque tienen unas convenciones que se repiten, es más fácil para el público. Eso sí, hay cine bueno y malo. Para mí el cine de género bueno es aquel que cumple con las convenciones para trascenderlas. Por ejemplo, “El llanto”. No es solo un juguete de terror para asustarnos y divertirnos, sino que está hablando de un tema que nos preocupa mucho a todos en estos momentos. Con “El llanto” yo pasé un miedo terrible, pegué unos alaridos absolutos, me encanta pasarlo fatal en el cine, no en la vida real», cuenta Rebordinos.

Uno de los objetivos marcados es la búsqueda de nuevos talentos. «Somos el más pequeño de los grandes festivales y el último del año. Esto hace que sea más difícil que consigamos grandes estrenos, aunque este año tenemos más. Nos gusta sacar nuevos talentos. John Crowley empezó compitiendo en New Directors aquí. Y Florence Pugh acaba de decir en Toronto que el de San Sebastián es el festival que más le gusta. “Lady Macbeth” compitió aquí cuando nadie la conocía y el público descubrió una actriz increíble. De hecho, estaba en las quinielas para ganar y no lo logró. Tiene un recuerdo maravilloso. ‘Empecé allí y le he recomendado a Andrew Garfield que vaya’, cuenta. Es un detalle bonito», dice satisfecho.

CONSTATACIÓN

Han pasado dos años desde que a iniciativa de Zinebi se reunieran en Bilbo mujeres responsables de certámenes cinematográficos vascos. «Sostenemos los festivales, pero otra cosa es que estemos en espacios de poder y visibilidad», constataron.

«El festival nunca ha tenido una directora mujer, estoy convencido de que la siguiente será mujer. Salvo que pase algo muy raro, en 2027 habrá una directora mujer. Será una dirección diferente y con mucho éxito, estoy seguro», afirma al respecto. Todo apunta a que estará entre Lucía Olaciregui y Maialen Beloki, ambas subdirectoras del festival.

Zinemaldia es el único entre los festivales de categoría A que cuenta con más mujeres en el comité de dirección. «En el comité dirección estamos tres mujeres y dos hombres. En el comité de selección, seis mujeres y seis hombres. Y de losnueve departamentos existentes, son siete mujeres las que los dirigen. En la plantilla son muchas más mujeres. El festival ha ido creciendo así de una manera natural», señala.

INFORME

Zinemaldia elabora anualmente un informe sobre género. «Nos sirve para ver por ejemplo que entre los estudiantes de cine hay muchas mujeres pero que, cuando empiezan a hacer sus óperas primas, empiezan a desaparecer. Ha sido así hasta ahora. Sin embargo, este año en la Sección Oficial hay casi tantas películas dirigidas por mujeres como por hombres. Hay una diferencia de 1-2 como mucho. Cada vez vemos más películas de calidad dirigidas por mujeres. ¿Por qué? Porque la mayoría de gobiernos europeos, el español también lo está haciendo, está adoptando medidas para favorecer la presencia de la mujer en la industria. Cuando alguien pide subvención para hacer una película, si en el equipo hay más mujeres, tiene más puntos de salida. Son medidas discutibles como en todo, pero venimos de una situación injusta. Están ayudando a cambiar una situación estructural tremenda. Me atrevería a decir que este problema va a desaparecer en 8-10 años. ¿Estamos en el buen camino? Creo que sí. ¿Queda mucho por hacer? Sí. ¿Está solucionado el problema? No».

Se muestra contrario a las cuotas. «Solo aplicamos cuotas en el origen, cuando la película no está terminada. Una vez terminada, juzgamos la película. Mis propias compañeras no aceptarían, les parece una visión machista y patriarcal. No, peleemos para que haya tantas de mujeres como de hombres. Si tienen el acceso igual que ellos, llegará un momento que será paritario».

«Hay tres temas que tanto la sociedad como el festival debemos tratar. El del género -¿cuántas mujeres van muertas por violencia?-, la sostenibilidad -el mundo se va al carajo- y la desigualdad. ¿Cuánta gente habla de la pobreza desde la pobreza? Nadie. Lo hacen directores con una buena situación económica. Si las escuelas de cine valen 8.000-10.000 euros al año... Yo vengo de un barrio como Beraun. En el Beraun de mi infancia nadie podía ir a una escuela de cine. Algo tiene que cambiar. Y estamos empezando a hablar de ello. ¿Qué hacer para que puedan expresarse todos los ciudadanos, para que cada uno pueda contar su historia? Lo estamos debatiendo porque estamos interesados y porque la sociedad lo demanda».

CINE VASCO

Rebordinos no tiene duda. «Hay un momento muy bueno en el cine vasco. Y quien me conoce sabe que no soy una persona dada a los halagos fáciles. Si pensara que algo que se está haciendo va mal no lo sé si lo diría, pero lo que no haría sería decir lo contrario. El Gobierno Vasco está haciendo un trabajo estupendo, ETB está trabajando bien, la unión de las dos asociaciones de productores existentes es muy importante y no lo están haciendo mal, el Festival de San Sebastián está aportando su granito de arena, y lo más importante, que tenemos mucho talento, algo que vemos desde la creación de Kimuak. Todos los agentes vamos en la misma dirección y es algo que ayuda mucho en Madrid. Yo lo noto. O a la hora de que los festivales se fijen en el cine vasco. Acabamos de ver “Marco” [de Jon Garaño y Aitor Arregi] en el Festival de Venecia. Esto no ocurría antes. Hay un interés en nuestro cine. Y clausurará la sección de Perlas. Va en sesión doble el día 28 con la película de clausura».

«La gran pelea en los próximos años es conseguir que salgan nuevos directores, productores… hay que estar renovando el parque, la cantera hay que estar cuidándola siempre. Sé que el Gobierno Vasco está convencido de esto, por conversaciones que hemos tenido. Soy muy optimista respecto al futuro del cine vasco. Para el tamaño de país que somos -a veces no somos conscientes-, estamos generando un cine y un audiovisual de altísima calidad, muchísima variedad y cierta cantidad», agrega.

Talento hay, pero industria no. Está ligada a proyectos concretos. «Hay productoras que trabajan con normalidad, pero no tenemos una estructura como Madrid. Yo sí creo que hay industria, por lo menos como no la hemos tenido nunca, dentro de nuestras posibilidades. Y las desgravaciones fiscales ayudarán a sobrevivir a estas productoras, que podrán dar servicio en las producciones que vienen de fuera».

Sobre la presencia de Johhny Depp tras la polémica suscitada en 2021, se reafirma en la postura de entonces. «No ha sido juzgado por maltrato, sino por difamación. Y él ha acusado a Amber Heart por lo mismo. Yo no soy policía para investigar, ni juez para juzgar. Y no lo voy a hacer nunca. Desde los sectores más progresistas de la sociedad hemos luchado por la presunción de inocencia. Claro que sé que la justicia es machista. Luchemos para cambiarla. Pero no podemos hacer que los ciudadanos nos convirtamos en policías y jueces. Porque siempre ganan los más poderosos».

El tiempo pasa, ya son doce años al frente del festival. «Lo único que me hace estar un poquito menos hábil es la edad, la fortaleza física [risas]. Cada año es una aventura, disfruto mucho del festival. No me voy porque esté cansado de hacerlo. Hay un momento en que hay que saber irse cuando lo estás haciendo bien. Tienes que tener contactos, conocimientos cinematográficos, pero también una visión de la vida. Hay cosas que uno no acaba de entender o lo entiende pero no es su mundo. Es importante que llegue alguien que esté mucho más cerca de la actualidad de la gente», comenta.