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Los altercados de los ultras del Anderlecht indignan a Donostia

La Ertzaintza detuvo a cinco de estos hooligans del club belga en el estadio de Anoeta y posteriormente pasaron a disposición judicial, siendo acusados tres de ellos de desórdenes públicos y los otros dos de atentado contra agentes de la autoridad.

Los ultras del Anderlecht se pasearon por el centro de Donostia exhibiendo bengalas.
Los ultras del Anderlecht se pasearon por el centro de Donostia exhibiendo bengalas. (Jon URBE | FOKU)

«Vergüenza», «pena», «miedo», «indignación»... son las palabras en forma de sedimento que dejó el paso de 300 aficionados ultras del Anderlecht por Donostia. Amén de permitírseles andar a sus anchas por Donostia forzando a acuartelarse a la propia población donostiarra, los disturbios que causaron y que, para postre, tuvieron una incidencia directa en la derrota de la Real en su duelo de la Europa League, provocaron un amargo poso en la familia realista, sin que la UEFA al parecer haya resuelto hacer nada para que un espectáculo como el de las gradas de Anoeta vuelva a repetirse. Es más, por el momento ni siquiera ha respondido a la petición de reunirse que la entidad donostiarra le formuló tras el partido.

Según indicaron varios medios locales de Donostia, hasta el propio presidente Jokin Aperribay pidió al delegado de la UEFA que suspendiera el partido cuando comenzaron los incidentes protagonizados por los ultras del Anderlecht, pero, pese al evidente peligro que no pocos aficionados realzales padecieron ante el lanzamiento de pedazos de metacrilato y asientos por parte de los ultras del cuadro belga, aquello no produjo ninguna reacción.

«Esto no puede volver a suceder y la imagen de la UEFA queda muy dañada. Porque es la propia UEFA quien debe tomar decisiones para que no pase otra vez. No sé si debiera suspender el partido una media hora o que el árbitro pare el partido cinco minutos, pero que mientras tanto se haga lo que se debe hacer para garantizar la seguridad de los demás. No sé exactamente qué se debe hacer, pero lo que se ha decidido esta noche, desde luego que no», declaró un Mikel Oyarzabal muy enojado ante la inacción federativa.

POSIBLE TRAGEDIA

Cabe recordar que muchos socios txuri-urdines tuvieron que abandonar esa zona de la grada para evitar ser golpeados y el árbitro detuvo durante unos minutos el encuentro, pero no llegó a suspenderlo, ante las insistentes reclamaciones de los jugadores de la Real. Varios socios declararon a diversos medios de Donostia que «se ha evitado una tragedia por los pelos» y un apenado y avergonzado Imanol Alguacil ponía el acento en que «me consta que no pocos socios han decidido no venir al partido por miedo a lo que pudiera pasar».

La Real Sociedad condenó «enérgicamente» la «nueva agresión» sufrida por sus aficionados, con el recuerdo del precedente de las bengalas arrojadas por los aficionados del Benfica el año pasado. En ese sentido, el alcalde de Donostia Eneko Goia se sumó a la condena, exigió a la UEFA que tome medidas para que estos ultras no puedan viajar y anunció que hablará con Lakua para que sean alejados del centro de la ciudad. «No puede ser que toda la ciudadanía esté atemorizada por estos ultras, que no pintan nada en nuestras ciudades. Y, desde luego, habrá que hablar con Interior para que no colapse la ciudad todo el día por culpa de unos desaprensivos», indicó.



Tras el subidón, Osasuna baja al barro

Tras el subidón de la goleada al Barcelona, a Osasuna le toca ahora bajar al barro en el Alfonso Pérez -16.15, DAZN- ante un Getafe que no se le da bien y que es uno de los conjuntos menos goleados de la categoría.

Desde 2008 no gana la escuadra navarra en dicho estadio -la única en Primera División- y en la última docena de desplazamientos que ha realizado solo ha podido arrancar cuatro empates.

El técnico rojillo, Vicente Moreno, recupera a Jon Moncayola, aunque parece poco probable que el de Garinoain regrese a la titularidad, sobre todo después del partido de Pablo Ibáñez ante los culés.

Que sus pupilos no salten al campo azulón con un exceso de soberbia ha sido el cometido del preparador valencia, quien avisó de la dificultad del duelo. N.M.