Miren Iza (Tulsa), Premio Nacional español de Músicas Actuales 2024
Tulsa, nombre artístico de la getxoztarra Miren Iza, ha sido galardonada con el Premio Nacional español de Músicas Actuales 2024. El jurado ha valorado en su fallo su «enorme influencia en la música española de los últimos años gracias a una forma única y personal de componer y cantar». Especial relevancia en esta decisión tomada por mayoría la ha tenido su último disco, “Amadora” (2023).

Miren Iza, conocida artísticamente como Tulsa, ha sido galardonada con el Premio Nacional de Músicas Actuales 2024 que concede el Ministerio español de Cultura, dotado con 30.000 euros. El jurado, presidido por la directora general del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), Paz Santa Cecilia, ha valorado su «enorme influencia en la música española de los últimos años gracias a una forma única y personal de componer y cantar».
Especial relevancia en esta decisión tomada por mayoría la ha tenido su disco “Amadora” (2023), calificado como «un álbum sobresaliente con unas letras de profundo calado lírico y una sensibilidad poética construidas desde el costumbrismo para reivindicar y dar voz a las mujeres menos representadas en la sociedad». Se señala que como creadora «ha marcado a varias generaciones de bandas y artistas, trabajando a menudo fuera del foco mediático y creando desde una absoluta independencia».
«Siento mucha gratitud porque me ha dicho que estaban muy seguros de dármelo a mí», confesó ayer. «Es una noticia que genera una gran impresión porque te llama el ministro de Cultura. Que te den estas noticias es bastante insólito e irrepetible», afirmó.
Destacó que el galardón es «un empujón» y avanzó que “Amadora” tendrá más vida. «Espero que llegue más lejos y que llegue a las mujeres, ya que es un homenaje para ellas», subrayó. «Me parece muy poderoso contar las historias de las mujeres que quizás han sido apartadas voluntaria o involuntariamente o que la sociedad de una manera sistemática desoye o ningunea», reivindicó.
La propia Tulsa explicaba a GARA el origen y proceso de creación de ese álbum en una entrevista en enero pasado. «Mi tendencia natural es llevar a canción cualquier idea que me surge. En este caso, el motor es un tema muy complicado, como es el dolor que llevo tiempo viendo en muchas mujeres, con un denominador común en muchas situaciones, que es una entrega brutal a los cuidados y al ser el sostén infinito de un entorno determinado. En otros discos te pones a componer y cada universo nace y muere en una canción, pero aquí se me ocurrían un montón de ideas alrededor del tema, porque por un lado está el dolor, que de ahí casi se puede sacar un disco entero, por otro la herencia cultural recibida por ‘Amadora’, y finalmente, la amistad y la búsqueda de apoyos… son diez canciones, pero podían haber sido muchas más», contaba.
«No quería ahorrarme la oscuridad, porque si te atreves a abordar este tema, hay que hacerlo sin paliativos… eso sí, siempre desde un punto de vista poético, porque no puedes olvidar que estás haciendo un disco en el que utilizas la herramienta de la música, que tiene un lenguaje y unos códigos determinados, para hacer un trabajo con más o menos pretensiones. Así que se trataba de llegar al fondo y en temas que podían resultar muy duros, como ‘024’, resolver ese gran dilema de seguir o no hacia la esperanza, porque tampoco se trataba de hacer un disco terrorífico», ahondó. Iza comenzó su andadura en la música a finales de los 90 cantando en inglés con la banda de punk pop femenino Electrobikinis. Tras su separación en 2002, comienza a escribir canciones en castellano y en 2007, año en el que fue nominada al Grammy Latino como artista revelación, presenta el primero de los siete discos que editará bajo el nombre artístico de Tulsa, “Solo me has rozado”. Le darían continuidad otros álbumes como “Espera la pálida” (2010), con un espíritu de folk rock americano, escrito durante su residencia en Nueva York, así como “La calma chicha” (2015), en el que introduce los sintetizadores en su abanico musical, afianzando con ellos su personalidad.
Tulsa además ha hecho incursiones en el ámbito escenográfico, por ejemplo en 2013 junto al cineasta Raúl Santos con el cortometraje musical “Ignonauta” y ya en 2016 al hacerse cargo de la banda sonora de la película de Jonás Trueba “Los exiliados románticos”. Asimismo, llevó “Amadora” al terreno de las artes escénicas gracias a su trabajo junto a María Velasco. «Se me ocurrió que un disco, quizá se quedaba corto para desarrollar un tema tan peliagudo, y en un principio pensé en una película, pero me pareció demasiado ambicioso y, además, no sabía a quién encargárselo. Así que, enseguida, me vino a la cabeza el teatro, porque me parecía más factible y me gustaba la idea de verlo escenificado. A María Velasco le interesó el tema y se puso a escribir su propia versión de ‘Amadora’, con los conflictos de estas mujeres que están tan dentro de nosotras», contó en la entrevista de GARA.

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