Arnaitz GORRITI
EUROLIGA

La mediocridad queda diluida con los 16 puntos de Markus Howard en el tercer cuarto

El escolta de Nueva Jersey encontró por fin una racha anotadora cuando más se complicaba el partido frente a un Alba Berlín tan inferior como enojoso.

Markus Howard marea a Hermannsson.
Markus Howard marea a Hermannsson. (Raúl BOGAJO | FOKU)

Siendo como es Markus Howard un hombre con profundas convicciones religiosas, hay que agradecer a Dios Todopoderoso cuando entra en trance anotador. Saski Baskonia dominaba anoche al Alba Berlín a placer desde el salto inicial, pero después de llegar al descanso con 39-26 en el marcador, el cuadro alemán se acercaba con un parcial de 3-12, metiendo el miedo en el cuerpo a los más de 8.000 espectadores reunidos en el Buesa Arena.

Ahí llegaba la explosión anotadora del escolta de Nueva Jersey; 16 de sus 26 puntos los conseguía en el tercer cuarto, pudiendo así romper la resistencia de un Alba inferior en todo plano, pero peleón y garrapatero hasta el bocinazo final. Ese trance anotador servía, además, para diluir la mediocridad con la que transcurrió el partido. Dios mío que estás en los Cielos, ¡gracias por traernos a Markus Howard!

Precisamente a golpe de triple, ahí estuvo la clave del encuentro. Mientras que el Baskonia firmó 14 triples de 36 intentos -7 de 14 para Markus Howard-, el cuadro berlinés se quedaba en 5 de 19. Amén de Howard, resultó una alegría poder ver de vuelta a Rogkavopoulos, que además contribuía con tres lanzamientos lejanos. Asimismo, los de Pablo Laso se imponían en la pelea del rebote por 47-36, sumando además 9 robos de balón. La diferencia de valoración conjunta final fue harto elocuente: 92-63 para Saski Baskonia que jamás cedió el liderato.

VIENTO DE COLA

Ese acierto valió para ponerse en cabeza en el marcador desde buen inicio y no soltar ese puesto de privilegio: 10-1 nada más comenzar y el duelo con viento de cola para los gasteiztarras, pese a no hacer el partido del siglo, personificado en un jugador tan regido a las sensaciones como Chima Moneke -con una carta de tiro de 2 de 10-.

En el Alba, salvo el exbaskonista Wetzell y algún chispazo de Hermannsson, los de Israel González solo exhibían impotencia, sin que ni siquiera sus habituales jóvenes promesas, como pudieran ser Spagnolo y Procida, dieran señales de vida.

Pero tras una primera mitad muy cómoda, llegaba la zozobra tras el descanso. El Alba Berlín empezaba a hacer daño con el rebote de ataque y Saski Baskonia no terminaba de carburar en su retorno de los vestuarios.

Afortunadamente, Markus Howard por fin conseguía clavar un triple liberado cuando más estaba achuchando el cuadro alemán, y fruto de ese acierto empezaba a encadenar su mejor cuarto de lo que va de temporada. Su exhibición bien valió la entrada y además servía para reenganchar a sus compañeros al juego, suficiente para volver a abrir brecha y ganar con comodidad a un rival candidato al farolillo rojo de la Euroliga.