GARA
PUERTO PRÍNCIPE

Un capo haitiano sacrifica a machetazos a 200 ancianos ante su vudú

Un hombre quemado vivo en una vendetta.
Un hombre quemado vivo en una vendetta. (P. NOEL | EUROPA PRESS)

Haití está conmocionada por la masacre de más de 180 personas, la mayoría ancianos, a manos del jefe de la banda Wa Mikano ('Rey Mikano') en el sector de Wharf Jérémie del populoso barrio de Cité Soleil, en el centro de Puerto Príncipe, durante el fin de semana pasado.

Nuevas informaciones apuntan a que las personas fueron sacrificadas a instancias de un espíritu del panteón vudú al que servía el jefe de la banda. Se dice que el espíritu rechazó los bueyes ofrecidos como sacrificio y prefirió a los humanos.

Prácticamente todos los líderes de las bandas haitianas creen asegurarse de una protección mística, lo que les «obliga» a hacer sacrificios a los espíritus a los que sirven para no ser víctimas de las balas.

Todas las familias con ancianos en sus casas se encuentran en estos momentos bajo tensión. Los informes que circulan sobre el terreno afirman que las personas no fueron tiroteadas, sino asesinadas con cuchillos y machetes tras la muerte del hijo del jefe de la banda, Micanord.

La masacre se ejecutó porque Rey Mikano consideró que los ancianos del lugar realizaron brujerías para causar la muerte de su vástago. ´Wa Mikano´ acudió a un sacerdote de vudú por la enfermedad de su hijo, quien finalmente murió el domingo, y este le dijo que los ancianos le habían echado el mal de ojo, lo que provocó la matanza.

La gente, sobre todo los ancianos, permanecen en sus casas para evitar ser masacrados.