GARA
BALONCESTO

La reacción baskonista se ahoga en la orilla

Los 21 puntos de Baldwin no bastaron.
Los 21 puntos de Baldwin no bastaron. (Raúl BOGAJO | FOKU)

Saski Baskonia se queda casi sin opciones de jugar la Copa tras caer 88-90 ante el Unicaja. Los gasteiztarras tuvieron la opción de victoria con el triple final de Trent Forrest, pero el lanzamiento no entró.

Una pena, ya que el gran final de Kamar Baldwin y Tim Luwawu-Cabarrot puso picante a un partido que Unicaja parecía haber encarrilado al final del tercer cuarto. La inspiración del base baskonista, que logró 21 puntos, su mejor marca con el equipo azulgrana, chocó contra los 26 puntos de Dylan Osetkowski.

Tras una primera mitad con alternativas en el marcador, los andaluces se pusieron por delante en el marcador justo al descanso: 40-42. Y dos triples de Osetkowski marcaron un reinicio complicado para el Baskonia, que continuaba cometiendo errores no forzados y dando excesivas facilidades. La distancia se abrió hasta el 49-57 en cinco minutos y los baskonistas tiraban de juego individual ante la falta de ideas ofensivas. Una canasta de Kendrick Perry cerraba el tercer asalto 56-69.

Tim Luwawu-Cabarrot, que regresaba tras lesión, entró con acierto al partido y dio un atisbo de esperanza a los suyos con 9 puntos casi seguidos. Y otros cinco puntos de Kamar Baldwin para igualar el marcador a falta de 1:22 (83-83).

El Baskonia defendió bien la última del Unicaja, pero Sima apareció para darle otra opción a los suyos y que Perry volviera a anotar de tres a 10 segundos del final. Los tiros libres cobraron protagonismo y Forrest tuvo en su mano la victoria con un triple, pero el base falló el lanzamiento.

BILBAO BASKET

Bilbao Basket logró una importantísima victoria frente a BAXI Manresa (88-73), que le permite volver a salir de los puestos de descenso en los que se había metido después de la victoria de Río Breogán el sábado.

Conscientes de lo que había en juego, los de Jaume Ponsarnau se pusieron las pilas desde el principio y llevaron la iniciativa en el marcador en todo momento, aunque el rival tuvo algunas fases en las que redujo diferencias hasta límites un tanto preocupantes.

Sin embargo, tras el descanso surgió la figura esperada de Zoran Dragic -su hermano Goran estuvo en la grada- para darle un último impulso a Surne Bilbao y conseguir una ansiada victoria sin agobios de última hora en Miribilla.