GARA
LEGANÉS
FÚTBOL - PRIMERA DIVISIÓN

La locura de Butarque acaba con un punto insuficiente para el Alavés

Tres goles de penalti, parones interminables en el VAR, un gol anulado, más de 20 minutos en prolongaciones... El Alavés logró adelantarse en un partido que se le complicó de inicio, pero no pudo mantener la renta y seguirá otra semana en descenso.

González Fuertes pitó tres penaltis y sacó una roja directa a instancias del VAR.
González Fuertes pitó tres penaltis y sacó una roja directa a instancias del VAR. (AGENCIA LOF)

El Alavés sigue sin poder sacar la cabeza en la pelea por evitar el descenso. Ayer en Butarque pudo dar un paso importante, cuando fue capaz de remontar un 2-1 en contra para adelantarse 2-3 gracias a dos goles de Joan Jordán en la reanudación, pero un tanto de Munir, posteriormente expulsado por dar un puñetazo a Mourinho, dejó el choque en tablas. Una semana más en el agujero y sin poder airear del todo un ambiente que se ha enrarecido en el entorno del club albiazul.

El enfrentamiento fue fiel reflejo de la agonía que supone vivir cada fin de semana peleando por la permanencia, una realidad que ambos tienen asumida pero que hace elevar la tensión en el campo de manera exponencial. Pese a ser solo la jornada 24, el choque se asemejó a esos en los que se decide el destino de los equipos a final de curso.

No pudo comenzar peor el encuentro para el Alavés, cuando a los cinco minutos le señalaron un penalti en contra a instancias del VAR. En la jugada posterior a un saque de esquina, Moussa Diarra, que en ese momento miraba al balón, estiró el brazo en el segundo palo para impactar con la cara de Nastasic. Que el impacto fuera suficiente para derribar al serbio es dudoso, pero una vez que González Fuertes fue llamado a la pantalla, el penalti estaba claro. Sivera le adivinó el lanzamiento a Raba, pero el balón entró como un misil en la portería.

Aunque el juego dejó mucho que desear, hay que reconocerle al Alavés la capacidad de levantarse tras cada golpe. En el minuto 26, Kike García, tan trabajador y voluntarioso como siempre, se benefició de un sutil toque de pecho de Carles Aleñá en la medialuna para quedarse solo en el área y definir por bajo.

En el intercambio de golpes, la alegría babazorra apenas duró unos minutos, ya que en el 37 -ocho minutos después de que Diego García cayera en el área tras un leve contacto con el guardameta y otra profunda deliberación de González Fuertes- Raba volvía a lanzar otro penalti, que repitió destino con un resultado igualmente exitoso.

Hasta diez minutos de prolongación tuvo esa primera mitad, que terminaba 2-1 y una sensación de caos generalizado que no se sabía muy bien a quién beneficiaba. Se podía intuir que fuera al conjunto local, por aquello de la tendencia casera de los colegiados, pero el Alavés salió con otra cara en la segunda mitad.

DOBLETE DE JORDÁN

Pudo influir en esa mejor imagen que, en una de las primeras acciones de la reanudación, llegó el tercer penalti, en este caso favorable al Alavés por mano de Cissé en un salto cerca del borde del área. Lo tiró Joan Jordán con acierto para empatar.

El Leganés intentó reaccionar con un tiro al palo de Renato Tapia, pero justo después de esa ocasión, llegó el tercero del conjunto gasteiztarra gracias a una falta lateral tocada en corto a la frontal, desde donde Jordán ejecutó un disparo potente e impecable que se colaba por toda la escuadra.

El conjunto pepinero no tuvo otro remedio que volcarse con todo al ataque, y el Alavés tuvo que replegarse. Primero llegó un gol de cabeza de Sergio González anulado por claro fuera de juego. Pero unos minutos después fue Munir, ex del Alavés, el que marcó el tanto del empate con un espléndido cabezazo desde el punto de penalti.

El caos continuó hasta el pitido final, con Munir viendo la roja directa por propinar un puñetazo en el estómago a Mourinho. Otros casi diez minutos de prolongación y una última oportunidad para Abqar se marchó fuera por poco.