Natxo MATXIN
IRUÑEA
FINAL PAREJAS

Material soso para una final que se antoja larga y de gran desgaste físico

Si ya de por sí se preveía que la final del Parejas del domingo puede ser larga y de gran desgaste físico por el escenario -Navarra Arena-, las características del material que han tenido que elegir los contendientes parece que va a acentuar esa previsión. A las pelotas les falta «un poco más de gracia», consideró ayer Joseba Ezkurdia. El duelo, coincidieron todos, se presenta equilibrado.

Los protagonistas no quedaron satisfechos con el material elegido.
Los protagonistas no quedaron satisfechos con el material elegido. (Iñigo URIZ | FOKU)

La elección, a la que asistió apenas una decena de personas ubicadas en unas gradas que el día de la cita estarán a rebosar -se han vendido 3.000 entradas-, estuvo marcada por ese cierto descontento, más del lado de los que saltarán de rojo que de los azules, sin que llegara al enfado.

Y es que los pelotaris son conscientes de que el Navarra Arena ya de por sí desgasta más de lo acostumbrado el material, con lo que si este último tampoco sobresale en cuanto a su viveza, pues lo lógico es que el duelo pueda derivar en una lucha sin cuartel en la que la preparación física puede ser un factor que marque la diferencia.

«No me ha gustado -se sinceró Ezkurdia-. No son malas pelotas, pero creo que se podía poner un poco más de gracia», matizó. «No sé si porque llevan mucho tiempo elegidas, pero nosotros buscábamos pelotas con más chispa en el suelo, que hicieran daño, pero no salen rápidas», añadió.

Más moderado y comprensivo estuvo Jon Mariezkurrena sobre la cuestión. «Igual este frontón puede admitir algo más de pelota, pero en los cuadros de atrás coge bastante vuelo y se mete a rebote enseguida. Creo que el seleccionador ha querido ajustar un poco, tiene un trabajo muy difícil porque los pelotaris siempre peleamos por conseguir un poco más de pelota. En todo caso, con las elegidas estamos contentos», señaló el berriozartarra.

En lo que sí que coincidieron ambas parejas es en que el encuentro va a ser equilibrado, competido y con una dosis de esfuerzo que les va a llevar al límite. «Estamos mentalizados de que va a ser un partido peleado y físicamente duro. En las dos veces anteriores que nos hemos enfrentado se han visto duelos largos y duros», avanzó Iñaki Artola.

«Ellos son dos caballos, pero tampoco le tenemos que temer a eso, hemos demostrado durante todo el campeonato que si se alargan los partidos para nosotros es mejor. Físicamente les podemos aguantar, queremos dominar y ponerles en aprietos», coincidió su compañero Mariezkurrena.

BOMBARDEO

En ese sentido, Beñat Rezusta aseguró estar preparado para el bombardeo que le aguarda. «Está asumido, pero sin ningún miedo especial. Tampoco me puedo dedicar a ponerla a buena, porque la siguiente vendrá más fuerte. Intentaré complicarles, meter velocidad a la pelota, moverlos y empezar a tope desde el principio», comentó el de Bergara.

«Más que de táctica, creo que va a depender del momento y del día que tenga cada uno. No hay mucho secreto, somos una pareja pegadora y, a priori, trataremos de forzar a los contrarios y, sobre todo, al zaguero. Procuraremos meterle ritmo», subrayó Artola.

Ilusión frente a veteranía. Noveles en estas lides contra ya txapeldunes. Se le recordó a Mariezkurrena que fue con el alegiarra con quien debutó en el Parejas, allá por 2018. «Fue muy especial, era un crío que no sabía ni dónde me metía e Iñaki me apadrinó bien. No conseguimos llegar a las semifinales solo por un tanto y nos quedó un recuerdo muy bueno», explicó el zaguero.

Ahora les llega la oportunidad de estrenarse. «La txapela sería la guinda del pastel, pero más que una obsesión es un sueño deportivo, aunque valoramos y estamos muy satisfechos por haber llegado a la final, porque hay mucho trabajo detrás», resaltó por su parte el delantero guipuzcoano.

Más curtidos en estas lides y con txapelas -dos cada uno- en su palmarés, Ezkurdia y Rezusta tampoco quieren perder la oportunidad de aumentar el número de trofeos en sus vitrinas, sobre todo por contradecir a aquellos que ya los habían descartado en la carrera por los títulos. «Enseguida te ponen el cartel de veterano, pero mi trabajo es entrenar y aguantar lo máximo posible ahí arriba», señaló Ezkurdia.

«Joseba y yo hemos pasado de los 30 años y ya escuchas ese tipo de cosas, pero estamos de nuevo en una condición tremenda y es bonito verte ahí, peleando con los mejores, después de unos años sin disputar finales. En mi caso, aunque pierda, creo que me quedaré contento con el campeonato que he realizado», reflejó Rezusta.

Ya solo resta esperar a que el Navarra Arena decida quiénes serán los nuevos campeones, en un duelo que se confía sea no solo trepidante en lo deportivo, sino en el que también se viva un ambiente de gala en el graderío, ante las expectativas desatadas en estas últimas semanas.