Imanol INTZIARTE
OSASUNA

El Villarreal le hace un roto en la primera parte a un Osasuna sin contundencia

Los rojillos se vuelven de vacío de La Cerámica tras un partido que quedó prácticamente visto para sentencia antes del descanso, con un doblete de Ayoze y un tanto de Barry. Los goles navarros llevaron la firma de Rubén García y Aimar Oroz, de penalti (4-2).

Aimar Oroz y Lucas Torró tratan de llevarse el balón rodeados por jugadores del Villarreal.
Aimar Oroz y Lucas Torró tratan de llevarse el balón rodeados por jugadores del Villarreal. (AGENCIA LOF)

Derrota de Osasuna en la cancha de un Villarreal que abrió la lata demasiado pronto y que a partir de ahí jugó cuesta abajo. En una cancha tan difícil como La Cerámica, los rojillos se mostraron poco contundentes en la zaga y tardaron mucho en generar peligro ante el inseguro Luiz Junior.

Después de tres victorias seguidas, Vicente Moreno se mantuvo fiel al dibujo con tres centrales, aunque sorprendió con la inclusión de Unai García -el de Ezkirotz ha jugado muy poquito este curso- y Moi Gómez en el once.

Menos de 120 segundos tardó el Villarreal en estrenar el marcador. Parejo recogió un balón rechazado, sirvió a Ayoze, que recortó a Unai García con la derecha para golpear duro con la zurda. El trallazo del canario, que suma 16 dianas en Liga, golpeó en el larguero antes de colarse en la meta de Herrera (1-0, m.2).

Los rojillos se recompusieron bien del mazazo inicial, con varios balones sobre el área de Júnior que no encontraron remate. Los amarillos tenían claro que se iban a dejar querer, a la espera de un error rival que les permitiera aprovechar los espacios.

Con Osasuna copando la posesión y tras un par de sustos, el Villarreal amplió su renta cuando Barry ganó en el cuerpo a cuerpo a Unai García y superó a Herrera en su salida (2-0, m.33). Poco después Pepe le comía la tostada a Herrando y asistía para el segundo de Ayoze (3-0, m.40).

Tras el descanso, Vicente Moreno metió a Bryan Zaragoza por Moi Gómez, retrasando la posición de Rubén García. El ataque de Osasuna no daba señales de vida, y a la hora quitaba a Unai García para dar entrada a Iker Muñoz, pasando a jugar con cuatro atrás.

El cambio le sentó bien al equipo. Torró robó alto, sirvió a Budimir y este a Rubén García, que anotaba por tercera jornada consecutiva (3-1, m.66). Sin embargo, Pepe bajaba el souflé con un remate en plancha a la red (4-1, m.71).

En la recta final, Rubén Peña, que acababa de entrar, sufrió un pisotón en el área que el árbitró castigó tras consultar el VAR. El penalti fue anotado por Oroz (4-2, m.82). Osasuna apretó el acelerador, pero era demasiado tarde.