Arnaitz GORRITI
BALONMANO

Bera Bera disfrutará de Esther Arrojeria y Alba Menéndez en la final liguera

Las donostiarras impusieron su defensa y los goles de Etxeberria para imponerse por 20-24 y superar claramente a un Málaga muy nervioso.

La afición del Gasca disfrutará de Arrojeria y Ménendez un poco más.
La afición del Gasca disfrutará de Arrojeria y Ménendez un poco más. (Jon URBE | FOKU)

Super Amara Bera Bera podrá disfrutar un rato más de sus capitanas Esther Arrojeria y Alba Menéndez, después de pasar a la final de la Liga Guerreras con todas las de la ley. Había nervios en el seno donostiarra por el 27-24 del partido de ida, pero en un partido no muy bueno precisamente por ese componente emocional, las de Imanol Álvarez ahogaron con su defensa a un Costa del Sol Málaga que perdió la eliminatoria en los diez minutos que estuvo sin marcar en la segunda mitad. De hecho, el parcial fue más amplio: desde el instante en que las malagueñas erraban un tiro de siete metros para poner 14-11, el parcial ha sido de 2-10, un 16-21 con el que las guipuzcoanas se iban en el marcador.

Las paradas de Lucía Prades, haciendo buena la defensa 6-0 donostiarra, los seis tantos de Maitane Etxeberria y el acierto puntual de Arrojeria y Ogonovszky rompían las resistencias andaluzas.

Ahora, a partir del miércoles, se disponen a disputarle la final a un Elche que ayer perdía por 23-20 en la cancha del Atlético Guardés -ganador de la Fase Regular-, pero al que derrotaron por 26-22 en la ida. Las 18 paradas de la portera catalano-boliviana Nicole Morales -que en no pocas ocasiones le ha amargado la vida a Bera Bera- fueron el secreto del triunfo levantino.

Pero eso será en la final, porque esta semifinal, con nervios o sin ellos, fue un muestrario de lo bueno y lo malo del juego de Bera Bera, que fue capaz de sobreponerse a sus imprecisiones a partir de su defensa y de imponer el ritmo que mejor le vino, sobre todo porque no le dejó a su rival jugar con la alegría que acostumbra.

GOLPE DE GRACIA

Tras el 11-10 del descanso, el cuadro andaluz buscó abrir el compás hasta los tres goles, pero Kostic avisaba con un paradón de siete metros a Bitolo de que no se lo iba a poner fácil. Es más, de lo que pudo ser un 14-11 se pasó al 14-15 y superioridad numérica donostiarra.

En adelante, Bera Bera tomó la iniciativa en el marcador y en el juego, con Padres, Maitane Etxeberria y Ogonovszky rompiendo las resistencias y los nervios del conjunto malagueño.