Goizeder TABERNA
Elkarrizketa
Jean-Jacques Lasserre
Presidente del Departamento de Pirineos Atlánticos

«El cambio hacia un estatus especial sería una huida hacia adelante»

Frente al renacimiento de la plataforma Batera y su compromiso de impulsar un debate sobre el futuro de Ipar Euskal Herria, el presidente de Pirineos Atlánticos defiende la eficacia del actual Departamento y entiende que «necesitamos elementos estabilizadores en la vida pública, una solidaridad territorial que trascienda nuestros límites identitarios».

(Patxi BELTZAIZ)

 

En la asamblea general que celebró el pasado 10 de mayo la plataforma Batera en Ezpeleta después de seis años de parón, decenas de cargos electos y representantes de la sociedad civil de Ipar Euskal Herria se comprometieron a impulsar un debate sobre la forma que podría adoptar el desarrollo institucional de Lapurdi, Nafarroa Beherea y Zuberoa, dotándolo con competencias departamentales. Afectaría al actual Departamento de Pirineos Atlánticos, que comprende los territorios vascos y el Bearn. Su presidente, Jean-Jacques Lasserre (Bidaxune, 1944), en entrevista con Mediabask, ve con recelo esta posibilidad a pesar de haber apoyado la cuestión hace más de diez años, antes de la creación de la Mancomunidad Vasca en 2017.

Cargos electos y referentes de la sociedad civil han recogido el testigo de la plataforma Batera con una demanda que usted portó en su momento, pero dejó atrás. ¿Cuál es su análisis?

En 2016 no rechacé la posibilidad de trabajar en una colectividad local con un estatus especial porque se trataba de un momento en que el Departamento estaba condenado al fracaso. Recuerden, los departamentos ya no existían, y yo no veía la organización del País Vasco y el Bearn en el marco de los EPCI (Establecimientos Públicos de Cooperación Intercomunal, por sus siglas en francés), que no habían evolucionado.

No veía esta forma de organización dentro de una región tentacular y totalmente alejada de una realidad concreta. Así que, en aquel momento, poner en marcha una colectividad local que asumiera las responsabilidades del consejo departamental no era algo que me chocara.

¿Y, a su juicio, qué es lo que ha cambiado?

Los departamentos se han consolidado a pesar de las dificultades que estamos atravesando y mi punto de vista, por supuesto, ya no es el mismo. Soy responsable de este Departamento, que creo que está haciendo un buen trabajo.

Batera representa a una parte de los cargos electos y a una parte de la sociedad civil. Evitemos dar por sentado que esta expresión ruidosa y dominante refleja el sentir unánime del País Vasco. No es la realidad.

Considero que el cambio a una comunidad con estatus especial sería una huida hacia adelante, en parte para compensar las decepciones de la Mancomunidad Vasca; y en parte como un paso más, esto se ha dicho en diversas comparecencias públicas de EH Bai, hacia la creación de una colectividad vasca, algo que no defiendo.

Antes de saquear una institución como la del Departamento, creo que debemos reflexionar sobre ello, ya que necesitamos elementos estabilizadores en la vida pública, una solidaridad territorial que trascienda nuestros límites identitarios. Hay que pensárselo dos veces antes de traspasar la frontera.

He analizado los avances en Córcega; tengo mi propia opinión sobre los resultados; he analizado los avances en la región de Lyon, también allí tengo serias dudas sobre el estatus de metrópoli. También me sorprende que el País Vasco, en particular la zona rural, cercana a EH Bai, considere que la simple palabra metrópoli es apropiada para la organización del País Vasco.

Estoy en contra de la metropolitanización. Espero que se inicie un debate sobre estos temas, en cualquier caso intentaré generarlo.

¿Cree que el Departamento que preside tiene un papel que desempeñar en este debate?

Estoy más que convencido. Me interesa conocer el punto de vista de mis amigos vascos, de mis amigos bearneses, y cómo prevén el futuro en cuanto a la organización institucional de su propio Departamento. A nivel del País Vasco, sé lo que piensa EH Bai, pero tengo curiosidad por saber qué piensa el PNB, por ejemplo.

También envió una carta a los parlamentarios. ¿Ha recibido alguna respuesta?

No.

¿Le preocupa?

No, todo lo contrario. Obtenga o no una respuesta, intentaré generar un debate. Dejemos de escondernos tras lo que yo calificaría de pensamiento único, que excluye cualquier otra forma de pensamiento en nombre de la libertad.

A nivel institucional, ¿los bearneses tendrían dificultades para evolucionar, existirían inercias?

Habría inercias. En nombre de una cultura de identidades, a veces un tanto imprudente, conseguimos excluir por completo los intereses que pueda tener un departamento como el nuestro.

No me refiero a las zonas intermedias, desde Mauléon hasta Sauveterre de Bearn, Bidache y similares, donde existe una cultura bicéfala. Más allá de eso, por ejemplo en las zonas montañosas, existen una serie de cuestiones en las que somos más fuertes al formar parte de un Departamento. Además, quienes lideran este proyecto deberían dejar claro que forma parte de la construcción de un futuro Estado que no tiene nada que ver con el Estado francés.

¿No hay un poco de todo en el movimiento?

Pero eso es lo principal, lo dominante.

¿Piensa lo mismo, por ejemplo, sobre Roland Hirigoyen, alcalde de Mugerre, o sobre Jean-René Etchegaray, presidente de la Mancomunidad Vasca, que estuvieron presentes en la reunión de Batera en Ezpeleta?

No lo sé. No creo que necesitemos una única forma de pensar en el País Vasco y, ahora mismo, hay una expresión única muy dominante y con un cierto pudor, vergüenza o pereza para llegar al fondo del asunto.