Treinta años y los huesos aún delatan el genocidio de Srebrenica
Más de 8.000 varones bosnios musulmanes fueron masacrados y enterrados en fosas comunes en julio de 1995 en Srebrenica. 30 años después, la limpieza étnica que impulsaron las milicias serbias es un hecho y el negacionismo cala en la República Srpska y en Serbia.

Decenas de miles de personas acudieron ayer a Srebrenica para conmemorar el 30 aniversario del inicio de la matanza cometida por milicias serbias de Bosnia contra más de 8.372 varones bosnios en 1995, lo que la Justicia Internacional definió luego como un «genocidio», la mayor matanza cometida hasta entonces en Europa después de la Segunda Guerra Mundial.
Treinta años después, ataúdes con los restos mortales encontrados siguen llegando al Centro Memorial de Srebrenica, en una atmósfera turbada por el negacionismo del crimen y el ensalzamiento de los responsables en los enclaves de mayoría serbia.
Safet Gabeljic entierra este año así a su hermano Rifet, que tenía 31 años cuando le mataron en julio de 1995.
Los dos hermanos lograron escapar de las ejecuciones en masa, pero se separaron mientras huían por el bosque de los milicianos serbios. Mientras él logró salvarse, su hermano desapareció.
EN UN VERTEDERO
Hace dos meses, el cráneo y varios huesos de Rifet Gabeljic fueron hallados en el basurero de una localidad en el este de Bosnia. «Es lo que más me duele en el corazón, yo no tiraría a un vertedero ni a un animal», cuenta Safet Gabeljic, con la voz temblorosa.
Mirzeta Karic va a enterrar los restos mortales de su padre, un solo hueso, que es el único que pudo encontrarse en tres décadas de búsqueda. «Mi padre es el miembro número 50 de mi familia que voy a enterrar. Mi hermano tenía 22 años en el momento de su muerte, y un primo, solo 15», relata Karic.
En las próximas semanas se esperan 89 exhumaciones más y continúa la búsqueda de más de 1.000 personas masacradas en Srebrenica.
Las milicias serbias ocultaron sistemáticamente las pruebas: los cadáveres fueron destrozados y trasladados a fosas comunes.
NEGACIONISMO Y LIMPIEZA ÉTNIA LOGRADA
Lo que aumenta el dolor de las familias es la sistemática negación del genocidio y la glorificación de los criminales de guerra en la República Srpska (RS) y en Serbia. Serge Brammertz, exfiscal jefe del TPIY, denuncia que «la negación del genocidio y la glorificación de los criminales de guerra es mayor hoy que hace diez años».
El objetivo de las milicias serbias durante la guerra de 1992-1995, según el TPIY, fue crear con violencia territorios serbios étnicamente homogéneos para su República Srpska. Hoy abarca la mitad del país. Srebrenica, que hace 30 años era un lugar con mayoría bosnio-musulmana, forma hoy parte de ese ente cuya población es mayoritariamente serbia y los nombres de sus calles son panserbios.

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