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TOKIO

La coalición gobernante en Japón recibe un duro revés y emerge la ultraderecha

El primer ministro japonés, Shigeru Ishiba, emplazó a los partidos de la oposición a alcanzar consensos e insistió en su intención de seguir gobernando en minoría después de la clara derrota de los partidos de la coalición Partido Liberal Democrático (PLD) y el budista Komeito en las elecciones parciales al Senado celebradas el domingo.

La coalición gobernante sufrió un duro revés al perder la mayoría en la Cámara Alta en unos comicios en los que dio la sorpresa la ultraderecha.

Se aseguró 47 de los escaños en juego, por debajo de los 50 necesarios para mantener la mayoría simple en el Senado, y se queda en 122, frente a los 141 que tenían antes de las elecciones. Queda así privada de la mayoría en ambas Cámaras, lo que podría desatar llamamientos a la dimisión de Ishiba, quien defendió que «seguimos siendo el partido con mayor representación». Justificó su continuidad por las dificultades del país como la imposición de aranceles por parte de EEUU, la inflación y el temor de que una catástrofe natural pueda azotar el país en algún momento.

La sorpresa fue el partido de ultraderecha Sanseito, que bajo el lema ‘‘Japón primero’’ y siguiendo el modelo de Donald Trump, emergió como uno de los grandes ganadores al conseguir catorce escaños. Su discurso se basa en la xenofobia y la antiinmigración, y está a favor del recorte de derechos en la Constitución.