GARA
MADRID
NUEVA LEY DE INFORMACIÓN CLASIFICADA

El Gobierno español abre la puerta a destapar los secretos del franquismo

El Gobierno español aprobó ayer el proyecto de Ley de Información Clasificada que sustituirá a la Ley de Secretos Oficiales del franquismo y de la Transición, en el que se establece la desclasificación automática de información clasificada cuando transcurran unos determinados plazos. «Nos ponemos en estándares europeos», aseguró el ministro Félix Bolaños, al presentarla.

El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, compareció tras la reunión del Consejo de Ministros.
El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, compareció tras la reunión del Consejo de Ministros. (Jesús HELLÍN | EUROPA PRESS)

El Gobierno español aprobó ayer el proyecto de ley de información clasificada que sacará a la luz los documentos reservados de la dictadura franquista y la denominada Transición, al establecer el levantamiento del secreto de todos los documentos clasificados hace 45 años o más.

Este proyecto de ley, que irá ahora al Congreso de los Diputados para su tramitación parlamentaria, sustituye a la Ley de Secretos Oficiales del franquismo, del año 1968, y establece por primera vez la desclasificación automática de información clasificada cuando transcurran unos determinados plazos.

Así, se establecen cuatro categorías de información clasificada -«Alto Secreto», «Secreto», «Confidencial» y «Restringido»- y a cada una de ellas se le asigna gradualmente un límite temporal de clasificación teniendo en cuenta el riesgo de revelación no autorizada o su uso indebido.

El tiempo máximo de clasificación será de 45 años prorrogables de forma motivada otros 15 años. De esta manera, los documentos reservados anteriores a 1981 serán desclasificados, lo que incluye aquellos relacionados con la dictadura y la Transición.

El «Alto secreto» supone una información que en caso de ser revelada sería un perjuicio o una amenaza extremadamente grave para la seguridad estatal o la defensa, mientras que los documentos «restringidos» son aquellos que en caso de desvelarse pueden causar algún tipo de perjuicio o de amenaza.

Para el «Alto Secreto» se estipula su desclasificación automática transcurridos 45 años, que solo se podrán prorrogar una vez y de forma motivada por 15 años más. En el caso de la información clasificada como «Secreto», se desclasificará pasados 35 años y solo será prorrogable 10 años más de forma excepcional y motivada.

Para la información «Confidencial» se establece un plazo de desclasificación automática de entre 7 y 9 años no prorrogables. La clasificada como «Restringido» se desclasificará en un plazo de 4 y 5 años, que tampoco se podrá prorrogar.

«SUPERAMOS UNA RÉMORA DE NUESTRA LEGISLACIÓN»

En rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, destacó en su presentación que con esta ley «superamos una rémora de nuestra legislación, una ley preconstitucional que proviene de la dictadura».

«Nos ponemos en estándares europeos, avanzamos como una democracia madura que somos para que los ciudadanos tengan derecho a saber, para que las administraciones tengan la obligación de aportar documentación que sea importante para la historia y, por supuesto, se protege la seguridad nacional y la defensa en nuestro país», resaltó.

La competencia para clasificar y desclasificar información será exclusiva del Consejo de Ministros —a propuesta del presidente del Gobierno o de los ministros— en el caso de «Alto secreto» y «Secreto» y de un número «tasado y reducido» de autoridades en las categorías de «Confidencial» y «Restringido».

La información clasificada antes de la entrada en vigor de esta ley se desclasificará automáticamente transcurridos 45 años o más desde su clasificación. Además, las personas que puedan justificar un interés profesional en esta información -como investigadores, periodistas o historiadores- estarán legitimados para solicitar su desclasificación una vez vencido el plazo de clasificación.

También se fortalece el acceso del Congreso de los Diputados a la información clasificada a través de la comisión parlamentaria constituida a este efecto.



El proyecto de ley está lejos de las aspiraciones de EH Bildu y PNV

En una primera valoración de urgencia, a la espera de un análisis más en profundidad, EH Bildu y PNV coincidieron en que la nueva Ley de Información Clasificada que impulsa el Ejecutivo español está lejos de lo que han venido reivindicando desde hace años y apuntaron a las enmiendas que se pueden incorporar en la tramitación parlamentaria.

La portavoz del PNV en el Congreso, Maribel Vaquero, valoró positivamente la aprobación por parte del Consejo de Ministros de la nueva ley, aunque advirtió de que el texto, en una primera lectura, «todavía está lejos» de las aspiraciones de su formación.

«Es una buena noticia que por fin, aunque sea tarde, esta ley vaya a llegar al Congreso de los Diputados y vayamos a poder debatir sobre ella», afirmó Vaquero en la Cámara Baja.

Recordó que su formación lleva pidiendo una reforma de la legislación sobre los secretos oficiales «casi diez años», y subrayó su papel en la apertura del debate parlamentario. «Si el PNV no hubiera estado detrás con las cuatro proposiciones de ley que hemos presentado, esto no hubiera sido una realidad», recalcó.

Pese a mostrar cautela hasta conocer el contenido en profundidad, Vaquero, ya adelantó que su grupo será «propositivo» y planteará enmiendas al texto.

En todo caso, la portavoz jeltzale reiteró que se trata de una noticia positiva: «Acabamos con una ley franquista y lo que hacemos es dar transparencia y ayudar a la verdad, y que los hechos que han ocurrido hace ciertos años, y sobre todo en la Transición y lo que es la primera parte de la democracia, se puedan conocer».

Por su parte, la portavoz de EH Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, consideró que si la nueva ley sigue la misma línea que la presentada en 2022 sería «insuficiente» porque los plazos que se marcaba eran «excesivamente largos». Se referió así, desde la Cámara Baja, al anteproyecto de ley que el Gobierno de Pedro Sánchez aprobó en 2022, pero que acabó decayendo por el adelanto electoral del 23 de julio de 2023.

«Hay que esperar a conocer el texto del documento, pero el de 2022 nos pareció totalmente insuficiente», comentó, incidiendo en que una demora excesiva en la desclasificación permitiría mantener «el silencio y la impunidad más absoluta sobre situaciones muy graves que se han vivido en Euskal Herria». GARA