Imanol INTZIARTE
OSASUNA

Un penalti deja sin recompensa el esfuerzo defensivo de los rojillos

El conjunto navarro regresa de vacío de la siempre complicada visita al Bernabéu. Lisci planteó un encuentro muy defensivo y logró minimizar el peligro del Real Madrid, que se impuso en una jugada aislada en la que Juan Cruz derribó a Mbappé (1-0).

Mbappé recorta a Cruz, que se lanza al suelo y derriba al francés en la jugada que ha decidido el choque.
Mbappé recorta a Cruz, que se lanza al suelo y derriba al francés en la jugada que ha decidido el choque. (Thomas COEX | AFP)

Un penalti cometido por Juan Cruz sobre Mbappé al poco de comenzar la segunda parte impidió que Osasuna puntuara en su visita al Real Madrid, en el estreno de Lisci en el banquillo navarro. Los rojillos se emplearon con eficacia en defensa, pero apenas generaron peligro ante la portería de Courtois.

El técnico italiano se decantó por una defensa con tres centrales y dos carrileros, con la tripleta Torró-Moncayola-Aimar barriendo por delante de la zaga y Rubén García y Budimir como hombres más adelantados. En el Madrid de Xabi Alonso destacaban las novedades en defensa, con los fichajes Trent, Carreras y Huijsen.

El conjunto local monopolizó el balón desde el arranque, con Osasuna parapetado en su campo. Para el minuto 10 la posesión era de un 82% para los blancos, aunque sin ocasiones. Huijsen fue el primero en intentarlo desde su casa, aunque el disparo se envenenó para Herrera debido al bote.

La cosa iba de centrales, porque Militao no quiso ser menos y obligó al meta rojillo a mandarla a córner. Lisci estaría pensando que mientras el Madrid lo intentara desde 35 metros ni tan mal. A lo tonto, la primera media hora, hasta la parada para echar un trago de agua y recibir instrucciones, se evaporó sin grandes sobresaltos. “No notice, good notice”, que diría un inglés.

Probaron suerte más de cerca Mbappé y Vinicius, pero sin puntería. En el otro área, Osasuna dio las primeras señales de vida en el 39, con un balón largo que le cayó a Budimir. Por desgracia, el derechazo del croata se marchó muy desviado.

Al descanso, Juan Cruz reconocía ante los micrófonos de DAZN que les estaba «costando salir con el balón», pero se mostraba satisfecho por el trabajo defensivo realizado. Las cifras no engañaban, diez remates locales por uno rojillo, 380 pases frente a 84.

CRUZ DERRIBA A MBAPPÉ

Pero todo el mundo sabe que aguantar 90 minutos sin encajar un gol en el Bernabéu es tarea casi imposible. Recién comenzada la segunda mitad, Mbappé quebró a Cruz y este le derribó al tirarse al suelo. Penalti inapelable que el francés mandó a la red engañando a Herrera (1-0, m.51). El gol modificaba el guion, faltaba por saber cuánto estaba dispuesto a arriesgar Osasuna.

Con el marcador a favor, el Real Madrid ya no tenía prisa. Guller lo intentó desde fuera del área mientras el público del coliseo merengue coreaba el nombre de su nuevo ídolo -«Franco, Franco»- que calentaba en la banda.

Lisci dio entrada a Víctor Muñoz por Rubén García en el 65, pieza por pieza. Xabi Alonso respondía con Carvajal y el argentino Mastantuono por Trent y Brahim, renovando su ala derecha. El técnico rojillo no cambió su dibujo hasta el 84, cuando Raúl García suplió a Cruz. Seis minutos más descuento para buscar el empate, pero lo único que obtuvo Osasuna fue una roja más que rigurosa a Bretones.