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BILBO
MOVIMIENTO HISTÓRICO DE LA ORGANIZACIÓN KURDA

El PKK retira sus fuerzas de Turquía para avanzar en el proceso de paz

El Partido de los Trabajadores del Kurdistán anunció ayer la retirada de todos sus combatientes de sus posiciones en Turquía, en un paso más en el proceso de paz. El PKK, que anunció en mayo su disolución y el fin de la lucha armada, insta al Gobierno turco a promulgar «sin demora» las leyes que garanticen a sus militantes su reintegración y les permita participar en los procesos políticos.

Sabri Ok, miembro de la dirección del PKK, fue el encargado de leer el comunicado.
Sabri Ok, miembro de la dirección del PKK, fue el encargado de leer el comunicado. (Shwan MOHAMMED | AFP)

El PKK anunció ayer la retirada de todos sus combatientes de sus posiciones en Turquía. En una rueda de prensa escenificada en el norte de Irak con dos grandes fotografías de su histórico líder encarcelado, Abdulá Ocalan, la cúpula del Partido de los Trabajadores del Kurdistán destacó los «pasos significativos de trascendencia histórica» que han dado para alcanzar una «sociedad de paz y democrática», al que ahora se suma la declaración de retirarse del país otomano.

«Estamos llevando a cabo la retirada de todas nuestras fuerzas en Turquía, que representan un riesgo de conflicto dentro de las fronteras turcas y son vulnerables a posibles provocaciones», reza la declaración del grupo armado kurdo, leída a los medios por el integrante de su Consejo Ejecutivo Sabri Ok, y publicada a través de la agencia Firat.

El PKK subrayó que la decisión es un paso más a la adoptada en su 12º Congreso, celebrado en mayo, para poner fin a la lucha armada. Dos meses más tarde, decenas de guerrilleros quemaron sus armas en una ceremonia simbólica de desarme en la provincia de Sulaimani, en el Kurdistán iraquí.

GARANTIZAR LA REINTEGRACIÓN

El comunicado insta al Gobierno turco a promulgar «sin demora» las leyes necesarias que garanticen a los miembros del PKK su reintegración en la sociedad turca y les permita participar en los procesos políticos y democráticos del país.

Además, advierte de la amenaza que suponen para Turquía y para el pueblo kurdo las actuales tensiones en Oriente Medio. «Los conflictos y las guerras que tienen lugar en Oriente Medio han llegado a amenazar seriamente el futuro de Turquía y de los kurdos», indica a este respecto.

Entre los pasos dados hasta ahora por Ankara en este proceso, iniciado con el llamamiento que hizo el propio Öcalan en febrero desde la cárcel de la isla de Imrali, donde permanece desde 1999, pidiendo «la paz y una sociedad democrática», destaca el establecimiento de una comisión parlamentaria con amplia participación de los partidos políticos turcos. Ahora se espera que esa se comisión proponga las medidas legislativas que exigen los guerrilleros.

UN «AVANCE» PARA EL GOBIERNO TURCO

En una de las primeras reacciones del Gobierno turco, Omer Celik, el portavoz del partido del Ejecutivo, Justicia y Desarrollo, celebró la declaración como «el resultado concreto de nuevos progresos en la hoja de ruta para una ‘Turquía libre de terrorismo’», como describe el presidente del país, Recep Tayyip Erdogan, al proceso de paz.

«La retirada de los elementos terroristas de Turquía y el anuncio de nuevas medidas para el desarme son avances en consonancia el objetivo principal», añadió Celik antes de proponer que «ahora en adelante, toca avanzar hacia la continuación ininterrumpida del proceso de desarme y disolución para garantizar el logro de los objetivos».

Aunque «histórico», el anuncio transmitido ayer se considera en gran medida simbólico, dado que el PKK ya no cuenta con fuerzas significativas en Turquía.

Al mismo tiempo, es un importante gesto político de cara a la reunión prevista para el próximo martes entre el presidente de Turquía, el islamista Recep Tayyip Erdogan, y una delegación del partido izquierdista prokurdo DEM, que ha desempeñado un papel clave en las negociaciones entre Öcalan y el Gobierno turco.

RECELOS EN LA ADMINISTRACIÓN IRAQUÍ

A diferencia de Turquía, las autoridades iraquíes reaccionaron con un profundo recelo al desplazamiento de los combatientes del PKK. La Comisión de Relaciones Exteriores del Parlamento de Irak, en este sentido, sostuvo que esta retirada «representa una amenaza para la seguridad nacional y podría arrastrar al país a conflictos regionales».

Uno de los integrantes de la comisión legislativa, Mujtar al Musaui, indicó por su parte que tiene la intención de lanzar una pregunta de control al Gobierno de Bagdad para conocer si fue informado de este acontecimiento y si está estudiando medidas para limitar su impacto, según declaró a Shafaq News.