GARA
ARRASATE

Astore, Ternua, Lorpen y Loreak Mendian aseguran su continuidad

Las cuatro marcas del Grupo Ternua, en concurso de acreedores voluntario desde el pasado 13 de junio para hacer frente a la deuda acumulada, han logrado continuar en el mercado y asegurar aproximadamente un centenar de empleos.

Instalaciones del grupo Ternua en Arrasate.
Instalaciones del grupo Ternua en Arrasate. (Gorka RUBIO | FOKU)

Las unidades productivas y las cuatro marcas pertenecientes al Grupo Ternua -Loreak Mendian, Ternua, Lorpen y Astore-, en concurso de acreedores voluntario desde el pasado 13 de junio, lograron ayer mantenerse en el mercado tras cuatro meses de arduo trabajo en los que la administración concursal ha debido acelerar decisiones y negociaciones para garantizar las colecciones de la próxima temporada y dar continuidad a cada una de las unidades productivas y marcas de ropa urbana y deportiva.

El Grupo Ternua se ha visto dividido en cuatro partes, tres correspondientes a las tres unidades productivas ligadas a otras tantas marcas y una cuarta que contempla exclusivamente la venta de la marca Astore, que se encuentra en proceso de subasta notarial, que se realizará el próximo día 23, según precisaron fuentes próximas a la administración concursal a la agencia Efe.

CONCURSO DE ACREEDORES

Ternua Group presentó el 13 de junio de 2025 el concurso de acreedores voluntario ante el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Donostia con una oferta vinculante para Loreak Mendian, una de sus tres unidades productivas.

El crítico momento por el que atravesaba el sector textil a nivel mundial, que había puesto en jaque a primeras firmas internacionales tras un «ajuste de mercado tremendo» y sin precedentes, había impactado duramente en la compañía con sede en Arrasate, que daba empleo entonces a 180 personas. De hecho, el grupo guipuzcoano cerró su último ejercicio con una facturación de 28 millones de euros, un resultado negativo y una deuda de 25 millones de euros.

Tras la presentación del concurso de acreedores, la compañía pasó, como establece la ley y así dictaminó el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Donostia, a ser dirigida por un administrador concursal, que en este caso fue Salaberria y Uzkudun (Grupo Mazarredo Auditores), que tomó las riendas de la empresa y las decisiones sobre el futuro de las unidades productivas recibidas. Al término del procedimiento emprendido, se ha logrado asegurar un centenar de empleos.

En este proceso, Loreak Mendian fue adquirida por un grupo de trabajadores, por valor de 800.000 euros en un acuerdo que incluyó la subrogación de 18 trabajadores.

Lorpen también fue comprada por una parte de sus trabajadores por 400.000 euros, más la subrogación de 25 empleados, que podrán ser más en el futuro.

Por otra parte, la marca Ternua fue adquirida por 1,5 millones por la cooperativa Diknua, perteneciente al Grupo Mondragón, lo que garantizó también la subrogación de unos cincuenta integrantes de la plantilla.

En cuanto a los trabajadores que tras las operaciones cerradas permanecían bajo la aplicación del expediente colectivo, en torno a setenta, se ha procedido a su liquidación y al abono de sus respectivas indemnizaciones, montante que asciende a más de 2,5 millones de euros.