Iñaki LEKUONA
Profesor
AZKEN PUNTUA

Forfait

Las arcas públicas francesas siguen al filo de la quiebra, nos advierten, por lo que hay que seguir racionalizando el servicio público, es decir, recortando. París propone para este año un ahorro de 450 millones en sanidad, lo que supondrá una merma en los servicios y un aumento de su precio. Porque la prestación sanitaria en la República francesa es de copago público-privado y funciona como cuando uno se va a esquiar -a puro forfait- y hay un precio por su uso -un forfait para el médico de familia, otro para una radiografía, uno diario para la hospitalización...- y no hay al parecer otra solución que incrementarlo para equilibrar el erario. El que no pueda pagar una mutua, que hubiera nacido rico, como esos 13.000 domicilios fiscales franceses, “en torno a 50.000 hogares” según estimaciones del exministro de Economía Eric Lombard, que a pesar de estar sujetos al Impuesto sobre la Fortuna Inmobiliaria no pagan un solo euro de IRPF, según “Le Monde”. Menos mal que, aunque no haya mucha justicia social, algo de justicia poética queda por ahí, como la imagen de esa influencer que se exilió en Dubai para no pagar impuestos y señala aterrada desde su apartamento de lujo los misiles iraníes cayendo sobre la ciudad mientras reclama a Francia que la proteja. A ver si encuentra forfait para eso.