Anaitasuna y Bidasoa se ven las caras 30 años después
Anaitasuna busca dos puntos que le den tranquilidad, y Bidasoa seguir vivo.

Anaitasuna y Bidasoa, que se enfrentarán este mediodía en Iruñea en la última jornada de Liga del año 2013, la que cierra la primera vuelta (12.30, García -Andalucía- y Ríos -Madrid-), son dos de los clubes históricos de la máxima categoría del balonmano. La primera temporada de la que se tiene constancia es la 1958-59, y una década después debutaba en ella Anaitasuna, en la 1967-68. El primer partido liguero entre ambos clubes se disputaba el 18 de octubre de 1970 en la antigua pista de Don Bosco (Errenteria), con victoria irundarra por un ajustado 5-3, aunque, con esos guarismos, en aquellos tiempos pudo considerarse casi una goleada.
En los siguientes años ambos clubes coincidieron once temporadas en la División de Honor, y se enfrentaron 22 veces, con un balance de 13 victorias guipuzcoanas, 7 navarras y dos empates. El último partido lo disputaron el 14 de mayo de 1983, en Irun, con 27-15 para el Bidasoa. La última vez que jugaron en Iruñea, el 4 de diciembre de 1982, los irundarras también habían vencido (14-15). Anaitasuna descendió y no volvió a la máxima categoría hasta hace tres temporadas. Pero Bidasoa ya no estaba. El reencuentro en la élite, este mediodía, se producirá 11.173 días después de su último partido, 30 años y medio.
De los jugadores que saltarán hoy a la cancha solo tres habían nacido para entonces, el usurbildarra del Bidasoa Asier Zubiria, y los jugadores de Anaitasuna Goñi, Santana y Nadoveza, aunque todos ellos tenían entre uno y dos años de edad. Los que ya hacían sus pinitos por este mundillo eran los dos entrenadores, ambos con un glorioso pasado en Bidasoa, donde coincidieron las temporadas 1993-94 y 1994-95, lo justo para ganar la Liga y la Copa de Europa.
Recuerdos a un lado, los dos puntos en disputa son importantes para ambos equipos, pero sobre todo para el Bidasoa, que se encuentra en una apurada situación cerrando la clasificación. Si logra puntuar hoy, el mes y medio de espera hasta la reanudación de la Liga el 1 de febrero podrá enfocarse de manera más optimista, como una pretemporada para echar el resto en la segunda vuelta. Pero una derrota pesaría en el ánimo de un equipo con mucho trabajo por delante. De momento, hoy reaparecerá el argentino Vidal, tras dos meses de baja por la rotura de un dedo de su mano derecha, y probablemente será el último partido de Milosevic, que negocia la rescisión de su contrato con el club, descontento con su rendimiento.
Anaitasuna está ahora mismo en la mitad de la tabla, pero mirando más hacia abajo que hacia arriba. Siete puntos le separan de la cuarta plaza, y cinco de la penúltima. La igualdad a la baja es muy grande en esta Liga, y Anaitasuna no ha encontrado todavía una línea sólida de juego que le garantice resultados. Si gana se irá al parón con 15 puntos y bastante tranquilidad para trabajar e intentar remontar posiciones en la segunda vuelta. Pero la derrota le situaría en una situación delicada.
La clara victoria del miércoles en la eliminatoria copera en Cangas habrá reforzado el ánimo de los navarros, y hoy tratarán de conectar cuanto antes con este precedente para despedirse de 2013 con buen sabor de boca... con el permiso del Bidasoa, que tratará de impedírselo.

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