Los campeones mundiales imponen galones en el barro del hipódromo
Doblete keniata con un monólogo de Ebuya, que resta emoción a la prueba masculina, mientras Chemos lo logra en su tercer intento.

Kenia recuperó las dos txapelas en el Cross Internacional de Donostia, logrando el cuarto doblete masculino-femenino en los 59 años de historia de la prueba -tras los conseguidos en 2000, 2001 y 2008- gracias a las actuaciones de Joseph Ebuya y Milcah Chemos, con el añadido de que en esta ocasión ambos son campeones del mundo.
Ebuya demostró a sus 26 años que no ha perdido ninguna de las cualidades que en 2010 le permitieron colgarse el oro en el Mundial de cross de Bydgoszcz (Polonia). Su poderío físico y su tesón siguen intactos y ayer lo demostró en un embarrado hipódromo, con tanto entusiasmo que terminó matando la carrera prematuramente y convirtiendo los 10,1 kilómetros de recorrido en un aburrido monólogo. Es lo que tienen esas demostraciones de poderío.
«Ha sido una carrera dura, he salido a correr muy rápido», confirmó luego cubierto de barro y vestido con la txapela que guardará en su casa junto a las que ganó en Zornotza porque cuando las mira le recuerdan «los buenos momentos».
Los aficionados que asistieron a la función desde unas tribunas casi llenas o desde otros puntos estratégicos disfrutaron de una agradable temperatura de entre 13 y 16 grados e incluso, a ratos del sol, pero vieron una carrera rota y sin pizca de emoción porque la escapada de Ebuya fue tan tempranera e implacable que para el segundo kilómetro ya se había convertido en destacado ganador.
Puestos a buscar un responsable quizás fue el eritreo Samuel Tsegay el que se precipitó poco después de que el centenar de atletas sobre la hierba terminara de tomar la salida. Tanto que Ebuya fue a por él y le castigó aumentando en cada zancada su distancia con el osado eritreo para terminar sacándole en meta exactamente un minuto.
Con anterioridad Tsegay ya vivió una situación similar en el mismo escenario cuando en 2010 otro keniata, Mike Kigen, le relegó al segundo puesto con otros 51 segundos. Su explicación tras bajarse del podio fue que llegaba muy fuerte después de ganar recientemente el Campeonato de medio maratón de su país en Keren (1.370 metros de altitud), con un buen registro de 59.42, pero como no confía en su sprint pretendía sorprender desde el principio. Claro que Ebuya no se lo permitió.
En estas circunstancias cobró especial interés la pelea por el tercer puesto, incrementada por la participación del alavés Iván Fernández, siempre ilusionado de sus actuaciones en las competiciones de casa. Su lucha fue con Japhet Korir, el vigente campeón mundial de campo a través, que nunca estuvo en condiciones de discutir la hegemonía de su compatriota y predecesor en Bydgoszcz y compartió paseo con el gasteiztarra del Bikila, a los que luego se unió Javier García del Barrio, que terminó desplazando a Fernández al quinto puesto. Korir, sin nada que objetar a la exhibición de su compatriota, se despachó con un suave «Ebuya ha sido mejor».
El 16 de febrero se volverán a ver las caras en los Nacionales de Kenia, con vistas a buscar plaza para el Campeonato de África de cross que en este año sin Mundial se organizará en Uganda. Antes será el turno de Fernández, porque el domingo defiende el título con el Bikila en la Copa de clubes que se disputa en La Albufeira portuguesa y a donde también acudirá el Bilbao-Santutxu femenino.
Una de sus integrantes, la etíope afincada en Donostia Tirhas Gebre, asistió ayer como espectadora mientras daba ánimos a su compatriota Marta Tigabea momentos antes de que se apostara en la salida. Tigabea tuvo que conformarse con la segunda posición porque ayer, al fin, era el día de Milcah Chemos.
La keniata, segunda en el hipódromo en las dos anteriores ediciones, se ajustó al manido «a la tercera fue la vencida» y, a diferencia de su homólogo masculino, mantuvo viva la prueba hasta el último kilómetro.
Mucho menos numerosa que la masculina, con 34 participantes, Chemos compartió gran parte de los 6.550 metros del recorrido con Tigabea, Diana Martín y Alessandra Aguilar. La keniata, sin embargo, tampoco quiso esperar al último metro para jugárselo con la etíope así que arreó en la recta final dejando clavada a Tigabea mientras se iba directa a por la txapela.
«Las pruebas duras te obligan a entrenar. Esto viene muy bien para mantenerse fuerte y luego afontar la temporada», comentó la campeona mundial de 3.000 metros obstáculos en Moscú'2013. Originaria de Eldoret, entrena en Kapsabet y ese oro le ha aportado fama en un país que adora la disciplina, aunque ella reconozca que no es lo mismo que con la masculina.
Más atletismo
Andaba por allí Mikel Odriozola, esta vez en calidad de presidente de la Federación Atlética Guipuzcoana, un día después de pasarlo bien batiendo el récord mundial de 3.000 metros marcha para mayores de 40 años (11.51:60) en el Velódromo. Ayer, Angela Tejedor (Bilbao-Santutxu) venció en el Cross Intxartu Taldea, que se celebró en Algorta, mientras la hondarribiarra Claudia Behobide subía al podio del medio maratón de Terrassa, que acabó tercera en 1.22:47 y a 44 segundos de la vencedora Inna Lebedieva.

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