Mikel INSAUSTI DONOSTIA

El entrañable film «Nebraska» hace justicia al gran y veteranísimo actor Bruce Dern

El sexto largometraje de Alexander Payne, ya un habitual de los Óscar, ha conseguido un total de cinco nominaciones, reconocimientos que se suman al premio conseguido en el festival de Cannes.

El merecido reconocimiento le ha llegado al veterano actor Bruce Dern a los 77 años. El padre de la actriz Laura Dern consigue culminar su carrera con un papel hecho a su medida, ya que el director Alexander Payne siempre le quiso como protagonista de su película, luchando contra as presiones de los productores. No es que hicieran una gran inversión, porque 12 millones de dólares se considera un presupuesto bajo en Hollywood, pero exigían un actor más conocido al frente del reparto para obtener una rentabilidad.

Inicialmente pensaron en Gene Hackman, quien se encuentra retirado y no está dispuesto a aceptar ofertas. Luego en Jack Nicholson, porque Payne ya le había dirigido en «A propósito de Schmidt». Pero, él y Robert De Niro, Robert Duvall o Robert Forster, se fueron negando sucesivamente, como si solidarizaran con su viejo colega Bruce Dern, quien a todas luces merecía el papel más que ningún otro.

No ha sido éste el único obstáculo que ha tenido que salvar «Nebraska» para ver la luz y convertirse en la obra maestra del cine carretera que es. El guión de Bob Nelson le llegó a Payne cuando iba a rodar su tercer largometraje, pero al coincidir con la preparación de «Entre copas», el cineasta pensó que hacer dos películas de carretera seguidas iba a ser repetirse. Por otra parte, Payne siempre trabaja con guiones propios, así que se lo fue pensando antes de decidirse a llevar a la pantalla uno ajeno. Cuando por fin se puso a ello, quiso que fuera una creación muy distinta a «Entre copas», para lo que eligió la fotografía en blanco y negro como forma de darle un carácter genérico puro y único.

De nuevo se topó con la oposición de los productores, que no veían posibilidades reales para distribuir comercialmente una realización en blanco y negro protagonizada por un anciano actor con cierta aureola de malditismo a su alrededor. Tal vez los premios obtenidos les vayan convenciendo de que la operación sí es factible.

Debería bastarles con la enorme satisfacción de la obra bien hecha, porque «Nebraska» es una historia de las que no se olvida, una especie de clásico instantáneo, que se inspira estética y narrativamente en «Luna de papel» de Peter Bogdanovich o «Alicia en las ciudades» de Wim Wenders.

Relata el viaje de un hombre senil, que cree haber ganado un premio millonario, atraído por una publicidad engañosa. Su hijo le seguirá la corriente, visitando a familiares y amigos por el Medio Oeste profundo.