GARA BILBO
Manifiesto de la candidatura «Los pueblos deciden»

Apuesta por el poder de los pueblos y la ciudadanía para otra Europa

El manifiesto de la candidatura soberanista y de izquierdas que conforman EH Bildu, BNG y otras formaciones del Estado español rechaza el modelo actual ante la situación de precariedad y marginación que padecen millones de personas, agravada por las políticas de austeridad dictadas por la UE. Propugna otro humano, social y democrático, basado en el poder de decisión de los pueblos y los ciudadanos, y detalla sus compromisos para trabajar por él.

La Unión Europea no solo no ha respondido con medidas paliativas de la grave situación marcada por la severa crisis que padece la ciudadanía, sino que, al contrario, la ha agravado con sus políticas de precariedad. Lo asegura el manifiesto de la candidatura formada por EH Bildu y BNG, a la que ya se han adherido varias organizaciones de diferentes pueblos del Estado español, como la aragonesa Puyalón de Cuchas, la asturiana Andecha Astur y las canarias Unidad del Pueblo y Alternativa Nacionalista Canaria, además de otras que se espera se sumen en las próximas semanas. El nombre del manifiesto y la coalición resume su filosofía, ya que reivindica el poder de decisión de los pueblos, de sus ciudadanos y ciudadanas, tanto en el campo político como en el socioeconómico.

Las elecciones europeas, afirman esas fuerzas soberanistas o independentistas de izquierda, son un escenario más de lucha para combatir los planes de la Troika, por lo que se imponen la obligación de «trabajar en favor de alternativas reales, para construir una alianza continental que no responda al mandato de los mercados sino a las necesidades de las personas y a la voluntad de los pueblos».

Compromisos

``Los Pueblos Deciden'', «desde la defensa clara del derecho a la autodeterminación de los pueblos», aboga por superar el modelo socioeconómico vigente en la UE y basa su alianza en ocho compromisos en torno a varios principios.

El primero, con la justicia social. Ante el estallido de la burbuja financiera y la actitud de la UE, la Troika y gobiernos europeos, manifiesta su determinación de «combatir un modelo que es sinónimo de precariedad laboral y recorte generalizado de derechos sociales, que castiga a las clases trabajadoras y a los sectores más vulnerables de la sociedad», y se compromete «a impulsar la acción política y la movilización popular para frenar tales propósitos». Además, propone el impago de la deuda ilegítima y defiende la instauración de una renta básica europea.

En esa línea, muestra su rechazo a la Europa del capital y proclama la necesidad de «un proceso constituyente de la Europa de la ciudadanía y los pueblos»; «el derecho de nuestras naciones a alcanzar la plena soberanía para, entre otras cosas, poder decidir sobre su adscripción o no en el futuro a la Unión Europea o a la Unión Monetaria»; el rechazo a la OTAN y el Euroejército; la defensa del territorio contra la especulación y el deterioro del medio ambiente; la soberanía alimentaria; «la preeminencia del bien colectivo frente al interés privado»; y «la garantía efectiva del derecho a la salud, a la educación, a la asistencia social, a la cultura y a la vivienda para el conjunto de personas de Europa».

En tercer lugar, ``Los Pueblos Deciden'' declara su vocación internacionalista y, consecuentemente, su apoyo a «las luchas de todos los pueblos del mundo por su libertad y su dignidad». Por el contrario, denuncia la uniformización cultural y lingüística de la globalización neoliberal y propugna «la soberanía de los pueblos en la información y la comunicación».

Su apuesta por las libertades democráticas le lleva a comprometerse a hacer frente a la limitación de libertades públicas y los derechos civiles limitados por el Estado español.

Combatir la discriminación de género es el sexto compromiso. Incluye la exigencia «normativa, jurídica y práctica» de garantizar la igualdad real y el fin de toda discriminación, implementando medidas integrales para «deconstruir una realidad marcada por el patriarcado, atajar la violencia sexista, y en particular para garantizar el derecho real a decidir de las mujeres sobre su cuerpo, sexualidad y capacidad reproductiva».

Una igualdad que, asimismo, «combata todo tipo de discriminación por razón de origen, raza, religión, ideología, orientación sexual, pertenencia cultural, capacidades diferentes...».

Por último, muestra su rotundo rechazo al fascismo y al racismo y su intención de luchar «contra las políticas inmigratorias criminales que han provocado miles de muertes en las fronteras de la Europa-fortaleza y que fomentan el racismo».

Ocho compromisos por otro modelo. El de los pueblos.