Juanjo BASTERRA

Las trabajadoras de Totoricaguena de Gernika inician una huelga indefinida

Las 24 trabajadoras de los tres centros comerciales que la familia Totoricaguena tiene en Gernika han iniciado una huelga indefinida como respuesta a la intención de la compañía de un expediente de extinción de empleo para la plantilla. LAB llama a resistir a las trabajadoras.

Las trabajadoras de las tres tiendas que la familia Totoricaguena tiene en Gernika (dos supermercados y una de ropa) anunciaron ayer una huelga indefinida en respuesta al cierre que la dirección pretende. Alexis Rodríguez, de LAB, explicó a GARA que la dirección de la empresa lleva desde noviembre «enredando» para rebajar las condiciones laborales y salariales y llevar adelante despidos. Explica que la dirección de la empresa «no quiere dar la cara» y realiza la interlocución a través de una asesoría.

«En noviembre la empresa reunió a la plantilla, unas 24 personas, de las que 22 son mujeres, y les propuso reducir un 35% el salario y entre 5 y 7 despidos», explicó el representante de LAB. En otra oferta que realizó redujo la rebaja salarial al 25%, pero tampoco la plantilla aceptó. Por lo que las trabajadoras decidieron poner en marcha siete días de huelga. «Justo el último día, desde la dirección les dijeron que cobraban mucho. Algunas de esas mujeres llevan 42 años trabajando». Ante ese bloqueo, acudieron al Preco en el CRL pero la gestoría Torrealdai, representante de la empresa, les dijo que no reconocía el impago de tres nóminas, entre otras razones y se cerró sin avenencia, pero «con la amenaza de preconcurso a finales de febrero de este año». La gota que ha colmado el vaso a las trabajadoras se produjo este sábado cuando, a través de una nota la familia Totoricaguena amenazó con «un despido colectivo para toda la plantilla. Es un despropósito -precisó Rodríguez- porque la plantilla tiene antigüedad y salir a la calle le supondrá rebajas importantes en su futura jubilación».

Ante esta situación, las trabajadoras decidieron en asamblea «iniciar una huelga indefinida con el objetivo no solo de permanecer en esa compañía, sino para salvarla». El representante de LAB destacó que «ninguna empresa de alimentación cierra, sino que cambia de manos. Creemos que la familia Totoricaguena lo que pretende es venderla a alguna cadena comercial y quiere hacerlo sin la carga de esta plantilla, que ha sido la que ha llevado la empresa».