Pablo CABEZA BILBO
Elkarrizketa
Manix S.
Músico de PAIL y Har belex.

«Las canciones giran sobre la esencia de la naturaleza y de la humanidad como parte de ella»

Uno de los lados de la vida del gasteiztarra Manix S. gira alrededor de la música a través de su sello discográfico Caustic Records, que lleva publicadas más de 30 referencias, el grupo de EBM (Electronic Body Music) Pail y su actual proyecto acústico de dark y post folk Har Belex.

Un joven de 18 años, Manix S., forma con otros colegas de Gasteiz Vitu's Dance en junio de 1989. La banda orienta el sonidos hacia el jarkore, influidos por sus amigos de Soziedad Alkoholika. Un año después se publica la demo «Mentes uniformemente aceleradas», toda la edición se vende con presteza y Vitu's Dance actúa por decenas y decenas de espacios. Su pegada es lo suficientemente atractiva como para que Momentos Tráshicos (división de Semaphore) les incluya en un elepé recopilatorio titulado «Smash hits from hell».

Llega otro verano, el de 1991. Vitu's Dance entra a grabar 11 temas que irán en una de las caras del disco compartido con HHH «Homo Homini Lupus». Se publica en 1992 por medio del sello madrileño Fobia-Duros sentimientos. Han transcurrido más de veinte años desde su lanzamiento, pero el disco no se ha olvidado, puesto que tres sellos están interesados en reeditar, de forma conjunta, el elepé, también en vinilo, en edición limitada y con color.

En 2004, P0tencial Hardcore les edita el single ep «Gérmenes» y pocos meses después el grupo de disuelve.

El paso de Vitu's Dance a Pail, el proyecto EBM de Manix, donde la música electrónica bailable se une a la industrial, además de posteriores matices, no significa que al guitarrista se le fuera la olla. En Vitu's ya compone ayudado por cajas de ritmo, a la par que va creando bocetos de música sintética. Descubre proyectos como FLA, Skinny Puppy, Pigface, Revolting Cocks, Ministry, Pop Will Eat Itself, NIN, etc... Las piezas encajan y opta por esta nueva sonoridad. «Ahora podía reunir en un proyecto propio, y sin depender de más músicos, mi afición por los sintes, samplers, mi gusto por las guitarras potentes... Y todo ello orientado a un nuevo estilo de música que en aquellos momentos era novedoso y realmente excitante y que me abría un montón de posibilidades musicales y de producción», recuerda.

En 1998 publica «Epidemic», su primer álbum como Pail y en su sello discográfico Caustic Records. En 1999 el álbum se licencia para el sello alemán Dion Fortune/ECR. El disco se comenta en la mayoría de revistas europeas dedicadas a la música electro-industrial. Sus canciones suenan en países como Rusia, Ukrania, Rumania... Llegan más discos de Pail, participaciones en recopilatorios internacionales de lado a lado del Atlántico. Caustic, por otra parte, crece en ediciones y dentro de esta dinámica internacional, de peso, semioculta en Euskal Herria, avanza en ediciones y nuevos perfiles.

El último giro se llama «Time does not forgive», un delicado y brillante vinilo donde debuta Manix S. con su nuevo proyecto Har Belex, a dúo con el malagueño Salva Maine (Culture Kultür) a la voz. El álbum es compartido, cara y cara, con la banda Fragile, e Barcelona, también muy atmosféricos.

Lo que propone Har Belex es melancólico dark folk y post folk. Piezas cargadas de hermosas lágrimas entre ambientes de calma y delicados arreglos de cuerda, el detalle de la guitarra acústica, el puntual piano que Manix maneja espacialmente y sonidos propios de la naturaleza. Salva posee una profunda voz, relajante. bien entonada.

En este primer contacto Har Belex solo deja tres canciones. Pero el músico residente en Barrundia (junto a su compañera, un perro, un gato... y un huerto), en plena naturaleza, con un paisaje sublime, última las canciones para el primer disco completo. Manix es ingeniero técnico y Salva ingeniero informático. Su venganza se llama Har Belex, tributo a la belleza.

El disco, publicado en vinilo transparente, cuenta solo con una tirada de 300 copias. Contacto: www.causticrecords.com.

El sello Caustic Records no es muy conocido en Euskal Herria, pero cuenta con más de treinta referencias...

Actualmente en el sello tengo 33 referencias y ya estoy trabajando en las próximas. Si bien la mayoría de bandas del sello son estatales, entre los fichajes de Caustic se encuentran bandas de países como Estado francés o Italia. Caustic Records es muy poco conocido aquí, pero entiendo que es lógico ya que los estilos de música a los que enfoco el sello son minoritarios, situación que me gustaría enormemente que cambiase. Creo Caustic Records en 1998, momento en el que tengo terminado el álbum debut de Pail y me encuentro con que no hay ni un solo sello en todo el Estado especializado en este tipo de sonidos, por lo que formo Caustic Records. La idea inicial era la de servir de plataforma para la edición y distribución de mis trabajos, pero poco a poco fui recibiendo maquetas y comuni- caciones de mucha gente interesada en fichar con Caustic y gratamente sorprendidos por este nueva iniciativa. La situación me incita a fichar y a editar a otras bandas y proyectos. Hoy en día tenemos el sello dividido en dos lados. A través de nuestra etiqueta negra editamos todos los trabajos enfocados a los estilos EBM, electro dark, industrial, experimental, future pop, Synth pop... Y a través de nuestra etiqueta blanca editamos todos los trabajos enfocados al dark folk, post folk, neoclásico, dark ambient, pop noir... Actualmente Caustic Records es la única discográfica del Estado que abarca la gran cantidad de subestilos de la música independiente oscura y el referente más importante desde aquí para todo el mundo en este tipo de sonidos.

Con Pail orienta sus sonidos hacia el EBM, pero el estilo ha evolucionado mucho y ya hay decenas de subgéneros. ¿En qué entorno empezó y dónde se encuentra ahora Pail?

Dentro del amplio abanico del EBM, desde un inicio me sentí especialmente atraído por la rama norteamericana cuyos máximos exponentes eran Front Line Assembly, Skinny Puppy, Numb, Mentallo and The Fixer, V.A.C., etc... así como por la EBM europea realizada en los últimos ochenta y toda la década de los noventa. Es en esta década cuando, según mi opinión, cuando se produjeron los mejores discos del género, difícilmente superables hoy día. Algunos nombres importantes y con influencia en Pail, además de los antes citados, son Leather Strip, Wumpscut, Nitzer Ebb, Individual Totem, X-Marks The Pedwalk, Haujobb, etc... Creo que actualmente no se hacen tan buenos discos de EBM como en esa década por lo que mis bandas favoritas y mis influencias hoy día siguen siendo prácticamente las mismas que cuando inicié la aventura con Pail allá por 1995. Con Pail he editado tres álbumes y un maxi. «Epidemic», en 1998; «Bei finsterdem tagesambruch», de 2001; «Towards nowhere», de 2005. Mi último trabajo hasta el momento es «Faith in the void» de 2011.

Cajas de ritmo, sintetizadores, teclados... cómo llega a la guitarra acústica.

En realidad llevo tocando la guitarra acústica desde hace muchos años, prácticamente desde la época de los Vitu's, incluso en algún tema de Pail además de guitarra eléctrica he metido acústica. No obstante, fue hace un par de años cuando empecé a tocar la guitarra acústica con más frecuencia que los sintetizadores: me lo pedía el cuerpo. También compré una guitarra clásica y empecé a tocarla. Rápidamente me fui enganchando a los sonidos orgánicos. En ese momento me fui a vivir al campo y este entorno me está influyendo. Al poco tiempo tenía unos cuantos temas compuestos, todos ellos bastante homogéneos estilísticamente y compuestos bajo un prisma similar. Había un concepto para pensar en un disco.

Y llega el momento de localizar un vocalista.

Así es. Hablo con mi buen amigo Salva Mainé con el que comparto aficiones, criterios musicales e incluso posiciones sociales, medioambientales, etc... y le propongo montar un nuevo proyecto. Después de realizar un par de pruebas con algunas de las canciones, ambos quedamos más que satisfechos con el resultado y decidimos dar forma a esta nueva aventura.

Folk acústico, con notables arreglos de cuerda, teclados atmosférico y que no tienen su raíz en el folk tradicional.

Así es, La característica principal de estos estilos es su origen, que no es la base de músicos habituales del mundo del folk, sino que provienen de la cultura post-industrial, lo que aporta a este folk una nueva dimensión bastante alejada de los sonidos clásicos folkies. Consecuentemente y dadas sus raíces la cuna de estos sonidos es Inglaterra y centro-norte de Europa.

Esta sonoridad suele tratar en sus textos temas como la naturaleza, las tradiciones, los ritos, el misticismo, el romanticismo e incluso lo esotérico... ¿En qué lado se encuentra?

Musicalmente Har Belex integra un equilibrio entre la frialdad y la nostalgia de la estética dark folk germano-nórdica y la cadencia evocadora y clásica del neofolk de influencia mediterránea. Temáticamente, algunas de las letras están inspiradas en la naturaleza, en otros momentos la música inspira un tema para un cuento, como en «Freedom» donde se afronta una búsqueda espiritual. Se puede decir que el núcleo de nuestras canciones giran sobre la esencia de la naturaleza y de la humanidad como una parte de ella. Tenemos algunas canciones que hablan de la locura de la guerra, el bombardeo de Gernika y el desastre de Annual en la Guerra del Rif. Nos interesan mucho los mitos y las tradiciones locales. Una de las próximas canciones que he compuesto está dedicada a las ruinas del castillo de Gebara aquí en Araba y estamos preparando una canción basada en el akerbeltz.

El nombre cuenta una historia curiosa...

Leyendo mitología vasca acabé enlazando con unos textos sobre el euskera arcaico, en los cuales se debatía sobre que el origen del euskera provenía del idioma Aquitano o como algunos especialistas denominan euskera arcaico. En estos textos se ponía como ejemplo la relación aquitano euskera de la palabra: Har Belex - Harri beltza Quedé prendado por el término como por sus raíces y su significado.