Jon ORMAZABAL
Visita a Balaídos

Una ciaboga para seguir pujando en la txanpa final

El equipo txuriurdin debe revertir la mala racha de resultados ante un rival que se juega la permanencia.

CELTA-REAL SOCIEDAD

La Real busca esta tarde en Vigo dar un viraje a la errática trayectoria de las últimas jornadas en Liga y tomar el impulso necesario para seguir compitiendo en su objetivo de terminar lo más arriba posible y asegurar su presencia europea por segundo año consecutivo. Lo hace en el terreno de un Celta que, como los realistas, parece tener muy bien encarrilado su objetivo, en este caso escapar del descenso, del que le separan cinco puntos, pero que llega tras encajar una dura derrota en Vallecas (3-0).

Con dos propuestas bastante alegres y ofensivas, tanto celtiñas (47) como realistas (48) tienen en el número de goles encajados una de sus grandes asignaturas pendientes. Lo demostraron en el partido de la primera vuelta en Anoeta, cuando Carlos Vela marcó cuatro goles para remontar y hacer que los puntos se quedaran finalmente en casa (4-3).

En el caso de los de Jagoba Arrasate, esa endeblez defensiva se acusa especialmente lejos de Anoeta, donde solo ha podido sumar el punto del Sadar, y eso que tanto en Iruñea como en Almería logró adelantarse en el marcador. Dejar la portería a cero será otro de los objetivos del equipo guipuzcoano, ya que en toda la segunda vuelta solo lo ha logrado fuera de casa en la victoria de Málaga (0-1).

En el plano deportivo, las principales dudas para el entrenador de Berriatua se concentran en los laterales. Los dos zurdos, Alberto de la Bella y José Ángel, acaban de superar sendos problemas físicos, lo mismo que Joseba Zaldua, que también fue baja ante el Real Madrid el pasado sábado. Eso sí, todos han entrado en la convocatoria, de la que se ha caído Jon Ansotegi.

De todos modos, la principal novedad en la lista de 18 jugadores que ayer viajaron a Vigo fue la de Esteban Granero, que fue convocado por primera ocasión, una vez superada la grave lesión de rodilla que que se produjo en el partido de Liga de Campeones ante el Shakhtar Donestk el pasado 16 de setiembre.

Jugará Charles

Tras el fiasco ante el Real Madrid, la Real se vuelve a enfrentar a un equipo de la zona baja de la tabla, rivales que se le han atravesado en los últimos meses, aunque la propuesta de los gallegos es, junto a la del Rayo de Paco Jémez, la más ofensiva de los conjuntos que están tratando de salir de la quema.

Tras la dura derrota de Vallecas, el equipo gallego tiene una nueva oportunidad para dejar prácticamente sellada su permanencia en Primera, un reto que se complicaría en caso de no puntuar ante el conjunto donostiarra.

Luis Enrique vive pendiente del estado físico del delantero Charles Días. El brasileño sufrió una fractura nasal en Vallecas, después de recibir un cabezazo del rumano Razvan Rat, y su concurso ante la Real está en el aire, pese a que los servicios médicos le han realizado una máscara protectora a su medida para que pueda jugar.

Todo hace indicar que Charles, indispensable para el técnico asturiano, no se perderá la «final» de hoy, aunque todo dependerá de sus sensaciones. Ayer todavía tenía algo de dolor, pero su técnico es optimista.No obstante, si finalmente Luis Enrique decide no alinearlo, su sitio podría ser ocupado por Mario Bermejo, quien aún no ha sido titular desde que recibió el alta médica, o bien por el canterano Santi Mina, ya que el brasileño Welliton Soares, uno de los refuerzos invernales del Celta, no cuenta para su entrenador. Borja Oubiña cubrirá la baja del lesionado Alex López.

Arrasate reclama «mayor equilibrio y contundencia»

Jagoba Arraste reclamó ayer mayor contundencia y equilibrio en el juego para poder recuperar la buena senda. El de Berriatua entiende que los 50 puntos que tiene la Real no son suficientes para ir a Europa y apunta que «ya es hora de dar un golpe encima de la mesa. «No podemos conceder ventajas al rival como hicimos en Iruñea o Almería, donde nos pusimos por delante y luego no supimos matar el partido. No podemos dar vida al rival. Hay que ser regulares y contundentes».

Sobre el rival dijo que «el Celta es un equipo de mitad de tabla y no quiere hacer cálculos de cara a los últimos partidos que restan por disputarse y no va más allá del encuentro de esta tarde, en el que apuesta «por ganar», ya que no especula con ningún otro resultado.

Tampoco quiso dar más explicaciones en torno a su posible renovación, algo que parece ya cerrado tras unas recientes declaraciones del presidente Aperribay. Dijo estar «muy tranquilo» e insistió en que «ahora lo importante es el partido de Vigo» GARA