La tendencia negativa hace perder dos puntos y un puesto
Los blanquiazules desperdiciaron dos ventajas y una segunda parte con un jugador más ante un Celta que encontró el empate que buscó. Tras empezar bien volvió a faltar el control y sentenciar el partido.

REAL CELTA 2
REAL SOCIEDAD 2
La Real vivió en Vigo un episodio más dentro de la línea descendente que le caracteriza en los últimos meses, tanto en los partidos como en el global de la temporada. Volvió a empezar muy bien, como en las salidas de Málaga o Iruñea, pero fue de más a menos y no supo aprovechar las dos ventajas que tuvo en el marcador y los 46 minutos en superioridad numérica por la expulsión de Aurtenetxe.
Con un gol y un jugador de ventaja, la Real, como es norma en los últimos meses, no fue capaz de controlar el partido en el segundo tiempo, en el que el Celta jugo como más le gusta, con balón. Y tampoco los de Arrasate supieron aprovechar las opciones claras de contragolpe que les dio el cuadro vigués al arriesgar en pos del empate.
Pero Griezmann, aunque rompió una racha de siete partidos sin marcar y ya lleva 16 en Liga -17 con el que le han quitado- y Vela no tienen ni el acierto ni la actitud de los meses en los que daban su mejor rendimiento y las desaprovecharon. En el fútbol siempre se escucha la máxima de que el que perdona lo paga y ayer la Real lo pagó con dos puntos perdidos que le hacen retroceder a la séptima plaza por culpa del gol con el tiempo añadido ya cumplido de Perbet que dio al Villarreal la victoria ante el Levante.
Al final se refleja en la clasificación la tendencia de un equipo. Y la Real va de más a menos. Cada cual puede elaborar la teoría que más le guste y culpar al que quiera, pero no es fácil determinar por qué el mismo equipo que comienza tan bien como la Real ayer en los primeros veinte minutos juega mal cuando lo tiene todo a favor.
Falta de continuidad
Eso es lo más preocupante de la Real. Cuando en los primeros meses ganaba los partidos cada vez que se ponía por delante y era capaz de tenerlos bajo control, con y sin balón, ahora desaparece de los partidos.
Porque el comienzo de la Real de ayer fue de lo mejorcito de los últimos meses. Para el minuto 5 ya había sacado tres saques de esquina y había dispuesto de una clara ocasión y enseguida Canales marcó su primer gol como realista con la colaboración de Yoel, que comenzó muy mal, como todo el equipo vigués.
Incluso con ventaja en el marcador, la Real siguió con un mando absoluto del partido y tuvo otro remate de Vela, un disparo de Griezmann, otros dos corners rematados por Iñigo Martínez y el Celta era incapaz de encontrar el balón, con lo que salían a relucir sus deficiencias defensivas.
Pero pareció que el balón estaba asignado por un espacio de veinte minutos a cada equipo y lo dejó la Real y no lo soltó el Celta hasta después de aprovechar una jugada desgraciada en la que Iñigo Martínez no vio que tenía a Mario Bermejo por detrás y, al ir al despejar el balón, lo derriba. Estrada Fernández incluso perdonó en esta acción la segunda amarilla al de Ondarroa, aunque la primera ya había sido injusta.
Con el empate acabó el dominio del Celta y llegó la reacción de la Real, que primero tuvo un remate de Vela y después consiguió volverse a poner por delante en una jugada en la que Agirretxe ganó bien un balón aéreo y Griezmann rompió su sequía goleadora con su pierna mala.
Era un momento muy oportuno, poco antes del descanso, pero esta Real hace tiempo que ha dejado de ser un equipo fiable defensivamente porque no mantiene un alto nivel de concentración y de colocación que antes le bastaba para impedir que le hicieran gol con tanta facilidad equipos que tienen problemas en esa faceta. Sucedió con el Almería, que le marcó cuatro, y ayer con el Celta, que llevaba dos en los últimos siete partidos, y los marcó en uno.
Superioridad en las contras
Sin embargo, la clave de los dos puntos perdidos por la Real no estuvo tanto en la faceta defensiva como en la ofensiva, aunque es muy difícil desligar una de la otra. Con uno más el Celta tuvo el control del balón y, con él del partido, porque jugó en el medio campo de la Real igual que si jugara con once jugadores. La inferioridad numérica solo la tenía en su campo cuando la Real salía a la contra en situaciones de ventaja que no aprovechó, sobre todo en dos opciones de Griezmann, en una de Vela y una de Agirretxe. O no acertaron con el remate, o intentaron un recorte de más en lugar de buscar al compañero que estaba desmarcado.
Tanto en esas jugadas como en defensa la Real pareció excesivamente relajada, porque tampoco el Celta inquietaba en exceso. Hasta Arrasate parecía dar por bueno el discurrir del partido porque no hizo ningún cambio por decisión técnica hasta que ya fue demasiado tarde, cuando marcó el Celta, y entró Seferovic por Agirretxe.
Porque cuando solo hay un gol de diferencia y no se materializan las ocasiones siempre está el riesgo de que una jugada aislada le valga al rival para lograr el empate, que es lo que sucedió al dejar libre la zona de la frontal del área que es más peligrosa. Allí apareció el juvenil Santi Mina para marcar.
Solo entonces quisieron despertar de ese letargo la Real y Arrasate, que introdujo dos cambios para intentar ir a por el partido, pero ya sin tiempo para reaccionar. Lo peor fue que no solo perdió dos puntos, dos horas después un puesto y además a Griezmann e Iñigo Martínez para recibir el próximo sábado al Espanyol en Anoeta.
Será muy importante ganar ese partido y romper la tendencia negativa que lleva el equipo. El Consejo ha decidido variar su línea de renovar a los entrenadores por un año y casi al final de temporada cuando menos necesidad había de hacerlo.
Lo primero que tiene que hacer la Real es asegurarse matemáticamente cuanto antes la séptima plaza y acabar bien la temporada porque el balance global será muy bueno solo con entrar en Europa, pero las últimas sensaciones son importantes y no pueden ser tan malas como las que trasmite el equipo. No es fácil mantener el nivel con tantos partidos, pero hay que cambiar esta tendencia.
Arrasate: «No tuvimos el control, pero sí opciones clarísimas para matar el partido»
Jagoba Arrasate destacó tras el empate que «aunque tuvieran uno menos en el segundo tiempo, han atacado en nuestro campo con los mismos jugadores y ahí no se nota la superioridad. Se nota en las transiciones, que hemos tenido buenas para hacer el 1-3. Aunque no tuvimos el control, sí dispusimos de opciones clarísimas para matar el partido. Con la expulsión se nos puso de cara, pero perdonamos. No se puede perdonar, después ellos han empatado y este punto es muy malo para nosotros».
Por ello admitía estar «muy mal, como todos, porque ha pasado más de una vez, que el equipo juega bien al fútbol por momentos y no vale. Tenemos opciones de sentenciar, no lo hacemos y en una acción que defendemos mal han aprovechado para empatar. Por errores o no ser contundentes nos dejamos dos puntos. Comenzamos muy bien, luego el Celta nos hizo sufrir en algunos momentos, pero nos fuimos 1-2 al descanso. Después contra diez hemos defendido demasiado atrás y es un error, pero también no aprovechar las opciones claras que teníamos a la contra. Cuando perdonas, siempre das opciones al rival. Además lo que más rabia me da es que no es la primera vez que nos ponemos por delante, que es lo más difícil, y nos dejamos dos puntos».
David Zurutuza también admitía que «estoy muy triste porque nos ponemos dos veces por delante sabiendo que el Celta es un rival difícil. El equipo cuando quiere puede, empezamos muy fuertes siempre, se nos ve sólidos atrás y adelante con movimientos y dinamita, pero muchas veces nos conformamos con el resultado, dejamos de hacer las cosas mas simples y poco a poco el rival se te suma al ataque y te hace daño. No digo que quisiéramos que vinieran, pero no nos sentíamos mal en el campo, atacaban y a la mínima que superamos su línea, hacíamos ocasiones que no materializamos. Y eso tiene el fútbol, que si no metes en alguna te la meten».
Carlos Vela también señaló que, «por cómo estaba el partido, nos vamos con una mala sensación y enojados porque no supimos manejar el encuentro ni aprovechamos jugar con uno más y las ocasiones que tuvimos. Y ante equipos con calidad lo pagas».
GARA

Piden cuentas por la contratación pública de dos directivos de Solaria

El PNV cesa a tres ediles de Getxo imputados por el derribo del palacete

Euskal Estatua helburu, egitekoa eta zuzendaritza eraberritu ditu Sortuk

«A esta generación le toca poner las bases del Estado vasco»
