Mercedes estira su hegemonía
La escudería alemana consiguió su tercer doblete consecutivo con Lewis Hamilton, que tuvo una carrera limpia y sin complicaciones, en primera posición, y la remontada de un Rosberg con problemas de telemetría, segundo. Alonso, tercero, logró su primer podio del año.

Con el tercer doblete consecutivo en cuatro grandes premios, -tercera victoria seguida de Hamilton mientras la primera fue para Rosberg- Mercedes estiró ayer en China esa hegemonía que, hoy por hoy, nadie parece en condiciones de disputarles. Con una muy buena carrera, Fernando Alonso discutió por unos instantes el segundo escalón del cajón al alemán, que tuvo que disputar toda la carrera sin la ayuda de información telemétrica, pero que aún así demostró contar con un monoplaza mucho más competitivo que el de Ferrari, que mostró algunas señales para la esperanza.
Con un coche con el que, después de mucho tiempo, vuelve a sentirse a gusto, Lewis Hamilton demostró en China que es uno de los pilotos con mayor velocidad con el camino despejado. Con los deberes hechos en los entrenamientos y una salida sin contratiempos, el piloto inglés supo exprimir al máximo la superioridad mecánica de su monoplaza para disfrutar de una carrera plácida, sin tener que estar pendiente de lo que sus perseguidores, muy lejos, podrían hacer. Solo su fiasco en el estreno en Melbourne, donde no pudo acabar la carrera, lo apartan del liderato del Mundial, en manos de su compañero de equipo Nico Rosberg, que fue el primer ganador de la temporada.
Al piloto alemán le costó bastante más asegurarse ayer la segunda plaza por detrás de su compañero. Un toque con Bottas en la salida y sus problemas con la telemetría le obligaron a fajarse en la batalla que se libró a espaldas de Lewis Hamilton.
La novedad en esta «segunda carrera», la celebrada al margen del británico, fue la irrupción de Fernando Alonso. El piloto español de Ferrari, que celebró haber tenido un «fin de semana perfecto», en el que se sintió cómodo en el coche como en sus mejores momentos de 2012, acabó en tercer lugar, pero llegó a ser segundo durante parte de la carrera, y consiguió mantenerse por delante de Rosberg todo el tiempo hasta la vuelta 42.
A pesar de los problemas que venía acumulando Ferrari, tras haberse clasificado con sus pilotos en noveno y décimo lugar en Bahréin (décimo el finlandés Kimi Räikkönen), y de la ventaja abismal de potencia y velocidad que tienen este año los Mercedes con el resto de la parrilla, Alonso consiguió ser el más rápido tras ellos, tras una espectacular salida en la que tuvo un toque con su excompañero en Ferrari Felipe Massa.
Reacción de Rosberg
El asturiano se insertó así en la pelea, entre los intratables Mercedes y los rápidos Red Bull, a los que logró contener tras él durante prácticamente toda la carrera, primero contra el tetracampeón Sebastian Vettel -que acabó en la quinta plaza- y, desde la vuelta 26, contra Daniele Ricciardo -cuarto-.
En la vuelta 24 Rosberg, que salió cuarto, logró adelantar a Vettel, aunque el vigente campeón alemán había empezado tercero en la parrilla de salida, y a partir de ahí, con el ritmo de carrera que le ofrecía su superioridad técnica, el propio Alonso sabía que era cuestión de tiempo que el actual líder del Mundial le adelantara.
El asturiano aguantó así 18 vueltas, aunque él mismo declaró después que sabía que habría sido «casi imposible» defender ese segundo puesto ante ambos Mercedes, y Rosberg finalmente le sobrepasó, a pesar de que tuvo que correr sin la ayuda de información telemétrica durante toda la carrera.
Con ese peleado segundo puesto de ayer, Rosberg se mantiene al frente del Mundial con 79 puntos, por delante de su compañero de escudería Lewis Hamilton, que tiene 75, y después de marcar juntos el tercer doblete consecutivo de Mercedes esta temporada.
Fernando Alonso, con 41 puntos, ocupa la tercera posición en la general del campeonato después de conseguir dos cuartos puestos (Australia y Malasia), un noveno en Bahréin y este tercer puesto en China, eso sí, a una distancia considerable, a 25 segundos del ganador.
La bandera a cuadros, agitada una vuelta antes del final
Al final no pasó de una anécdota, pero un error de los comisarios, mostrando la bandera a cuadros a Lewis Hamilton una vuelta antes de lo que correspondía, en la 55ª de las 56 vueltas previstas, pudo haber supuesto un disgusto al británico en una carrera especialmente plácida.
«¡Fue muy raro!», explicó Hamilton al término de la prueba. «Yo pensé, «¿estoy teniendo alucinaciones?» Miré arriba, estaba cruzando la línea para dar otra vuelta, y de pronto miré por un segundo y vi la bandera, me levanté y vi que no había nadie -de su equipo- en el muro, así que simplemente seguí corriendo», relató el piloto de Mercedes.
«Perdí un segundo o algo así. Pregunté al equipo, y dijeron que no, así que simplemente seguí. Fue muy raro, menos mal que di otra vuelta», agregó.
Finalmente, la dirección de la carrera estableció que la clasificación final sea la de la 54ª vuelta, una antes de que la bandera de cuadros fuera agitada por error al paso de Hamilton por la meta. En la clasificación final del GP de China, establecida en un primer momento tras la 56ª vuelta, no hay cambios significativos, salvo que el francés Jules Bianchi (Marussia) terminó 17º en la vuelta 54 por delante del japonés Kamui Kobayashi (Caterham), que al final había logrado superarlo.
En las declaraciones posteriores a la carrera, Hamilton se mostró muy agradecido al trabajo de todo su equipo. «De verdad que no podría hacer esto sin todo el duro trabajo del equipo, es increíble. Para ser sincero, es que simplemente no me puedo creer lo increíble que es el coche, y lo duro que han trabajado todos». GARA

Un ertzaina fue jefe de Seguridad de Osakidetza con documentación falsa

Aerosorgailu bat zure esne kaxan

Elogio de las puertas giratorias entre el trabajo privado y el político

«Basoez hitz egiten dute, baina basoa suntsitzen dute landaketa sartzeko»
