Elkarrizketa
Joseba B. Lenoir & Willis Drummond
Proyecto: Revisión de Neil Young & Crazy Horse

«Es un concierto que se plantea como algo especial y para vivirlo una noche»

Hace meses que el músico de Bera Joseba B. Lenoir y la banda de Baiona Willis Drummond comenzaron los ensayos para un concierto donde el quinteto revisaría parte del legado de Neil Young & Crazy Horse. Las dos partes tomaron con entusiasmo la idea, tanto que la afinidad, que ya tenía sus precedentes, ha concluido en una banda de cinco miembros y un excitante concierto para mañana en Bilbo.

El ciclo Izar & Star iniciado por el periodista Javier Corral ha revuelto la escena vasca con grupos locales versionando a «héroes» musicales afines. Mañana es el turno de Joseba B. Lenoir y Willis Drummond, quienes durante cerca de hora y media van a revisar en Kafe Antzokia de Bilbo parte del impresionante repertorio de Neil Young con Crazy Horse, además de incluir un pequeño set con Joseba B. Lenoir en solitario. El roce en ocasiones hastía y en otras acerca, que es el caso de Joseba y Willis, quienes, finalmente, han terminado tan unidos (existían antecedentes propicios) que después de este concierto inician una nueva etapa en la que Willis Drummond pasa a ser quinteto con Joseba Baleztena dentro.

El repertorio de Willis Drummond se reajusta ante la situación y dadas las fuerzas confluyentes solo cabe pensar que si ya rockanroleaban a la altura de los grandes, con Joseba la dimensión va a ser aún más intensa. La noticia es excitante, pero cabe recordar que lo primero es la aventura de mañana recreando a Young & Crazy Horse y que del 15 al 24, sin un solo día de descanso, van a recorrer, ya con el repertorio habitual de Willis Drummond lugares especiales para ellos: Arrasate, Azkoitia, Basauri, Lekunberri, Bera, Hernani, Mutriku, Tolosa y Kanbo. Y después llegarán las fechas de final de primavera y las fiestas de verano.

Exsiten antecedentes y admiración mutua entre ambas partes, por lo que caben pensar que la unión ha surgido de forma natural, sin forzar

San (bajista): Llevamos tiempo compartiendo momentos musicales con Joseba. Hemos coincidido en conciertos con algunas de las bandas en las que tocaba o toca (Sexty Sexers, Sumisión City Blues...). Ha tocado en más de una ocasión alguna de nuestras canciones o colaborado en algún tema nuestro. Grabó su guitarra en «Tresna» de nuestro último disco «A ala B». Nos parecía que su forma de hacer música podía enriquecer a la banda y el siempre nos dijo que era un placer tocar con nosotros, así que hemos decidido unirnos y ha sido de forma muy natural por todos lo vivido, antecendentes y el mismo presente. A ambos nos gusta el rock'n'roll, ensayar... ¡Y de fiesta lo pasamos muy bien juntos!

Felix (batería): Conozco a Joseba como Xan, desde la época de Sexty Sexers. Tenemos muy buenos recuerdos con los rockeros de Bera, donde vivo ahora. Y, de paso, cuando ensayamos nos tomamos unas cerveza en el Kataku, nuestro bar favorito. Para su segundo disco me preguntó si quería echarle un cable en el estudio, con Iñigo (Irazoki), y grabe baterías y ahora tocamos como dúo. ¡No os lo perdáis! Así que sí, la unión ha sido natural. Ahora nos vemos casi todos los días: ensayando con Willis Drummond, Joseba B. Lenoir, conciertos, Kataku. ¡Es como mi novia!

¿De qué manera se plantea que Joseba pueda ser el quinto Willis Drummond?

F: Cambiar le ecuación de Willis Drummond no fue una decisión fácil, pero había que arriesgarse al cambio, apostar. Hace siete años que funcionamos de una cierta manera, y, poco a poco, nos hemos ido conociendo con tantas giras, ensayos... y el tiempo en el que vivíamos juntos. Tenemos una historia larga, densa. Antes éramos amigos, ahora somos hermanos. Yo lo veía claro desde el principio, además de hablar con Joseba de música, de la vida... Creía en la unión, así que había que saltar al vacío sin pensarselo dos veces. El instinto, lo personal y la música lo pedía.

Willis Drummond toca bastante, esto le va a exigir más dedicación y un nuevo esfuerzo: ¿dispuesto para la pelea?

Joseba (guitarra): ¡Dispuesto y decidido! Tocar y componer música es mi vida, así que cuando surgió la idea de unirme a la banda no dudé ni un instante. Es verdad que con los proyectos en los que estoy inmerso no me queda apenas tiempo para nada, pero voy funcionando por fases. De enero hasta ahora he estado presentando «Tenpesta» a tope, a dúo con Felix o en solitario. Ahora eso quedará un poco a un lado y me centraré más en Willis Drummond, aunque también tengo bolos programados con Sumisión City Blues. Pero para alguien con hambre de directos como yo, entrar en una dinámica como la de Willis Drummond es un placer.

¿Qué era lo que más te llamaba la atención de Willis Drummond antes de la unión?

J: Escuché «Anthology» [debut de la banda en 2007 mediante autoproducción] por primera vez en la fonoteca de Hala Bedi Irratia. Llegó allá de carambola, por aquellos tiempos yo participaba en el programa «3kortxea» y recuerdo que aquel disco causó mucha expectación en la radio. Era rock'n'roll hecho en Euskal Herria, pero tenía algo que lo hacía especial y en cuanto les pude ver en directo fue la energía de la banda la que me atrapó enseguida. Luego estaba esa capacidad de hacer temas a lo MC5 o Motorhead y girar de golpe a sonidos más propios del Bidasoa en un mismo bolo, y todo de una forma coherente y con una fuerza bestial. Tengo muy bien guardados en la memoria los primeros conciertos que hicieron en el Parral de Gasteiz y las txoznas de Alegia.

Lo comenta Joseba, pero así les recuerdo: un inicio con postura musical próxima a Lisabö, posteriormente una mezcla entre Irun y el rock and roll y, finalmente: r'n'r de alta energía.

X: Tienes razón, nuestra música siempre evoluciona con cada disco. No buscamos repetirnos, buscamos nuevas maneras de entender la música. Por el camino nos cruzamos con otras bandas, conocemos nuevos artistas... y todos nos nutren. Tenemos la costumbre de decir que un disco es una «foto» de un momento preciso en la historia de la banda. Durante los conciertos tocamos canciones de nuestros cuatro discos, pero es cierto que intentamos lograr que el bolo sea coherente, no podemos ir por cinco caminos distintos. El punto que tenemos en común es la energía que nos transmitimos entre músicos, y que queremos compartir con el público. Cuando escucho otra vez »Anthology» o «Willis Drummond», cosa que no suelo hacer, siento una energía muy rockera, bastante salvaje. Me parece que nuestros temas mas jóvenes siguen así, pero quizá más controlados. Quién sabe, igual el siguiente disco será mas experimental y grabado en una noche, todos juntos... Con Joseba nos queda trabajo, y vamos a pasar más horas en el local con él. Es muy sugerente que un miembro nuevo te dé su interpretación de temas que conoces solo de una forma. Su sonido es más rock'n'roll que el nuestro, su «touché» más blues, pero al mismo tiempo saca sonidos que pocas veces he oído, po lo que se nos abre un mundo nuevo. Por el momento hemos trabajado sobre todo los temas de Neil Young, canciones de «A ala B» y unas de «Istanteak». Pienso que Joseba nos trae una libertad musical que igual no nos permitíamos.

F: Sí, quién sabe como saldrá el próximo disco. Igual tocamos canciones de diez minutos con tres pistas de feedback y un solo de fuzz. Y lo digo totalmente en serio, a Joseba le gusta el ruido también y tiene un rollo progresivo en sus discos. O canciones de 3.30 bien redondas, o una mezcla de los dos, que es lo mas probable, ¡jajaja! Es difícil seguirnos la pista, creo. Los rockeros clásicos pasan de modernos como nosotros y los postrockeros pasan de nosotros porque vamos al grano.

¿El repertorio Young/ Crazy Horse solo es para mañana?

J: Lo haremos solo en el Antzoki. Es un concierto que se plantea como algo especial y para vivirlo una noche, nada más. Valoramos alguna opción para repetirlo en otra ciudad, pero, en cualquier caso, sería un par de veces como mucho. Además, Willis Drummond tiene una buena discografía, y, si todo va como esperamos, pronto tendremos compuesto un nuevo disco juntos, así que estamos deseando tocar esos temas en directo. También es verdad que en los conciertos de WD es habitual escuchar el «Keep on rockin'», supongo que esto seguirá siendo así, y ya que nos hemos currado todos esos temas si apetece y encaja en el bolo, puede que, de vez en cuando, caiga alguna otra canción.

¿Repaso histórico?

J: Revisamos toda la trayectoria de Young con Crazy Horse. Hay temas del primer disco en solitario del canadiense, que luego recuperó en directo con Crazy Horse, y temas del último, pasando por todas las décadas. Elaboré una lista de la que se ha caído más de un tema y a la que se ha añadido alguno propuesto por el resto de la banda. Habrá hits y temas que le alegrarán la noche a los seguidores más fieles de Neil Young, pero preferimos no adelantar el listado.

¿Son fieles a los originales o hay margen...?

X: Queremos ser bastante fieles, pero nosotros tocaremos con tres guitarras, por lo que nos ha tocado crear partes que no existen en las canciones originales. Además, nuestro sonido no es el del Crazy Horse. Y también hay una parte de sorpresa: nunca hemos tocado estos temas en directo, solo los conocemos con el sonido del local de ensayo.

¿Con esta revisión han descubierto peculiaridades en Young y Crazy Horse?

J: Ha sido interesante trabajar juntos porque hemos descubierto cosas sobre nosotros mismos más que de Neil Young & Crazy Horse. Hemos trabajado, por ejemplo, en armonías vocales, cosa que siempre me ha interesado, pero nunca he currado lo suficiente. Me da la sensación de que ese tipo de cosas nos pueda dar más recursos para composiciones propias.

X: Fue bastante difícil entender lo que cada uno hace en Y&CH. La rítmica es muy extraña y a mí me costó bastante pillar de qué se trataba. No sé si los conseguí, pero ahora lo paso muy bien tocando.

F: Lo que consiguen Billy Talbot y Ralph Molina es magia. La clave es dejar caminos abiertos. No guiar y marcar demasiado una rítmica. Están improvisando todo el rato y eso ha sido difícil de aceptar y conseguir. Todavía estamos en ello y lo pasé un poco mal al principio. Ahora empiezo a gozarla, incluso ya hay momentos con Xan que me siento muy sincronizado, rollo telepático.