Martí PERARNAU

Más dinámica que táctica

Piensen en la dinámica más que en la táctica. Para ganar el Mundial, Brasil necesita más dinámica que táctica. La táctica no cambiará demasiado y es la que es. No da para mucho más. En esencia, es un equipo cuyos circuitos de ataque son muy dispersos y eso le provoca un terrible dolor defensivo. ¿Ataca mal? Desde el punto de vista colectivo, sin duda alguna. Su ataque se fundamenta en el genio individual, donde es formidable. Oscar es capaz de agitar por sí solo todo un partido y Neymar, de romper cuantas caderas se proponga, pero el colectivo es otra cosa. Su ataque se caracteriza por la dispersión y, en consecuencia, se padece atrás, de ahí que Luiz Gustavo sobresalga tanto: más que de mediocentro juega como salvavidas. Brasil ya está a solo seis partidos de ganar su Mundial y Scolari parece tener muy claro que ese éxito pasa más por la dinámica que por la táctica. Más por el talento desbocado y las emociones desatadas que por el juego construido.