Pablo CABEZA
Elkarrizketa
Zuberoa Aznarez
Vocal de DIM

«Me gustaría tener tiempo para meterme a fondo en temas de producción»

Diabulus In Musica es una formación de Iruñea orientada hacia el metal sinfónico. Creado en 2009, el quinteto encabezado por Aznarez es actualidad por «Argia«, su tercer álbum, editado, como los anteriores, desde un sello internacional.

Argia» es el nuevo álbum de Diabulus in Música, una de las formaciones vasca más internacionales de la historia de nuestro metal. Éxito en buena parte de centro Europa, ediciones de sus discos en América y tenue repercusión en Euskal Herria y que resulta difícil de entender. «Argia» se presenta con nuevos componentes y un estilo similar a sus discos previos, «Secrets» y «The wanderer», aunque el grupo liderado por Zuberoa Aznarez, con Gorka Elso como la mano necesaria, muestra mayor capacidad de color en sus composiciones y más amplitud estilística. Se le puede llamar evolución o simplemente madurez gracias al denso trabajo que el dúo (sin obviar a sus compañeros tanto del pasado como del presente) ha realizado a lo largo de los últimos cuatro años. «Secrets» se publica en 2010 con el sello californiano Metal Blade, de gran prestigio. Para «The wanderer» y «Argia» el grupo cuenta con otro sello de envergadura, los austriacos Napalm Records, de fuerte presencia en centro Europa, un terreno adecuado para el estilo de los iruindarras.

En «Argia» el grupo se ha reforzado con las colaboraciones de Ailyn, del grupo Sirenia, y de Thomas Vkström, de Therion, dos proyectos cimeros en su entorno. «Argia» se desenvuelve oxigenado por el terreno etéreo del metal sinfónico, quebrando la partitura en ocasiones con tonos metalcore y death metal, puntas de sierra gestionadas con la plástica, educada y sutil voz de Zuberoa. Garganta que también demuestra que posee habilidades para moverse por terrenos próximos al folk revisado, quizá en la onda de una Loreena McKennitt.

Tres componentes abandonan DIM a finales de 2012. El hecho deja huella en canciones como «Healing» que puede hablar en tono positivo sobre el futuro a pesar de todo, «Et resurrexit (libera me)», remite a la resurrección, y el propio título del disco, «Argia», ilumina.

Efectivamente, ese es el tema principal de «Argia» o al menos la inspiración vino del hecho de que el resto de componentes decidiera abandonar. Fue un momento muy duro y en un principio incluso nos planteamos si tendría sentido que continuáramos Gorka y yo solos. Pronto decidimos que sí lo tenía, ya que era nuestro proyecto y el germen de todo seguía ahí, así que nos dimos otra oportunidad. Me alegro de haberlo hecho porque nos hemos demostrado a nosotros mismos que los dos somos un gran equipo. Como bien dices, «Healing» es una canción positiva y llena de fuerza, sería la conclusión de nuestra propia historia. «Et resurrexit» hace referencia al principio de nuestra andadura solos, nuestra propia «muerte y resurrección musical» y el origen de los nuevos Diabulus in Musica.

El inicio del disco, como algunas otras partes del disco, posee una capa de música antigua, quizá por su otra faceta de vocalista en agrupaciones de voces con repertorio basado en el Renacimiento.

Sí, la música antigua es otra de mis pasiones y he cantado y canto en distintas formaciones especializadas en ella. Es en la capilla renacentista Michael Navarrus donde nuestro director se ha especializado principalmente en repertorio del Renacimiento, en el que hay auténticas joyas musicales y hemos montado programas realmente interesantes con obras poco conocidas. En cuanto a Diabulus in Musica, la música antigua ha estado también presente de alguna manera (empezando por el propio nombre). En nuestro anterior disco, «The Wanderer», incluí un fragmento del compositor inglés Tallis y en este disco me inspiré en la música antigua para la introducción, y al final de la misma decidí incluir un pequeño fragmento de uno de los mejores compositores renacentistas, Tomas Luis de Victoria. También hay algo de música medieval: «Sed diabolus», por ejemplo, es obra de una de las mujeres más admirables del medievo, Hildegard von Bingen.

Su formación académica es primero clásica, ¿quien le pervierte, tiempo después, y le lleva al mundo de las tinieblas del metal y con esa cara de ángel?

¡Oh, gracias! Pues ya ves que todos tenemos nuestro lado oscuro (jaja). En mi caso no quedaba otra. En mi familia estaba rodeada de músicos clásicos y, además, tengo una hermana seis años mayor que yo a quien en la preadolescencia le dio por el heavy, así que eso era lo que yo escuchaba. Empecé con hard rock y heavy clásico y más tarde fui entrando en otros géneros dentro del metal. Entonces no existía el metal sinfónico como tal, pero sí el power metal que ya introducía elementos clásicos. Y, bueno, cuando entré como segunda vocalista en Dragon Lord ahí empezó todo.

Escuchando «Maitagarri» o la entrada de «Sed diabulus« parece un tanto claro ese subyacente tono folk/new age, y da la impresión de que esa posible aventura lo mismo podría tener aire austero que sofisticado, quizá con sintetizadores.

Ante todo me gusta la música evocadora y depende de la sensación o imagen que quiera transmitir utilizo unos elementos u otros. A parte del metal y el clásico, la música que más me transmite es el folk, música antigua, new age, celta y músicas del mundo en general... Así que procuro mezclar pasajes de este estilo ya sea como interludios, intros o toques dentro de una canción. Hemos utilizado instrumentos antiguos como la zanfoña, txalaparta, flauta barroca... y también pasajes más atmosféricos sampleados. Me encanta también la programación y me lo paso en grande experimentando con los VST [instrumentos virtuales].

¿Quizá algún día sorprenda con un álbum de largas canciones folk ensoñadoras.

¡Pues parece que me has leído el pensamiento! Como no puedo parar mucho quieta, ya he empezado a escribir algunos temas y lo cierto es que hasta ahora me está saliendo todo en esa línea. En Diabulus in Musica hay cabida para temas de este estilo, pero no más de dos porque no dejamos de ser un grupo de metal, así que si veo que voy acumulando más material en esta línea, no descarto publicarlo por mi cuenta. Veremos, pero ahora mismo estoy trabajando en esos temas y la verdad es que tengo ganas de hacer algo.

Tanto usted como Gorka son muy eficientes en recursos. He visto alguna foto del estudio casero y parece mentira que de tan poco espacio pueda salir tanto. Diría que sin ese «laboratorio» no habría germen para que brotara el resto, ya que, a diferencia del anterior, aquí no hay orquestas reales, gran parte se ha hecho programando y tirando de librerías midi.

Más o menos hemos hecho una mezcla de ambos mundos. Quitando los instrumentos acústicos, la percusión y los vientos de madera que sí son naturales, el resto sí es sampleado. Lo ciertos es que nunca hemos contado con los medios para grabar una orquesta entera real, así que hemos procurado mezclar instrumentos reales y samples para buscar la manera de que suene lo más natural posible. Con «Argia», y tras experimentar distintas formas y aprender con el primero y el segundo, creo que hemos encontrado la fórmula adecuada. Estamos muy contentos tanto con el sonido de la orquesta como del coro. Eso sí, es cierto que sin nuestro pequeño laboratorio yo, al menos, estaría perdida. Cuando escribimos una canción, lo hacemos casi todo midi de manera que cuando vamos a incluir instrumentos reales la demo y partitura ya la tienen hecha los que vayan a grabar. Si no, no nos haríamos a la idea de cómo va a sonar, yo necesito escuchar todo cuando estoy haciendo un tema y hacerlo con todas las pistas.

Esto implica tener amplios conocimientos de música, de tablaturas y de programas de software, un mundo inmenso.

¡Y tanto que inmenso¡ Nosotros trabajamos con Cubase y unas cuantas (bastantes) librerías. Yo tengo la suerte de tener al ingeniero en casa, que me deja preparado todo lo que quiero para que pueda enredar (jeje). Controlo lo que me hace falta para hacer música (Cubase y los vst que ya tengo instalados), pero soy un desastre para la informática en general y además tengo poca paciencia, pero Gorka controla mucho más de informática y como trabajamos en habitaciones contiguas, cuando pierdo los nervios lo tengo a mano. Me gustaría tener tiempo para meterme más a fondo en temas de producción, por ejemplo mezcla y mastering, pero, como dices, es un mundo inmenso y el día tiene 24 horas, nada más.

Mucho trabajo en casa, pero equilibrado con un coro de voces mixtas e instrumentos reales de viento y arpa de su cuenta, además de otros instrumentos básicos, no olvidemos que son un quinteto.

Sí, tengo la suerte de contar con compañeros muy profesionales que han hecho un trabajo estupendo. En el coro solo estábamos seis personas, pero lo que hicimos fue doblar voces, algunas líneas de tenor las grabó el barítono y viceversa y yo también grabé soprano y mezzo. Así conseguimos colores diferentes, pero que empastan realmente bien.

«Mechanical Ethos» apunta tonos metalcore, «Spoiled vanpire», death metal y «Encounter at chronos maze» es ambiciosa, lvisulamente cabe imaginarla en un teatro y sin que falte el contrapunto de la voz crooner metal de Thomas Vikström, cantante de Therion.

Cuando Gorka me enseñó la base me encantó la idea y agarré la canción y sin querer me salió el estribillo. Lo curioso es que podía escuchar perfectamente en mi interior una voz masculina. Yo me veía este tema en un musical «vampiresco» (jaja) y nos costó caer en que la voz de Thomas era la perfecta. Es un gran profesional y un encanto.

«'Maitagarri' es en euskara roncalés, tiene una magia especial para mí»

Ha cantando en inglés, preferentemente, y algo en latín. Con «Argia« suma un título en euskara y una canción, «Maitagarri», que cuenta con una introducción (y fuga) en euskara con txalaparta, vientos y un clima inquietante a la vez que luminoso... También es la primera vez que graba un tema en castellano.

Me lo pasé muy bien con «Maitagarri», es una de mis canciones favoritas por la atmósfera mágica que tiene. La intro y final hablada es en euskara roncalés, por lo que tiene una magia especial para mí, ya que era la lengua de mis antepasados y que aunque haya desaparecido a nivel oral afortunadamente y gracias a B. Estornés Lasa, entre otros, se ha podido conservar. Curiosamente, en muchas entrevistas y críticas anteriores a «Argia», nos habían dicho que nuestra música era diferente al resto de metal europeo porque sonaba exótica, seguramente por estar influenciada por la música española. Nunca entendí dónde veían esa influencia porque jamás la ha habido. Sí que introdujimos melodías cercanas a la música árabe y parece ser que la inclusión del laúd también les sonaba «españolísimo» (pensaron que era una guitarra española). Incluso me propusieron desde Alemania para las fotos de «The wanderer» que me pusiera un clavel y un sombrero cordobés (jaja) a lo que lógicamente tuve que negarme en rotundo y explicarles de dónde veníamos.

No obstante, tampoco es su primera aportación en euskara, pues ya participó en el libro ilustrado «Itzalen sua» (2012) y en la presentación en directo, casi puntual. Lástima que el libro no tuviera más proyección de la que tuvo y escasa en el terreno musical.

Fue una pena el escaso apoyo que recibimos. Yo creo que era un proyecto muy interesante y el planteamiento de los directos era atractivo, ya que no era un concierto al uso, si no un espectáculo audiovisual en el que además mezclábamos lecturas recitadas por parte del autor del libro, Fernando Morillo; contamos también con la actriz y bailarina Oihana Maritorena y con Aitor Gorosabel como cantante invitado en la balada «Argilun». Pero se ve que es difícil sacar algo adelante sin «padrinos», es triste, pero así son las cosas. [¿Quién lo retoma?]

Regresando a «Argia» cabe pensar que el trabajo de postproducción y mezclas ha tenido que ser agobiante.

La verdad es que sí, sobre todo por las circunstancias de este disco, ya que tuvimos que hacer entre dos lo que antes hacíamos entre cuatro. Ya hemos perdido los nervios más de una vez por atascos varios en el ordenador, por no hablar del tiempo que pierdes hasta que se abren los proyectos, si no se cuelgan antes (jaja). Es lo que tiene producir todo uno mismo en un estudio casero. Supongo que Jacob Hansen (mezclas y masterización) tendrá un equipo de impresión, pero también tiene mucho mérito... Me imagino la cara que puso cuando vio todas las pistas (jaja). Y no es nada fácil mezclar elementos tan dispares, que suene potente y que se escuche todo en su sitio. El caso es que hizo un trabajo impecable y, además, en poco tiempo.

«Inner forcé» quizá sea la canción más asequible. La costa que aparece en el clip parece Barrika, en Bizkaia.

Sí, es Barrika. Buscábamos un paisaje abierto y luminoso que contrastara con la oscuridad y sensación de agobio que transmite el búnker donde está rodada la otra parte del vídeo. Barrika nos gustaba mucho porque no es la típica playa, al ser un acantilado teníamos el recurso de las rocas y el agua entrando entre las piedras. P.C.

Honi buruzko guztia: Udate