Jon ORMAZABAL
Pelota Campeonato del Cuatro y Medio

Resiste el statu quo

Los ocho tantos de saque permitieron al campeón solventar su papeleta y se repiten las semis de 2013.

OLAIZOLA II 22

EZKURDIA 16

Sin la brillantez de otras veces, sin llegar a sentirse cómodo del todo sobre la cancha, pero el vigente campeón encontró recursos -el saque y el sotamano para evitar que la pelota de Ezkurdia le atropellara- para mantener el statu quo y hacer que las semifinales del Cuatro y Medio de 2014 vuelvan a ser las mismas del año pasado. Por contra, Mikel Olaetxea, que osó poner en duda la solvencia del dominador de la distancia en los últimos años, pagó el error cometido en su partido de mayor responsabilidad y se quedó fuera de la siguiente fase al penalizarle la abultada derrota cosechada ante Bengoetxea VI.

Además de por las exhibiciones que acostumbra a dar en ocasiones puntuales, el palmarés de Aimar Olaizola se cimienta fundamentalmente en su capacidad de dar siempre ese poquito más que su rival, y porque su nivel en sus momentos menos álgidos tampoco tiene picos tan pronunciados.

El propio delantero de Goizueta ha sido el primero en pregonar que este Cuatro y Medio no le ha pillado en el mejor momento, que no se ve con la chispa de hace meses, y que no termina de coger el sitio en la cancha. Sin embargo, ha vuelto a terminar la liguilla en el primer puesto de su grupo y se medirá a su gran amigo Ekaitz Saralegi en semifinales.

Sufrir y rematar

Sin llegar a descolgarse como en el primer partido ante Bengoetxea VI, o como ante el propio Ezkurdia en la final de San Fermín, el delantero de Goizueta comenzó el partido sufriendo y viendo como la pelota de su rival le atropellaba varias veces por la enorme velocidad en la que salía de la mano de Ezkurdia. Además, su gancho tampoco le respondía demasiado bien y se sintió inferior en el peloteo ante un rival de más potencia.

Pero, lejos de rendirse, y pese a que tampoco su material -más vivo de lo que acostumbra a utilizar- le favoreció, el vigente campeón se refugió en su gran capacidad defensiva, el sotamano le valió para no tener que ver la espalda del de Arbizu en todo momento, y superó estos momentos de cierta crisis sin descolgarse en el marcador.

Un tantazo de 27 pelotazos, culminado con un potente dos paredes del de Aspe tras haber basculado ambos de lado a lado de la cancha, le dio su segunda ventaja (11-12) a Ezkurdia tras seis igualadas y el colorado, que consumía su tercer descanso, pareció dar muestras de cierta debilidad. Pero al de la Sakana se le marchó a las tablas una apertura al ancho que intentó en el siguiente tanto y ese fue el comienzo de su fin.

Porque, sin ser un especialista, Aimar Olaizola encontró un filón en el saque, faceta en la que sí destaca un Ezkurdia que, por contra, no sacó nada de partido con el pelotazo inicial, al sumar un tanto y una falta. El de Goizueta abrió brecha con un parcial de 6-0, cuatro de ellos sin que su rival llegara a cruzar un solo pelotazo a buena. De los ocho encajados de saque, hasta cinco fueron restables, y ahí se le fueron al de Arbizu muchas de sus posibilidades de dejar al campeón fuera del torneo.

Aunque tuvo una pequeña reacción, Aimar Olaizola había tomado el mando y pocas veces se le escapan este tipo de finales apretados en el marcador.

Artola cierra la final guipuzcoana tras la lesión de Rico

Como tantas y tantas otras veces, sobre todo en aficionados, pero también en esta nueva etapa, Artola y Altuna III volverán a enfrentarse el sábado -las empresas han adelantado la final una semana debido al aplazamiento de la semifinal de Primera de Saralegi- en un frontón aún por determinar, pero lo harán en una jornada muy especial, ya que con apenas cinco meses de profesionales, se jugarán entre ambos el título de la jaula de Promoción.

La final entre estos dos casi vecinos -apenas 6 kilómetros separan Alegia de Amezketa- entraba dentro de los pronósticos tras la meteórica irrupción de ambos en el campo profesional, lástima que la clasificación de Artola, el mejor pelotari del torneo, se produjera por la lesión de su rival, Rico IV que, desconsolado por volver a quedarse en puertas de una final, tuvo que abandonar por una rotura de fibras en su abductor izquierdo cuando perdía por 3-10.

Como bien dijo Artola una vez conocido el abandono de su rival, a nadie gusta clasificarse sin llegar a 22, pero su presencia en la final está más que ganada en la cancha.

Hasta ayer había solventado todos sus compromisos con solvencia, Gorka fue el que más tantos le hizo en el segundo partido de la liguilla (14) y, aunque nunca se puede decir lo que pudo ocurrir, tampoco daba la impresión de que Rico IV estuviera en condiciones de apretarle en exceso en caso de no lesionarse. El de Alegia se adelantó enseguida 0-8 y tenía el partido a su merced hasta que el de Cenicero sufrió el percance. J.O.