
«Son los partidos que posiblemente haya preparado con mayor conciencia. Probablemente es la situación profesional y personal más dura que he vivido, entrenar al equipo de tu tierra y bajar a Segunda División», ha dicho durante su declaración como testigo en el juicio del caso Osasuna.
Javi Gracia ha negado que el entonces directivo del club Jesús Peralta, que es primo suyo, le informara de posibles amaños con otros equipos.
El entrenador ha señalado además que para Osasuna no era suficiente conseguir un empate contra el Espanyol, pese a las sospechas de que se pudo pactar un empate. «Necesitábamos ganar, porque en la última jornada no sabíamos qué puntos iban a ser necesarios», ha dicho.
Asimismo, ha señalado que el partido contra el Betis, que ganó Osasuna, fue «complicado» y que el portero del club rojillo hizo paradas de mérito.

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