Joseba Iturria
Elkarrizketa
Josu Etxeberria
Corredor del Caja Rural-RGA

«Soy corredor de fuego lento, me cuesta adaptarme a la categoría»

El de Iturmendi asume a los 20 años tras acabar una de sus cinco carreras con los profesionales que necesita adaptarse a la categoría. Acostumbrado a ganar, comprueba que el salto es grande y que necesita competir. Le ilusiona especialmente participar en el G.P. Miguel Indurain y el Tour de Turquía.

Josu Etxeberria, en el reconocimiento del miércoles de la etapa de la Itzulia de Ondarroa. (Prensa CAJA RURAL)
Josu Etxeberria, en el reconocimiento del miércoles de la etapa de la Itzulia de Ondarroa. (Prensa CAJA RURAL)

Josu Etxeberria trasmite las sensaciones tras sus dos carreras de este año en su debut con los profesionales, en las que ha coincidido con figuras a las que seguía en la televisión.

Debuta en profesionales tras un segundo año como amateur con la cara del triunfo en Zamora y la cruz de la caída del Giro  sub’23.
Tras el confinamiento no sabía cómo iba a ser la temporada, si íbamos a correr y mucho menos pasar a profesionales. Vi que se iba a hacer Zamora y me entrené para volver lo más fuerte posible en el rodillo y en la carretera. Cogí muy buen nivel y tuve la suerte de que aproveché el momento adecuado. Salió todo a la perfección. Después de Zamora no sé qué me pasó, me vi con la oportunidad de pasar a profesionales, pasé mucho stress y fui al Giro y no tuve buena suerte. En la segunda etapa, que era llana, llovía y la carretera era un peligro, hubo muchas caídas y en una me fui al suelo. Pensaba que podría seguir, pero tenía toda la parte de la pelvis echa un cristo y abandoné en la cuarta etapa. Estuve semanas tratándome con el fisio y toda la temporada arrastrando la resaca de la caída.

¿Cuando corre como stagiaire en las tres clásicas de Italia en setiembre sabía que iba a pasar?
Cuando en Zamora aproveché la oportunidad, tenía la sensación de que iba a pasar y durante la temporada me lo confirmaron para que me quedara tranquilo. En Italia no estaba en mi mejor nivel, pero me vino muy bien para saber lo que había y el trabajo que debía hacer. Me gustaría rendir mejor, pero en profesionales no te dejan margen. Si te quedas te pasa la fila de coches, es como una eliminación. Me vino bien para saber lo que había y que no somos aún lo suficientemente buenos.

¿Qué conclusiones saca de las dos carreras de este año en La Marsellesa y en Larciano?
En Marsellesa me sentí bien, se iba a gusto y acabé contento, pero en Italia las carreras son más duras, hay mucha más tensión y los puertos son más agresivos, de mayores pendientes. Es distinto. Fueron seis vueltas a un circuito llano, había tensión y te desgasta colocarte y cualquier cosa que te pasa. Luego dábamos cuatro vueltas a un circuito con un puerto y un muro. En la primera lo pasé sufriendo, pero te dejan fuera de punto y en la segunda caí por mí mismo y no pude hacer nada más. Cada vuelta iba cayendo gente, es como una eliminación. Es mi segunda carrera y no estoy adaptado a la categoría, pero tengo ganas de seguir mejorando.

Para Landa también era su segunda carrera, pero los jóvenes necesitan correr para coger el ritmo…
Sobre todo nosotros, que somos de primer año. Hemos corrido dos carreras en la categoría y se nota. Mikel también había corrido dos, pero no se puede comparar. Esa gente tiene un nivel que al 70% le basta para estar adelante. Hace dos años era amateur de primer año y ahora me veo donde quería estar. Es el sueño para el que he trabajado toda la vida. Antes los veías en la tele y ahora corro contra ellos.

Fue a inspeccionar el miércoles la etapa de la Itzulia de Ondarroa. ¿Puede entrar en el equipo?
Este año no tengo prisa por correr la Itzulia. Para disfrutarla tienes que estar a un buen nivel, hecho a la categoría y aún no es mi caso. Tengo que ir a carreras más pequeñas para adaptarme. Sí espero estar en el Miguel Indurain. Todos los años he ido a verla, desde pequeño hasta mi primer año amateur, ahora voy a correrla y estoy muy ilusionado. Antes correré en Cholet y después el Tour de Turquía.

Yo en carreras de un día desde pequeño y no sé por qué, no termino de sentirme bien. No soy capaz de explotar como ciclista. Siempre me han ido mucho mejor las vueltas. Es para lo que me entreno, me gustaría poder correr más vueltas, correr mucho. Soy corredor de fuego lento. Me cuesta adaptarme a la categoría. Se trata de correr y correr y, si son vueltas, mucho mejor. La de Turquía es una carrera de mucho nivel y me ilusiona porque ya son ocho días y me vienen muy bien. Los necesito para adaptarme cuanto antes.

Al ser difícil la Vuelta, ¿le gustaría correr el Tour del Porvenir?
La Vuelta está descartada y el Tour del Porvenir me llama y quiero estar. Somos muchos, pero trabajo para ir. Si no es este año, el siguiente me gustaría. Me siento mucho mejor en puertos cuanto más largos mejor. En Larciano era un minuto y medio de subida, te sacan de punto y no le das la vuelta, pero hay que acostumbrarse para eso. Los puertos largos me van mejor. Por ejemplo la etapa que gané en Zamora fue de resistencia, de mucho desgaste, de mucho desnivel. Esas son las carreras que me gustan. No sé por qué, pero me siento mucho mejor. Sé que me desenvuelvo mejor en vueltas, que de un día para otro me recupero bien y las asimilo. Con el tiempo veremos hasta qué tipo de vueltas, si de una semana o de 21 días.

No puede desanimarse porque al ciclista vasco siempre le ha costado más lograr el mayor nivel...
Vienes de ganar en todas las categorías todos los años y te encuentras de repente que el nivel es muy grande y no puedes terminar las carreras. Y no por un pinchazo, sino por nivel, por ritmo. Es duro, pero nos entrenamos para asumir eso. Hay que tener sangre fría, paciencia y seguir haciendo las cosas bien. El salto a profesionales es muy grande, terrible. Cuesta y me lo tomo con calma. Sé lo que hay, sé cual es mi nivel. Sabía lo que tenía que pasar y no me voy a esconder. Todo el mundo ha pasado por este proceso. Ahora sentimos que hay prisa con los chavales. Está de moda con 20 años ganar. Sientes esa prisa, pero tampoco es bueno. Hay que tener paciencia y tranquilidad.