Arnaitz Gorriti

Las pérdidas empañan el buen partido de Bidasoa-Irun en Barcelona (35-27)

Los de Jacobo Cuétara han aguantado más de 40 minutos a pesar de perder 20 balones y permitir 17 contragolpes. Xoan Ledo ha sostenido a los guipuzcoanos, pero el partido se ha roto en un parcial de 7-3, pasando del 21-19 a un 28-22 imposible de remontar.

Azkue y Palmarson en una imagen de archivo. (Jon URBE / FOKU)
Azkue, en la imagen con Palmarson, ha tenido un día horrible en lo que se refiere a las pérdidas. (Jon URBE / FOKU)

BARCELONA 35 - BIDASOA-IRUN 27

La «visita al dentista» que supone ir al palau Blaugrana en la Liga Asobal siempre es un martirio, por mucho que Bidasoa-Irun vaya en la segunda posición liguera. Los de Jacobo Cuétara, ciertamente, han ofrecido una imagen la mar de digna, sobre todo cuando han conseguido culminar sus ataques en posicional, logrando a su vez obligar al Barça a pasar por la defensa irundarra.

El problema viene cuando a los de Xavi Pascual se les permite correr. Por mucho que Xoan Ledo haya hecho un par de paradones impresionantes, Bidasoa-Irun le ha «regalado» la friolera de nueve contragolpes al Barça en los 30 primeros minutos; un total de 17 después de perder 20 balones a lo largo de los 60 minutos –por 2 contras del Bidasoa, tras 8 pérdidas culés–.

A sabiendas de que batir al cuadro catalán en la Liga Asobal es una quimera, hacerle esos presentes no trae nada bueno, acaba desvirtuando la labor del propio rival.

Todo el partido de Bidasoa-Irun ha sido una constante de corregir sus propios errores. Ya desde el arranque el Barça se ha escapado 4-1, y si después de mucho esfuerzo el cuadro guipuzcoano ha empatado a 5 tantos, Dika Mem se ha bastado para estirar la ventaja blaugrana hasta el 9-5.

En ese tira y afloja, los de Jacobo Cuétara han movido mucho y bien su banquillo, buscando diferentes alternativas, como los ataques con doble pivote, sacando un puñado de tiros de siete metros y explotando con inteligencia la defensa del extremo Aleix Gómez, que difiere mucho de su talento atacante.

Con todo y eso, Bidasoa-Irun se ha arrimado hasta el 14-12, hasta que el 6-0 culé se ha puesto serio y a los guipuzcoanos les ha empezado a dar por perder balones sin más misterio que agarrarlos con las manos. Así, a golpe de transición, los de Xavi Pascual han abierto brecha, alcanzando un 18-13 y dejando el partido muy cuesta arriba para Bidasoa-Irun.

Ledo no puede hacer más

Y con todo, Bidasoa-Irun ha regresado al Palau Blaugrana dispuesto a plantar cara al Barça, y a fe que lo ha hecho. Mientras ha podido jugar en estático y a media pista, ha tuteado a los blaugrana, al punto de arrimarse 21-19 y con posesión de balón, con el añadido de la primera exclusión local, a Thiagus Petrus.

Durante ese rato, algo más de 10 minutos, Xoan Ledo ha bajado la persiana sobre su portería. El portero galaico ha sacado balones muy comprometidos, incluso contras a Dika Mem o Dolenec. Pero cuando las pérdidas de su equipo se han empezado a acumular –empezando por el ataque en superioridad con 21-19–, el Barça le ha venido encima como un ciclón.

Porque del 21-19 se ha pasado al 28-22, un parcial de 7-3 que ha vuelto el partido irremontable. En ese sentido, el central Jon Azkue ha sido quien peor ha salido parado, al sumar no menos de siete pérdidas, muchas de ellas reprochables a un jugador de su calidad, por mucho que la defensa culé exija a sus rivales.

Las contras blaugranas se han empezado a suceder y por si fuera poco, un apagado Pérez de Vargas también ha terminado tocando un par de balones en su portería. Así las cosas, el duelo se ha ido acabando con una renta cercana a la decena que de ninguna manera ha reflejado lo que se ha visto en el parqué del Palau Blaugrana. De ninguna manera, o sí, porque regalar 20 balones al Barça es dictar la sentencia propia.

Así las cosas, el Barça ya acaricia su enésimo título de la Liga Asobal mientras que Bidasoa-irun aguanta en segunda plaza, pero con sus rivales acechándolo.