Iñaki  Iriondo
Cronista político

La aprobación de los presupuestos de Gasteiz revela retratos internos y externos

Esta semana de aprobación de los presupuestos del Ayuntamiento de Gasteiz ha revelado un par de retratos sobre la relación del PNV con EH Bildu e incluso dentro del propio partido.

Pleno presupuestario en el Ayuntamiento de Gasteiz.
Pleno presupuestario en el Ayuntamiento de Gasteiz. (Jaizki FONTANEDA | FOKU)

Este viernes el pleno del Ayuntamiento de Gasteiz ha aprobado con los votos a favor del equipo de gobierno, PNV y PSE, y de la formación que ganó las elecciones, EH Bildu, los presupuestos municipales, los más altos de la historia, con 507,5 millones de euros, un 6,49% más que en el ejercicio anterior. Sin embargo, dicha aprobación no ha sido del todo pacífica, por la actitud mediática adoptada por los jeltzales, que ha pretendido ridiculizar el apoyo de la izquierda soberanista.

Los dos partidos del Gobierno municipal, esto es, PSE y PNV, con sus líderes al frente, cerraron el lunes de esta semana el pacto presupuestario con EH Bildu. Se trataba del tercer proyecto consecutivo acordado por los mismos partidos y para el martes se dejó la escenificación de su anuncio.

Rocío Vitero, portavoz de EH Bildu, compareció primero para dar cuenta de lo pactado y que el equipo de gobierno había aceptado todas sus enmiendas por valor de 8.250.000 euros. A continuación salió ante la prensa la alcaldesa de la localidad, Maider Etxebarria, para expresar su «satisfacción». Pero más allá de sus palabras, lo que llamó la atención de los periodistas fue que junto a ella no estuviera esta vez la teniente de alcaldesa, la jeltzale Beatriz Artolazabal, como había hecho en pactos similares anteriores o incluso en el de las últimas ordenanzas fiscales, cuando el 14 de octubre PSE y PNV comparecieron conjuntamente.

A preguntas de los medios, fuentes del PNV balbucearon una respuesta difícil de digerir. Adujeron que se había decidido hacer la presentación así, que apoyaban el acuerdo y que Beatriz Artolazabal hablaría en el debate de la Comisión de Hacienda. Quisieron hacer vez que «la forma de comunicarlo es secundaria».

Falta de elegancia

Esto fue el martes y al día siguiente la presidenta del ABB, Jone Berriozabal, entrevistada por la mañana en Radio Vitoria, aseguró que «EH Bildu ha asumido el proyecto de presupuestos del Gobierno municipal de Gasteiz y solo ha influido en un 0,7% del presupuesto total por cálculo electoral». Añadió que «su intencionalidad ha sido lograr un titular y una foto, no priorizar Gasteiz». Y concluyó que «ha regalado el acuerdo», porque «era su última oportunidad de lograr algún acuerdo porque se ha quedado fuera de todos los acuerdos importantes en Juntas Generales y en el Parlamento Vasco: presupuestos, fiscalidad, ley de medidas urgentes en materia de vivienda, Ararteko…».

No parece una forma nada elegante de tratar a una formación con la que acabas de llegar a un acuerdo que, además, necesitabas para poder aprobar esos presupuestos, ya que la oposición de EH Bildu lo habría impedido. Pero no es la primera vez que ocurre. El 27 de noviembre de 2025, en una proposición no de ley en el Parlamento, el representante de EH Bildu anunció su voto a favor de una enmienda de PNV-PSE, lo que no impidió que el portavoz jeltzale le hiciera objeto de varias críticas con incluso alusiones personales.

En la ya referida Comisión municipal de Hacienda del miércoles, que se produjo poco después de la entrevista a la presidenta del ABB, la teniente de alcaldesa, Beatriz Artolazabal, tuvo una intervención mucho más matizada que su «jefa» orgánica. Afirmó que «hay acuerdo con EH Bildu porque hay un marco compartido» sobre el modelo de ciudad, y porque sus aportaciones «mejoran el presupuesto, lo enriquecen, pero no alteran su dirección». En su opinión, si fue posible acordar las enmiendas del grupo soberanista es porque «parten de una lógica constructiva y no cuestionan el modelo de ciudad, sino que lo asumen y lo complementan sin desdibujarlo».

Discursos diferentes en el PNV

Como puede comprobarse son dos discursos con notables diferencias. Por una parte, hay un mensaje más conciliador por parte de Beatriz Artolazabal, quien lidera el equipo de concejales del PNV y ha participado directamente en las negociaciones. Y por otro lado, el crispador de la presidenta del ABB que –según se entiende en ámbitos políticos gasteiztarras– podría obedecer a instrucciones llegadas desde Sabin Etxea.

Que el EBB ha «declarado la guerra» a EH Bildu y que va a ir al choque en todo (salvo quizá, ya se verá, en lo relativo al Nuevo Estatus) no es un análisis político de la dirección de la izquierda independentista, sino información que se le ha hecho llegar directamente. En este contexto, el PNV considera que cualquier tipo de pacto con EH Bildu mejora su imagen política a pocos meses de unas elecciones municipales y forales que se presentan muy reñidas y que tienen especial importancia para los jeltzales, que no tienen las mejores vibraciones (ni encuestas). Por ello, el PNV ha primado los pactos con Elkarrekin Podemos allí donde tiene el mando dentro de la coalición, porque saben que ese partido nunca más les hará sombra ya. 2015 y 2016 no volverán.

Por todo esto lo ocurrido en el Ayuntamiento de Gasteiz no ha gustado a la dirección del partido y su respuesta no solo abre probablemente algún tipo de disensión entre la estructura y el equipo municipal, sino que tampoco ha sido bien entendida por su propio socio, el PSE.

El PSE ve nervios y urgencia electoral

Para tratar de conocer cómo se ha recibido la reacción del ABB, fuentes de esta formación en Araba nos remiten a palabras de su secretario provincial, Javier Hurtado, que preguntado por las declaraciones de Jone Berriozabal sobre si EH Bildu había «regalado» los presupuestos, respondió inicialmente que «frente a declaraciones o polémicas que se quieren generar, nosotros estamos a lo importante, como le digo, es a dar estabilidad a las instituciones». Al insistirle sobre ello, Hurtado repitió que «no voy a entrar en valorar declaraciones que hacen otros partidos», aunque añadió que cree que en el PNV «están más preocupados por el regate corto o bueno, pensando más en las próximas citas electorales».

El PSE ve «nervioso» al PNV al igual que EH Bildu, formación que no oculta su satisfacción por el acuerdo alcanzado por tercera vez. Rocío Vitero ganó las elecciones municipales de 2023 y PSE y PNV le quitaron la Alcaldía de la mano del PP. Habría sido humanamente entendible que la izquierda soberanista se hubiera atrincherado en un espíritu de venganza, negando todo al nuevo equipo de Gobierno. No fue así. Desde su dirección aseguran que prefieren ser útiles para ir logrando avances sociales para los y las gasteiztarras. Después, cuando lleguen las elecciones, cada cual sabrá a quién votar.

De momento, esta semana, en los círculos políticos y periodísticos de Gasteiz, ha llamado la atención la gestión contradictoria que el PNV ha hecho de este acuerdo presupuestario. No envía señales positivas ni de tranquilidad.