INFO

‘Viaje a la luna’, el guion cinematográfico de Lorca que nunca fue filmado

El Patronato Federico García Lorca ha preparado una nueva edición de ‘Viaje a la luna’, que recupera el único guion cinematográfico que firmó Lorca. El poeta granadino escribió esta obra en 1929, durante su estancia en Nueva York.

Lorca escribió el guion de ‘Viaje a la Luna’ en 1929. (NAIZ)

Federico García Lorca recorrió los laberintos de Nueva York del 25 de junio de 1929 al 4 de marzo de 1930. Al caminante le impactó profundamente la sociedad norteamericana y sintió desde el inicio de su estancia una profunda aversión hacia el capitalismo y la industrialización de la sociedad moderna, al tiempo que repudiaba el trato dispensado a la comunidad negra.

Lorca hizo un alto en su paseo para escribir ‘Poeta en Nueva York’, un inciso de estrofas en las que plasmó su personal callejero de horrores y denuncias contra la injusticia y la discriminación, contra la deshumanización de la sociedad moderna y la alienación del ser humano, al tiempo que reclamaba una nueva dimensión humana donde predominase la libertad y la justicia, el amor y la belleza.

Mientras escribía «todos los días se matan en New York cuatro millones de patos, cinco millones de cerdos, dos mil palomas para el gusto de los agonizantes», el caminante también encontró un momento en el que se dejó llevar la ensoñación que siempre inspira la luna, a pesar de estar eclipsada por la cima de los rascacielos.

Ensoñaciones en clave fílmica

En 1929 escribió su único guion de cine, ‘Viaje a la Luna’, que vuelve ahora a publicarse en una edición que suma el prólogo, anotaciones y un estudio crítico del catedrático de Historia y Teoría del Cine, Ángel Quintana.

El Patronato Federico García Lorca ha preparado esta nueva edición para reivindicar una obra que Quintana ha señalado como el precedente de las búsquedas que Lorca llevó a cabo en el teatro de vanguardia.

Quintana añadió que «‘Viaje a la Luna’ fue además un intento de Lorca de materializar una nueva poética basada en el simbolismo y en la construcción de imágenes visuales, el mismo que se plasmó un año después en ‘El público’ (1930)».

Además, según explicó el catedrático, Lorca redactó en ‘Viaje a la Luna’ un guion literario, con escasas indicaciones técnicas, que estaba numerado en 71 apartados que no se correspondían ni a la noción de plano, ni a la noción tradicional de escena, sino que eran el resultado de una alegoría, de un trabajo de imaginación visual.

En su exposición, Quintana añadió que «para poder llegar a comprender el guion de Lorca, más allá del universo simbólico del autor, es importante relacionar ‘Viaje a la luna’ con el cine de otros poetas o artistas plásticos que en los años de la vanguardia realizaron importantes piezas cinematográficas que marcaron el nacimiento de un cine experimental». Un ejemplo claro que estas inquietudes que albergó entonces Lorca fueron plasmadas por su amigo Luis Buñuel en su referencial ‘Un perro andaluz’.